Caracas, 1730 junio de 2019.

Por: Mariano Crespo Molina

@dialogoambiente

El día Sábado 29 de Junio transitó  el espíritu del Capitán de Corbeta Rafael Acosta Arévalo al Oriente eterno, joven venezolano, que por su inteligencia y valentía se le podía  vislumbrar   un futuro exitoso para él, para  su familia y para el país, pero ya vemos, lamentablemente  no ocurrirá así, el fallecimiento del joven capitán en circunstancias extrañas y confusas, fue detenido por algún organismo policial el día 26 de Junio, se le acusa entre otras cosas de participación en intento de golpe de estado, cometer actos terroristas, masacre de población civil, robo de armas, intento de magnicidio en grado de frustración, es decir según ese parte acusatorio,  se trataba de una  especie de demonio, lo cual “Per se”,  luce una exageración que solo se podría  explica por razones políticas (o mejor dicho politiqueras).

Según la abogada Támara Suju,  defensora de DDHH,  el día Sábado 29 fue conducido a tribunales militares por algunos funcionarios militares,  el Capitán iba en silla de rueda, con señales visibles  en su cuerpo físico de haber sufrido torturas, su semblante reflejaba el sufrimiento de intensos dolores, sin capacidad alguna para articular palabras, al extremo de sufrir un desmayo súbito,  por lo cual fue trasladado inmediatamente al “Hospitalito» centro médico ubicado en el  Fuerte Tiuna  de Caracas,  donde los médicos de guardia hicieron inusitados esfuerzos para prolongarle la vida, pero ello resultó infructuoso;  el organismo custodio que tenía la responsabilidad de la integridad física, moral y psicológica del joven Capitán era la Dirección de Contrainteligencia Militar D.G.C.I.M, en síntesis,  lo que aquí  describimos objetivamente explica  la circunstancia en la cual se produce el deceso del joven venezolano e integrante de la FANB,   Rafael Acosta Arévalo.

Obviamente que las instituciones oficiales y no oficiales  que tienen la responsabilidad de monitorear  y velar por la defensa de los Derechos Humanos, como son la Fiscalía General, La Defensoria del Pueblo, y  las ONGs AD -HOC,   deben jugar un papel activo en la investigación rigurosa de las causas y circunstancias en las que se desarrolló  este lamentable fallecimiento, también la AN y la ANC, que poseen en su seno comisiones referidas a la materia de los DDHH, dado que la opinión pública venezolana merece y espera una explicación rigurosa, objetiva y veraz, como corresponde a un país con un sistema democrático de gobierno, tal como lo establece la CRBV. 

Este caso no debe ser politizado, la Defensa de los DDHH en ninguna circunstancia deben pasar por el tamiz ideológico, político ni partidista, como bien lo señala entre otras instituciones la Cruz Roja internacional.

Una vez que la opinión pública venezolana tenga la versión oficial de los organismos competentes  sobre este hecho, entonces dispondremos de elementos objetivos que nos permitirán con propiedad  interpretar en sus diversas vertientes las causas y consecuencias que se desprenden de tan amargo acontecimiento, y la posibilidad de recurrir a Organismos internacionales si así fuera el caso para pronunciamientos  de los mismos, nos referimos  a la Corte Penal  Internacional, al Tribunal Penal Internacional y a la Alta Comisionada para los DDHH de la ONU. En este caso los políticos y opinadores no deberíamos jugar posiciones adelantadas, ni oficialistas ni opositores. 

* Universitario, socialista, bolivariano y humanista, partidario de la no concesión a la derecha golpista

Correo electrónico: mcrespo48@yahoo.es

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