Select Page

100 reos en el Cicpc de Caraballeda iniciaron huelga de sangre y hambre

100 reos en el Cicpc de Caraballeda iniciaron huelga de sangre y hambre

Caracas 05 de octubre de 2018. “¡O nos escuchan o nos prendemos en candela!, ¡Vamos a usar los medios que sean necesarios, hasta que nos saquen!”, son algunas de las alertas que elevan más de 100 reos en el Cicpc de Caraballeda, estado Vargas. Los detenidos iniciaron una huelga de sangre y hambre para exigir que se cumplan los traslados correspondientes.

El jueves a la 1 de la tarde, luego de entonar el himno nacional con sus familiares, más de 100 reos iniciaron una huelga de sangre y hambre. Para documentar el hecho, pidieron la presencia de La Verdad de Vargas, además solicitaron la presencia del fiscal Décimo de Derechos Fundamentales del Ministerio Público, Lenín del Guidice.

“Nuestro apoyo es la familia que está afuera. Lo que queremos es traslados, porque estamos cansados de la inmundicia, de los atropellos. Aunque hayamos cometido un error, somos seres humanos. ¡No aguantamos este sufrimiento para la familia ni para nosotros! ¡Traslados ya!”, gritó uno de los reos.

Desgarradores testimonios de familiares

La familiar de un detenido, Alejandra Pacheco,  explica detalles de lo que motivo la huelga, “están cansados de que los petejotas (Efectivos Cicpc) les escupan la comida, se la boten, se la comen y les orinen el agua”. Otra familiar, Marlene Rodríguez, añade, “Los apoyamos porqué ya está bueno de tanto maltrato. Les pegan y los tratan cómo unos perros”.

Dato: Los internos solicitaron caramelos, papelón, agua y cigarrillos para resistir.

El miércoles llegaron los familiares a la acostumbrada visita, les alertaron de la huelga por parte de los detenidos. “Después de la requisa pasada no querían pasar sábanas y debían dormir parados; muchos tenían los pies hinchados y otros tan golpeados que, sus otros compañeros debieron bajarlos cargados a la visita”, puntualiza Carolina García.

“Mi hijo está en la ‘Jaula’ y mi sobrino en ‘Alcatraz’ tienen dos semanas aquí, pero es horrible. Los maltratan, les dan con palos. A mi sobrino le dolían las costillas y nos pidió pastillas, ¿pero cómo si somos gente humilde? No tenemos ni para comer y lo poco que conseguimos es para sobrevivir y les traemos a ellos para no dejarlos morir de hambre”, develó entre lágrimas Alexandra Sánchez.

¿Reunión con la ministra? Si, “esta semana o la otra”

El fiscal Décimo de Derechos Fundamentales del Ministerio Público, Lenín del Guidice, se reunió con los familiares al  constatar la situación de los privados. Confirmó que hay 32 reclusos con heridas en sus brazos y pecho. “Me dijeron que lo hicieron voluntariamente como parte de la huelga de sangre. Los insté a que no lo hicieran, pero ellos insisten en continuar”.

Sobre los traslados, indica que la semana pasada revisó los expediente de los privados y “todo está en orden”. Incluso, afirmó que el Cicpc envió las solicitudes al Ministerio de Servicios Penitenciarios con respaldo fotográfico.

“Con la ministra se acordó una reunión en Vargas, que puede ser esta semana o la otra”, indicó al mismo tiempo que reconoció la profundidad del hacinamiento en los calabozos.

También mencionó se publicarán una lista de los detenidos heridos. Asimismo, comentó que “a fin de que no se cometan atropellos” los sabuesos formarán tres grupos de guardia. Así cómo, la designación a un superior que supervise el trabajo de los funcionarios para evitar abusos. 

Finalmente, aseveró que se reunió con los directivos del Cicpc quienes se comprometieron a hacer un reglamento para el trato de los internos.

Con información de La Verdad de Vargas. 

Foto La Verdad de Vargas.


Falla eléctrica de la Guajira es responsabilidad de la alcaldía, dice Motta Domínguez


Suscríbase a nuestro canal en Telegram a través de https://t.me/PuntoDeCorte
Estamos también en Twitter @Punto_deCorteFacebook Instagram

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro canal de Youtube

Secciones