Sao Paulo, 07 de abril de 2018/.– Un grupo de seguidores del expresidente de Brasil Lula da Silva impidió este sábado que se entregara a la policía, tal y como había anunciado horas antes, para comenzar a cumplir la condena de cárcel que le impuso la Justicia por corrupción.

El exmandatario intentó salir del edificio del sindicato metalúrgico de São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, donde permanece atrincherado desde que el jueves fuera ordenada su prisión.

Sin embargo, cientos de militantes bloquearon los portones e impidieron el paso de su vehículo. Ante la imposibilidad de avanzar, Lula abandonó el auto y se dirigió nuevamente al interior del edificio.

Horas antes, el expresidente brasileño anunció que cumplirá el mandato de prisión dictado en su contra por corrupción y se entregará a las autoridades.

«Voy a atender el mandato [de prisión] porque quiero mostrarles lo que es responsabilidad y para poder probar mi inocencia», dijo Lula ante cientos de simpatizantes.

Este sábado, cuando su auto trataba de salir del lugar por la puerta, decenas de simpatizantes rodearon el vehículo, gritando «no te rindas» y «no hay marcha atrás», lo que obligó al regreso del automóvil, de acuerdo con imágenes del momento. Después de la retirada, los simpatizantes comenzaron a gritar «Lula, Lula». Reseña BBC

CNN asegura que el arresto del ex mandatario fue suspendido hasta mañana por medidas de seguridad.

Reporte de RT Noticias