Caracas, 24 de mayo de 2019. El exembajador de España en Venezuela – durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero -, Raúl Morodo, salió a relucir a la opinión pública este viernes, tras ser acusado de esconderse por ocho años para usar “testaferros habituales” de los denominados “Panama Papers”, a favor de cobrar comisiones millonarias por PDVSA desde el gobierno Hugo Chávez.

De acuerdo a información de el diario El País, Morodo recibió más de cuatro millones de euros en asesorías ficticias de la principal petrolera estatal venezolana – Petróleos de Venezuela -, tras implantarla en Europa.

Poco después de que el exdiplomático español dejara su cargo en Madrid, habría utilizado sus testaferros, actualmente ligados a los “Papales de Panamá”, para esconderse en la referida nación centroamericana, bajo el Registro Mercantil de la empresa “Furnival Barristers”, creada el 8 de abril de 2008.

“La presidenta formal de la sociedad instrumental Furnival Barristers fue desde su inicio Edith Olivé Bocanegra, una fiduciaria presente en el caso de los papeles de Panamá, documentación proveniente del despacho Mossack & Fonseca, uno de los más importantes del mundo especializados en ocultar patrimonios a través de paraísos fiscales. Entre su red de clientes contó con numerosos millonarios afincados en España que recurrían a sus servicios para esconder su dinero al fisco” de la nación europea, detalla la nota.

A los tres días de la constitución de la empresa Furnival Barristers, Morodo otorgó “privadamente poderes de representación” – fuera del Registro Mercantil -, a su hijo Alejo Morodo – quien fue detenido recientemente por la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales y corrupción en las transacciones internacionales -. Con esta sociedad percibieron aproximadamente 3,8 millones de euros por parte de PDVSA.

“Alejo Morodo fue el encargado de firmar con PVDSA un contrato simulado que tenía como objeto oficial la prestación de `servicios de asesoría corporativa, fiscal y legal en general en el área de Europa y, especialmente, en Portugal y España´. Teóricamente los Morodo fueron contratados para implantar la petrolera venezolana en Europa, extremo que nunca se llevó a cabo. De hecho, la sociedad que constituyeron a ese efecto, denominada PDVSA Ibérica, fue creada y disuelta en Madrid por parte de Alejo Morodo antes incluso de que el ex embajador percibiera sus honorarios millonarios”. Asimismo, Raúl Morodo “utilizó dos sociedades para cobrar de la petrolera venezolana. Por un lado, su despacho de abogados en España, Aequitas. Por otro, la referida sociedad panameña. A través de ésta recibía la mayor parte de los pagos, unos 40.000 euros mensuales de media, frente a los en torno a 25.000 que recibía en su bufete en Madrid”, explica el medio español.

Rafael Ramírez, exministro de PDVSA – actualmente en el exilio tras ser acusado e investigado en los últimos años por Estados Unidos, por los delitos de corrupción -, habría sido quien autorizó estas comisiones a Morodo.

Dato

El exembajador de España en Venezuela, Raúl Morodo, “se encuentra imputado a petición de la Fiscalía Anticorrupción y no fue arrestado debido a su avanzada edad. El juez Santiago Pedraz les ha impuesto medidas cautelares y la prohibición de abandonar el país”.

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Con información de El País.

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