Caracas 10 de abril de 2019. La sociedad venezolana, a futuro, se encuentra en peligro por la paralización del país, en medio de una importante crisis política y económica. Eso es lo que considera el ex jefe de gabinete de Nicolás Maduro, Temir Porras.

Recordamos que Porras, fue vicecanciller y jefe de gabinete Maduro, cuando éste ostentaba el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores. Al llegar Maduro al poder, como “heredero” del expresidente Hugo Chávez, Porras abandonó su cargo, por diferencias con las políticas económicas adoptadas por el régimen.

Actualmente, Porras es profesor visitante en la universidad Sciences Po de París y es donde pasa parte del año. Es crítico con ambos extremos de la política venezolana, y propone que la solución, debe venir de parte de un acuerdo impulsado por otros actores.

La agencia internacional de noticias, BBC News Mundo conversó con el exfuncionario. A continuación, le presentamos fragmentos de la entrevista:

¿Qué le diría a Maduro si usted siguiera en su gabinete?

No comparto la filosofía ni la orientación de este gabinete, así que no podría asesorarlo. La única recomendación general al país es que estamos en una crisis tan profunda que sobrepasa el debate tradicional con la polarización que hubo durante la revolución bolivariana.

“No estamos en un problema de si Maduro o Guaidó. La sociedad venezolana está ante un problema sobre su viabilidad como sociedad, como economía, como sistema democrático.”, expresó Porras.

¿Entonces cree que la iniciativa debe partir del gobierno?

No quiero que parezca que señalo al gobierno, porque su oposición es tan obtusa y sectaria como el gobierno, pero si el presidente quiere asumir una posición de jefe de Estado, le convendría asumir esa postura. (…) La clase política venezolana debe demostrar un poco de desinterés por sí misma.

Mucha gente entiende, como usted, que negociar es la única salida

Lamento diferir en eso. ¿Quiénes concuerdan con eso? ¿La comunidad internacional? ¿Qué han hecho para obligar a los líderes políticos venezolanos a hacer cosas razonables?

Reconocer a Guaidó (como presidente legítimo) es un disparate absoluto. Venir a fragmentar el Estado venezolano, incitar a los militares venezolanos a que se rebelen contra la autoridad, dividir el Ejército, eso parece un manicomio. ¿Quién dice algo sensato en la comunidad internacional sino una sarta de disparates?

Parece entonces muy difícil que esto se solucione con un acuerdo entre las partes

Para pintar un panorama menos catastrófico: ya no hace sentido hablar de dos partes, Maduro y Guaidó. Es una simplificación, la política venezolana está mucho más fragmentada. Hay actores en la oposición democráticos y razonables y con una visión pragmática y razonable de la sociedad y lo mismo dentro del chavismo.

“ay que generar los espacios para que esos sectores se formen frente a la crisis. Esto es un estancamiento en medio de una crisis de una severidad muy grande. Es muy distinto a la polarización del pasado con un país que funcionaba. Hoy está paralizado y lo que no está paralizado se está desmoronando (…)”.

¿Qué concesiones debería hacer una y otra parte en un eventual acuerdo?

Las que todo el mundo hacía hasta antes de 2015 (antes de las elecciones legislativas ganadas por la oposición), las que hay que hacer para tener un funcionamiento pleno de las instituciones venezolanas, acabar con esa fragmentación del Estado de que hay dos Asambleas, dos tribunales supremos.

Hay que volver un poco a la razón, desistir de una estrategia de que cuando una institución no me conviene, invento yo la mía. No son cosas inalcanzables ni especialmente originales.

¿No ve que la intervención militar sea un escenario posible?

Todo indicaría que una intervención sería una locura desde el punto de vista político, porque nada lo justifica. No hay una amenaza a la seguridad nacional de EE.U.U. para que haya una movilización de tropas.

Esta situación de empate, de confrontación constante, ¿beneficia o perjudica al chavismo de cara al futuro?

En 2013 había ciertos desafíos manejables. Y esos desafíos se agravan con el desplome de los precios del barril (de petróleo) en junio de 2014. La gestión irracional de la crisis y el choque exógeno le ha hecho un daño terrible al chavismo que le ha hecho perder capital político y que se vio en 2015.

-Volviendo a como empecé, usted, que conoce bien a Maduro, ¿qué cree que estará pensando? Porque está en una situación muy compleja.

No sabría decir qué piensa. Lo conocí en un contexto distinto a este y llevo mucho sin hablar con él.

Muchos piensan que es difícil de creer que resista en el poder.

En parte su destino está en sus manos. Debe entender que esto no es un tema personal. No es lo importante qué piensa él o qué va a pasar con él. De alguna manera el problema es que resistir debe tener un objetivo. ¿Para qué? ¿Qué estamos salvando? Pero debería ser para preservar ciertas cosas, derechos sociales, conquistas económicas, pero el problema es que la misma situación venezolana se ha encargado de destruir esas conquistas.

La mejor forma de recuperar algo de las conquistas logradas en el pasado es recuperar la capacidad del Estado para hacer política pública.

Lea la entrevista completa en BBC Mundo.

Foto referencial

Lea también en PuntodeCorte

Suscríbase a nuestro canal de Telegram y YouTube
Estamos también en TwitterFacebook Instagram