Caracas, 27 de noviembre de 2018.

Por: Tony Rivera Chávez*

@otelo_calas1 

La guerra económica como eslogan para consolidar el Socialismo Totalitario en el Siglo XXI desde el trance dictatorial burocrático haciendo ver que la misma nace y se reproduce desde el exterior como Política Imperialista intervencionista  es realmente el peor eufemismo usado para ocultar los niveles máximos de lo que en la realidad  nacional no es otra cosa que la macro explotación de los Fondos Públicos y el Patrimonio Nacional; sin parangón de comparación ni tan siquiera  en los inicios de la Industria Petrolera cuando las compañías enterraban  sus raíces en forma de taladros  en el territorio a cambio de pocos dólares.

Se produce esta confrontación entre la mano armada parasitaria  del Poder contra el esfuerzo  del trabajador y la población, en general, en un tiempo  en que la base fundamental de la Economía radica en el nacionalismo triunfante con la posesión de la Industria Petrolera  controlada por el Estado venezolano que para la llegada del Socialismo al Poder se mostró generosa al proveerlo de una fortuna  imprevista y nunca vista hacia una supuesta transformación  revolucionaria que como tempestad en día soleado había llegado como promesa esperada para la mejor  Distribución del Ingreso Nacional  lo cual requería  no solo una racionalidad  económica esmerada para tal fin sino de honestidad en el manejo de los Ingresos  a la vez  que el uso de la Planificación, la objetividad y otros factores  para la Inversión y el ahorro de esos dólares producto del vaivén  del mercado petrolero dependiente de las bajas y alzas desde las necesidades  del Capitalismo Occidental que en nuestro caso gozaba de la confianza desde una relación geo-Política.

El pueblo había esperado por tiempo  indefinido la llegada de la izquierda radical para no ya conocer solo “tendencias democráticas”sino una realidad distinta  para disfrutar de una libertad  segura sin los aspavientos generados por la presencia de masacres, la tortura y la represión sistemática  para enmarcado en el esquema establecido  donde su participación era limitada al voto o para la protesta desde la representación parlamentaria  de sus elegidos al Congreso Nacional.

De ahí el triunfo de quienes se valieron de sus necesidades  para tomar el Poder  para desde el campo de batalla de la infamia  ganarle el combate y sumirlo aún más en su derrota histórica nacida desde el triunfo del mantuanismo en Carabobo. Las condiciones para hacer la revolución y cambiar el sistema no se dieron dado el poco conocimiento de los actuantes y sus ambiciones de Poder donde la honestidad  y la ética administrativa naufragaron en el descontrol sobre las riquezas de la Nación  que en esta forma fueron “expropiadas” para el beneficio de una “burocracia armada”que con cuentos de cuartel ,el uso de la nacionalidad y las figuras de la Independencia además de cubiertos por la franquicia de la Revolución Cubana como acto cobarde, oportunista y entreguista  complacer el fantochismo de sus lideres o dirigentes guiados por los complejos sin sentido de lo necesario para establecer un Estado libre y soberano siendo por el contrario atrapados  en el egocentrismo pedante y agresivo  del difunto Fidel Castro quien los convirtió en alumnos reprobados  para el buen conducir de Venezuela.

El Frente establecido para gobernar careció de lo elemental para la tarea organizativa cosa que no fue por azar  sino desde el efecto de la fuerza hipócrita  del engaño  en la mayoría de quienes se habían asomado al proceso como “revolucionarios” cuando lo que buscaban  era el cargo publico para el enriquecimiento lo cual ha quedado demostrado fehacientemente cuando la “vanguardia”parece haberse radicado en los países cuya animadversión engañosa les sirvió de “comodín”para encumbrarse  como Comandantes en el campo de batalla contra los dineros del pueblo.

Así se gesto la real Guerra Económica  contra el bienestar de los venezolanos. Otro de estos factores presente  en el derrumbe de la Economía y el triunfo de la contrarrevolución estaba y perdura en la presencia de “asesores”. Cubanoides  que despreocupados por la suerte de los pobladores de este territorio  se dedicaron a crear una red parasitaria  para desde la batalla contra los pendejos  salvar recursos para esa Madre Patria Socialista Cubana  a la cual le rinden culto y pleitesía. Fortalecieron al socio mayoritario y arruinaron interesadamente a quien los ayudaban para convertirnos en esclavos de sus decisiones .Traidores a la Patria como ejemplo de fidelidad a una Dictadura externa que nos tutela.

El regadío de capitales  hacia el mundo exterior  y la persecusión contra los ladrones disfrazados de socialistas  a través del mundo dan fe de la existencia de una “vanguardia hamponil” en el proceso donde lo más significativo  ha sido el desconocimiento de la historia política económica de cuanto acontece en el Globo que facilito a los conquistadores cubiches, ahora en Plan de Colonizadores,la inversión desmoralizadora de los objetivos patrios en este siglo XXI.

El saldo de este exabrupto  no lo avala ni el más alocado de los pensadores de las sectas marxistas hundidos  en el dogmatismo del siglo XIX porque la tarea para revivir el Socialismo Científico (derrotado en el siglo XX) pasaba por construir una Economía más fuerte en lo interno  aprovechando la avalancha de dólares petroleros  nunca vistos pero para eso era esencial la presencia de hombres libres, instruidos, honestos y trabajadores. En fin esa fue la carencia mortal  para perder la Guerra Económica, el pueblo, una vez más.

* Economista egresado de la UCV – año 1.972  

Correos electrónicos: profetanoskagamus@yahoo.com / guaripeterojo@outlook.com 

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