Caracas 09 de abril de 2019. La falta de agua y electricidad ha desatado una cadena de consecuencias que impactan el desarrollo diario de los ciudadano en Venezuela. Sobre todo a quienes dependen de estos servicios para mantenerse sanos y con vida. Es el caso de los pacientes trasplantados, que a raíz de las fallas en los servicios públicos, están en riesgo de complicar su cuadro y morir.

El coordinador de Amigos Trasplantados de Carabobo, Alfredo Cáceres, denunció que al menos 300 pacientes renales en la entidad no recibieron hemodiálisis de manera óptima debido a las fallas en los servicios de agua y electricidad.

«La ausencia del servicio eléctrico ha influido negativamente, son terapias sustitutivas renales, que requieren de un servicio eficiente de prestación de agua y electricidad», expresó

Al contrario que el ciudadano no trasplantado, cuyos riñones funcionan las 24 horas del día los 365 días del año, «un paciente sometido a terapia sustitutiva solamente acude tres veces a la semana, por cuatros horas diarias a dializarse, para excretar sus toxinas». Reiteró que de no recibir la terapia oportunamente están sometidos a una baja calidad de vida y, evidentemente, pueden fallecer.

Con información de Twitter

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