Caracas, 10 de julio de 2019

Por: Julio Reyes*

@juliodemocrata2

Expreso mi profunda preocupación ante lo que parece un empeño errático de seguir sembrando la desesperanza y la desconfianza en los ciudadanos, estamos teniendo un grave error de comunicación con la gente, seguimos muy lejanos de esa conexión comunicacional que motive a los ciudadanos a participar en la cosa política. Quienes si saben aprovechar y muy bien, son los extremos radicales de ambas partes (Status Quo), la oposición comete el error de anunciar “A” y hace “B”. Apenas el fin de semana pasado se anunció que la Asamblea Nacional aprobaría el tan anhelado TIAR (ojo tengo mi apreciación sobre ello, por cierto no coincide con las expectativas que algunos irresponsables quieren hacer creer), y ya el lunes la propuesta del orden del día para la Asamblea Nacional del día  martes había cambiado, único debate en agenda es sobre el informe presentado en la ONU por parte de la Alta comisionada para los derechos humanos. De inmediato surge la preocupación y la pregunta ¿hasta cuándo vamos a seguir sembrando dudas en la gente? Vamos a seguirles el juego a la desconfianza y desesperanza que emanan las redes sociales y muy bien inducidas por los extremistas. (“Intento reseñar es el mensaje confuso que no orienta ni saca de las dudas a los ciudadanos”).

Es urgente rescatar la CONFIANZA de los líderes en la gente, es necesaria para cualquiera de los escenarios que se han asomado, que puedan dar la Libertad y devolver la democracia a Venezuela. Los que acudimos al llamado del pasado 5 de Julio sabemos que no se lograron las expectativas que se tenían, y no por la gente precisamente; los políticos NO ESTAMOS dando un mensaje claro, serio, responsable que permita la orientación a los ciudadanos. Me detengo acá para decir: incluso las organizaciones políticas emergentes NO ALINEADAS EN EL G4, pero que aportan trabajo, organización, movilización y apoyo, tampoco tenemos clara las estrategias y carecemos de comunicación / información de las actividades o decisiones que se toman; estamos cómo la mayoría de los ciudadanos, confundidos y además con una espada de Damocles detrás que te punza si te a través a decir la VERDAD, que la “no conducción política en la calle” hace evidente. La gente no tiene claro ¿cómo estamos? Ni ¿cómo vamos? Nuestro decir no es el hacer, pareciera que ciertos “liderazgos políticos” les importa más el marketing de las redes sociales que el sufrimiento inhumano de la gente más vulnerable producto del perverso sistema actual; el 5 de Julio no hubo conducción política en la calle, es una verdad que debemos asumir, pero que además ha venido haciéndose muy frecuente en cada convocatoria o agenda de calle ¡y hay que corregirlo ya! Seamos sinceros, hay mucha gente aún por fuera y no hacemos los esfuerzos por convocarlos.

Nuestros reiterados errores los alejan más y no hemos oído sus planteamientos ¡es la verdad! nos toca ser IMPOPULARES, hagámoslo en la dirección correcta y la comunicación efectiva que desplace a la POPULAR MENTIRA, decidamos si queremos seguir hablándole al MUNDO minúsculo de las redes o a esa gran mayoría del CENTRO que según las más importantes encuestadoras del país dicen que no se identifica con el sistema perverso actual, pero tampoco con la llamada ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA opositora; ese más del 50% de los ciudadanos que apoyan una salida pacífica negociada por la vía electoral (lo que pide la comunidad internacional por cierto). Eso dicen las encuestas, nuestra gente nos grita: ¡ORIENTACIÓN! y seriedad, quienes de alguna manera tenemos incidencias en la política nacional debemos hacer la política real basada en los temas de la gente y el sufrimiento que ha causado tanta demagogia populista farandulera.  Y cierro con un petitorio al Presidente encargado Juan Guaidó, a favor de la UNIÓN, oiga a todos los sectores de la vida nacional ¡a todos! oiga a otros factores políticos que quizás aún no nos acompañan pero que deben estar, oiga a todas las iglesias sin exclusión, oiga a las organizaciones políticas emergentes que estamos en los distintos frentes de lucha por Venezuela y en respaldo a la Asamblea Nacional, pero que nos cuesta ser oídos por el sistema “tradicional opositor”. El futuro del país no se puede lograr en parcelas, por protagonismos individuales o partidistas, es tarea de todos.

(*) Activista político y secretario general nacional adjunto de Nuvipa


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