Caracas, 13 de mayo de 2019/.- Si me llegan a leer se molestarán conmigo. Pero en el fondo esa es su labor: criticar; censurar; pretender hablar de un lugar más allá del bien y del mal, donde están ellos, impolutos, perfectos, correctos, con una moral -dirán ellos para sus adentros- sin fisuras.

La molestia vendría dada por el nombre que me atreví a darle a su agrupación. Demasiado popular eso de “mondongo”, más aún si el referente es el “Tea Party”, agrupación de movimientos políticos a la derecha del Partido Republicano gringo, es decir, una agrupación de movimientos y personajes ultraconservadores o de “derecha extrema”.

Nuestro “mondongo party” trata de erigirse como un “faro” moral de la vida política y de la vida en general venezolana. De sus mejores armas es el twitter, desde donde disparan a diestra y siniestra contra todo aquello que, creen, va en contra de sus ¿principios?. Y vaya que no son pocas cosas las que les molestan. Un día la crítica puede ser a Guaidó por bailar salsa; otro a cualquier personaje de la TV por ir a la playa; o a una señora por reclamar su CLAP, siendo que no tiene otro medio de subsistencia; a alguien por querer celebrar la navidad, o los Carnavales, o Semana Santa.

Algunos de ellos se autodenominan “intelectuales”, pero no tienen la capacidad de entender el punto de vista del otro. Se dicen demócratas, pero no debaten sino actúan como una manada, tratando de aplastar desde sus teclados a todo aquel que va en contra de su “pureza moral”.  Se dicen liberales, pero lo que se percibe es un “tufo” por querer modelar la vida de todos desde una supuesta superioridad que no sé quién les adjudico.

“El mondongo” más que una agrupación, como otros ya han dicho, parece una secta: tiene un líder -para ellos-  incontrovertido, perfecto, preclaro, que nos llevará al edén. Su principal mecanismo de cohesión es lo que los hace más miserables: difamar a toda la oposición democrática que les lleve la contraria; así, sin más, cuando todos creerían que atacar a Maduro y su corte malandra es el objetivo, “el mondongo” aúna esfuerzos para despotricar de la AN, de Guaidó, de Capriles, de Allup, de exchavistas, de la Cruz Roja… (acá ponga el nombre que usted quiera, que de seguro puede estar). Colaboradores; cohabitadores; vendidos; chavismo azul… son solo algunos de los epítetos que sueltan. Y se lo adjudican a quién sea, a ex – presos políticos, a personas víctimas de la violencia del régimen, a exiliados…, eso sí, sin prueba alguna.

Hay muchas formas de hacer política, y definitivamente la que “el mondongo” adoptó no pareciera ser muy honesta. Quizá sea por eso por lo que cada vez que su líder, María Corina Machado, se ha medido en elecciones es derrotada por paliza. Quizás por eso hoy, andan invocando un tal artículo de la Constitución para resolver el problema venezolano, como si es que la 5ta flota yankeeobedece a la AN.Y en eso se les va la vida (y los megas) y no logran consolidar un movimiento que sea visto como alternativa al chavo-madurismo. Quizás sea porque se “parecen igualito”. Porque en el fondo ambos siempre nos han visto como inferiores, salvajes, indomesticados, necesitados de un faro que nos alumbre la ruta y nos diga qué hacer con nuestras vidas. Zape gato!!!!.

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