Caracas 26 de abril de 2018/-. En pro de «garantizar una competencia justa» la IAAF (Federación Internacional de Atletismo), ajustó los estándares existentes de niveles de testosterona para las atletas femeninas, según informó el presidente del organismo, Sebastian Coe.

Las atletas con una producción endógena de testosterona, deberán disminuir sus niveles de testosterona a 5 nanomoles por litro -con uso de anticonceptivos, por ejemplo-, al menos seis meses antes de la competición. Esto certificará su participación en algunas disciplinas y el reconocimiento de sus marcas.

Dato: La IAAF considera que los niveles de testosterona habituales en una mujer se comprenden entre 0,12 y 1,79 nanomoles por litro de sangre. Mientras que en los hombres, entre 7,7 y 29,4 nanomoles.

La norma entrará en vigencia a partir del 1 de noviembre de este año en las carreras de 400 metros hasta 1 milla. Hasta entonces el nivel permitido era de 10 nanomoles por litro, ese nivel se reduce a la mitad. Según los estudios aplicados la IAAF la mayor proporción  “aumenta un 4,4 % la masa muscular, entre un 12 y un 26 % la fuerza y un 7,8 % la hemoglobina”.

En pro de la competición justa la IAAF, consideran que el éxito del atleta debe estar determinado por el talento, la dedicación y el esfuerzo, y no por otros factores.

Las competidoras que no logren disminuir sus niveles hormonales «no serán vetadas«. Pero su competición contra otras mujeres solo se dará “en otras distancias o en cualquier prueba no internacional” o “como hombres, sin restricción de nivel o disciplina”.

La IAAF aclaró que no cuestiona «la identidad sexual o de género de las atletas con disfunciones en su desarrollo sexual”, sino que pretende “asegurar una competencia justa”. De ninguna manera exige que las deportistas se sometan a cambios anatómicos quirúrgicos.

Para evitar señalamientos, humillaciones o rupturas dentro de la confidencialidad de los casos, el organismo señaló que acarreará sanciones disiplinarias contra quienes incurran en el hecho. El trato de los casos será estrictamente médico, nunca “como una caza de brujas basada solo en la apariencia física”.

El procedimiento nombrará un ‘defensor de la atleta‘ quien proporcionará información y asistencia cuando la requiera.

Las modificaciones de reglamento no se dan bajo sospechas o acusaciones de trampas cometidas por atletas en competiciones pasadas, «Ninguna atleta con diferencias en su desarrollo sexual ha hecho trampas» aseguró el presidente de la IAAF.

El caso más resaltante de la diferencia hormonal entre competidoras femeninas es el de la atleta Caster Semenya. Semenya consiguió una asombrosa marca (1:55.45 en los 800 m.) durante los Mundiales de Berlín 2009. En ese momento la IAAF le impidió competir de no reducir sus niveles de testosterona por debajo de los 10 nanomoles por litro de sangre.

Con información de La Tercera.