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Cine de culto Venezolano

Cine de culto Venezolano

Apuntes para la construcción de un cine de culto venezolano

La última década en Venezuela ha estado marcada por una importante cantidad de sucesos políticos, económicos y sociales. Nuestro cine no ha escapado de esta serie de acontecimientos y es necesario popularizar la cultura cinematográfica local, ante el vertiginoso crecimiento del sector artesanal, que aspira convertirse en industria.

Mientras más venezolanos conozcan y se enamoren del hecho cinematográfico criollo, nuestro cine tendrá mayores oportunidades de convertirse en industria. Para ello, una de las premisas es la posibilidad de que el cine venezolano sea motivo de culto para los espectadores nacionales, pero, ¿qué es el cine de culto?, ¿existe cine de culto en Venezuela?, ¿cuáles y cuantas películas venezolanas son de culto?

Estas preguntas, aunque no lo parezcan, resultan complejas, pues las películas de culto son difíciles de categorizar. Por ejemplo, “El resplandor” de Stanley Kubrick, es una película de culto; pero a su vez, según la crítica especializada, es una película que posee un valor artístico y creativo prácticamente inconmensurable. Además, en torno a esta película existe todo un movimiento que puede ser considerado como una subcultura cinematográfica, que rinde homenaje no solo a la película como tal, sino también a su director de quien Jacques Rivette en un brillante intento de insultarlo dijera:

“Kubrick es una máquina, un mutante, un marciano. No tiene sentimiento humano alguno. Sin embargo, resulta maravilloso cuando una máquina filma otras máquinas, como en 2001: odisea en el espacio

 

Y sí, Kubrick era una cosa rara. Basta con ver sus películas para darse cuenta que eso no era humano. Sí, ya sé… se dieron cuenta que soy uno de esos que le rinde culto a Kubrick y a sus películas; pero en fin, este artículo se trata de cine venezolano de culto y no de cuanta pleitesía yo pueda rendirle a Kubrick y a su obra y creo que aún no he logro explicar cuán disímil es esta categoría. Otro ejemplo:

Ed Wood quien en algún momento fuera considerado el peor director de cine de toda la historia, hoy es reivindicado y considerado un director de culto y precursor del cine Clase “Z”[1], llegando al punto de que el mismísimo Tim Burton realizara una película sobre este particular personaje, que de forma irónica es considerada por la crítica como una de sus mejores obras junto a The Big Fish y Edward Manos de Tijera.

Es así como el nombre de uno de los más grandes directores de la historia de la cinematografía se puede encontrar a la par en el mismo párrafo junto al peor director de cine de todos los tiempos, pues ambos son considerados directores de culto junto a sus obras no menos maravillosas y diferentes.

Pero la cosa no para ahí, si bien la crítica, la taquilla y los grandes mecanismos de control, producción y distribución cinematográficos son los que definen, en muchos casos, qué es una buena o mala película, en el caso del cine de culto no es así; y es que para ingresar a esta categoría basta con que, tal como indica su nombre, alguien le rinda culto.

Un buen ejemplo de esto sería la película cubano-soviéticaicaiésoviética director de cine fuera rehivindicada nda culto oriza a el director y su obra avillosaso al peor director de cine del director Mijaíl Kalatózov, “Soy Cuba”, realizada en 1964 y que a pesar de ser olvidada por la historia, fue reivindicada treinta años más tarde por el director de culto Martín Scorsese.

Es decir, alguien a quien yo le rindo culto (Martín Scorsese), le rinde culto a algo (Soy Cuba), a lo que yo seguro le rendiré culto; y por gracioso que suene, más o menos así funciona. De verdad yo le rindo culto a Soy cuba y a Scorsese y a otro montón de películas y directores; pero entremos en materia, ¿qué sucede con el cine de culto en Venezuela?.

Bueno, para comenzar, en el caso venezolano hace falta que alguien le rinda culto al cine local y a sus directores. A favor de esto tenemos que al menos los que han obtenido los galardones más importantes dentro de nuestra industria artesanal y algunos de los más prolijos aún están vivos.

En este sentido, podríamos mencionar a la maestra Margot Benacerraf, quien dirigiera en 1959 la película, que a mi juicio, es una de las mayores obras del cine nacional, “Araya” a la cual cineastas, cinéfilos y demás especímenes le rinden culto en nuestra geografía por igual. Acá les dejo un ejemplo de cómo un estudiante de cine venera de forma bastante interesante a esta directora, quien además es una de las precursoras del cine nacional:

Sin embargo, si bien Araya es una obra digna no solo de Cannes, sino de estar en los archivos de la historia junto a las grandes obras cinematográficas de la humanidad, también es cierto que por ser una película de culto, estará junto a otros disimiles compañeros.

Así como Kubrick y Edwood se pueden encontrar juntos en el mismo párrafo debido a que ambos son directores de culto, en este párrafo junto a Araya y a la maestra Margot Benacerraf, podríamos colocar películas como Pecho caníbal de William Sarquiz, Azotes de barrio I de Jackson Gutiérrez o Guarenas en 2 Ruedas Bajo Fuego de Allan Tovar, pues a pesar de que haría falta una investigación rigurosa que apoye esta idea, Sarquiz, Gutierréz y Tovar poseen las cualidades y características adecuadas para ser los precursores de lo que sería el cine Z venezolano, y por ende, deberían ser considerados directores de culto.

Si no lo creen, les puedo decir que Guarenas en 2 ruedas bajo fuego de Allan Tovar, en el momento que escribo, tiene más de dos millones de visualizaciones en Youtube. Si se trataran de entradas vendidas en el cine, serían más de los 1.840.000 boletos vendidos por “Papita maní tostón” de Luis Carlos Hueck, que es la película venezolana más taquillera de la historia; inclusive, tendría más boletos vendidos de los que tuvo “Titanic” dentro de nuestras fronteras.

Si uno hace una breve búsqueda en Youtube, resulta que hay todo un movimiento de directores y películas que muy fácilmente encajarían dentro de una categoría de cine Z nacional que son más o menos posteriores a la aparición de Tovar, Gutierrez y Sarquiz pero insisto, esto debería ser material de un trabajo de investigación más profundo.

Por otra parte, y como la intención de este texto es colocar algunos apuntes sobre lo que podría ser un cine de culto venezolano, no puedo dejar de lado a grandes baluartes del cine nacional como Roman Chalbaud, quien ha influenciado a una parte importante de nuestros directores de cine y quien a su vez es, creo, el director más prolífico de la cinematografía criolla. En su caso, al igual que Alfred Hitchcock, prácticamente toda su obra podría considerarse de culto.

También podríamos mencionar a Cesar Enriquez, con la Escalinata de 1950, que es de una riqueza estética digna de estudio, así como de un ámbito de influencia cinematográfico total para nuestras películas o a “Juan de la calle” de Rafael Rivero 1941, la cual lamentablemente no se conserva íntegra.

Otra película que podríamos incluir es EFPEUM, dirigida por Mauricio Odreman en 1965, por ser la primera película de ciencia ficción venezolana, la cual lamentablemente es desconocida para los que actualmente están por iniciar o iniciando su camino hacia la realización de películas de ciencia ficción en el país, pero que debería ser incluida en una lista de cine de culto, si es que se pretendiera tener cierto grado de rigurosidad sobre el carácter precursor que tiene este filme.

También debería estar “Soy un delincuente” de Clemente De La Cerda porque logra sintetizar una parte de la realidad venezolana de forma sublime y excelsa como jamás se hiciera antes y como hasta ahora nadie ha logrado.

También habría que incluir “Los muertos sí salen” de Alfredo Lugo en 1976 por ser una de las primeras comedias de la historia nacional.

En fin, y para dejar un aporte más concreto, acá les dejo mi humilde colaboración sobre lo que sería un listado de cine de culto venezolano que espero pueda ser enriquecido por quienes conocen más del cine nacional que yo.

El Cuatro De Hojalata, Dirección Alberto Monteagudo

La escalinata, Dirección César Enríquez

Araya, Dirección Margot Benacerraf

Caín adolescente, Dirección  Román Chalbaud

La Ciudad que nos ve, Dirección de Jesús Enrique Guédez

EFPEUM, Dirección de Mauricio Odreman

Cuando Quiero Llorar No Lloro, Dirección de Mauricio Walerstein

Sagrado y obsceno, Dirección de Román Chalbaud

Soy un delincuente, Dirección de Clemente de la Celda

Se Solicita Muchacha de Buena Presencia y Motorizado con Moto Propia, Dirección de Alfredo Anzola.

Carmen la que contaba 16 años, Dirección de Román Chalbaud

País Portátil, Dirección de Iván Feo y Antonio Llerandi

El Rebaño de los Ángeles, Dirección de Román Chalbaud

Bolivar Sinfonía Tropical, Dirección de Diego Risquez

Domingo de Resurrección, Dirección de César Bolívar

Cangrejo, Dirección de Román Chalbaud

La Gata Borracha, Dirección de Román Chalbaud

Coctel de Camarones en el Día de la Secretaria, Dirección Alfredo J.Anzola

Homicidio Culposo, Dirección de César Bolívar

Oriana, Dirección de Fina Torres

Pequeña Revancha, Dirección de Olegario Barrera

Macu, la mujer del policía, Dirección de Solveig Hoogesteijn

Desnudo con Naranjas, Dirección de Luis Alberto Lamata,

Amaneció de Golpe, Dirección de Carlos Azpúrua

Caracas amor a muerte, Dirección Gustavo Balza

Postales de Leningrado, Dirección de Mariana Rondón

El Señor Presidente, Dirección de Rómulo Guardia

Taita Boves, Dirección de Luis Alberto Lamata

La Hora Cero, Dirección de Diego Velasco

Reverón, Dirección de Diego Rísquez

El último cuerpo, Dirección de Carlos Daniel Malavé

Brecha en el Silencio, Dirección de los hermanos Luis y Andrés Rodríguez

La casa del fin de los tiempos, Dirección de Alejandro Hidalgo

Gaspar Mendoza, Dirección de Julián Balam

[1] A fines de la década de 1950, dio inicio un subgénero del cine B: el cine de clasificación Z, que tenía un presupuesto aún más miserable y una edición peor que su antecesor. Plan 9 From Outer Space, de Ed Wood, fue reconocida como la primera película de serie Z que se hizo en la historia. Este film pretendía ser protagonizado por Béla Lugosi, pero al fallecer fue reemplazado por nada menos que el quiropráctico de la esposa de Wood, que permaneció durante toda la película con un velo sobre su cara. A las naves espaciales se les podía ver claramente los hilos que las sujetaban y la trama puede llegar a ser la peor que se ha hecho en años

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