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FAO: La violencia política y el cambio climático aumentaron el hambre en el mundo en 2016. Reportaje especial

FAO: La violencia política y el cambio climático aumentaron el hambre en el mundo en 2016. Reportaje especial

Heiber Barreto Sánchez

heiberdario@yahoo.es / @heiberbarreto

La cantidad de personas subalimentadas en el mundo aumentó en 2016. Su peso porcentual en la población del planeta se conservó en el rango entre 10,6% y 11% de los anteriores cuatro años, que van de 2012 a 2015. Sin embargo, después de su continua disminución absoluta de los 794,6 millones de habitantes en condición de hambre en 2010, hasta ubicarse en 775, 4 millones en 2014, la cifra subió a 777 millones en 2015 y a 815 millones en 2016.

Este incremento de unos 40 millones de personas en la población aquejada por el hambre, destaca en el último informe sobre El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017, presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), este viernes 15 de septiembre en Roma, Italia.

Infografía de Elpais.com / Datos del informe de la FAO "El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017", presentado el 15 de septiembre en Roma.

Infografía de Elpais.com / Datos del informe de la FAO “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017”, presentado el 15 de septiembre en Roma.

José Graziano da Silva, Director General de la FAO, en el lanzamiento público del estudio subrayó, una de sus conclusiones más importantes. El aumento significativo de los 38 millones de personas que pasaron a la condición de subalimentación en tan sólo un año (2015 a 2016), es provocado por la expansión y recrudecimiento de viejos y nuevos conflictos políticos violentos en el mundo. El caos económico y social que generan han llevado a la hambruna a ingentes cantidades de seres humanos, que bien no pueden escapar del conflicto que los atrapa, o se convierten en desplazados de migraciones forzadas.

Infografía de Elpais.com / Datos del informe de la FAO "El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017", presentado el 15 de septiembre en Roma.

Infografía de Elpais.com / Datos del informe de la FAO “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017”, presentado el 15 de septiembre en Roma.

El informe de la FAO, “apunta a los conflictos –cada vez más agravados por el cambio climático- como uno de los principales motivos del resurgir del hambre y de muchas formas de malnutrición.

“En la última década, el número de conflictos ha aumentado de forma dramática y se han vuelto más complejos e irresolubles por su naturaleza”, afirman los responsables de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su prólogo conjunto al informe. Subrayan que algunas de las tasas más elevadas del mundo de niños con inseguridad alimentaria y malnutrición, se concentran ahora en zonas de conflicto”, afirma la FAO.

Foto FAO / Siria

Foto FAO / Siria

“Los expertos” sin embargo también “advierten que incluso en regiones que no sufren de tanta violencia, las sequías o inundaciones -ligadas en parte al fenómeno climático de El Niño-, así como la desaceleración económica mundial, han llevado también a un deterioro de la seguridad alimentaria y la nutrición”.

Foto FAO

Foto FAO

La malnutrición por cambios en los hábitos alimenticios, producto del avance hacia un modo de vida sometido a crecientes presiones sociales y culturales, junto a los declives de las economías que dificulta el acceso y adquisición de productos básicos para la subsistencia, se conjuga con la violencia política y los desastres naturales para impulsar la expansión del hambre en casi todas las regiones del mundo.

“Unos 155 millones de niños menores de cinco años padecen desnutrición crónica (estatura demasiado baja para su edad), según el informe, mientras que 52 millones sufren de desnutrición aguda, lo que significa que su peso es demasiado bajo para su estatura. Se estima además que 41 millones de niños tienen sobrepeso. La anemia en las mujeres y la obesidad adulta son también motivo de preocupación. Estas tendencias son consecuencia no sólo de los conflictos y el cambio climático, sino también de profundos cambios en los hábitos alimentarios y de las crisis económicas”, sostiene la FAO en su informe.

Infografía FAO / Modificada

              Infografía FAO / Modificada

La FAO resalta algunas “Cifras clave” sobre hambre y seguridad alimentaria, las distintas formas de malnutrición y el impacto de los conflictos.

Las “personas que padecen hambre en el mundo” asciende a 815 millones, 11% de la población mundial. En Asia son 520 millones (11,7%); África: 243 millones (20%). En África occidental, 33,9%; y Latinoamérica y el Caribe: 42 millones (6,6%).

Los “niños menores de 5 años que sufren desnutrición crónica (estatura demasiado baja para su edad)”, alcanzan a 155 millones. “De ellos, viven en países afectados por distintos niveles de conflicto: 122 millones”.

Foto FAO. Colombia, desplazamientos forzados por conflicto armado.

Foto FAO. Colombia, desplazamientos forzados por conflicto armado

Los “niños menores de 5 años afectados por desnutrición aguda (peso bajo para su estatura), son 52 millones. Los “adultos obesos: 641 millones (13% de todos los adultos del planeta). Niños menores de 5 años con sobrepeso: 41 millones. La “cifra de mujeres en edad reproductiva afectadas por anemia: 613 millones (alrededor del 33% del total).

Unos 489 millones de los “hambrientos en el planeta”, “viven en países afectados por conflictos”. Son el 60%, una gran mayoría en el total de 815 millones que sufren esa condición.

Un soldado iraquí, impotente ante la destrucción, en Faluya. (Mónica G. Prieto)

Foto: periodismohumano.com / Un soldado iraquí, impotente ante la destrucción, en Faluya. (Mónica G. Prieto)

En los países “afectados por conflictos”, la hambruna es “entre un 1,4 y un 4,4 por ciento más alta que en otros países. En contextos de conflicto agravados por condiciones de fragilidad institucional y ambiental, esa prevalencia es entre 11 y 18 puntos porcentuales más elevada. Las personas que viven en países afectados por crisis prolongadas tienen casi 2,5 veces más probabilidades de padecer subalimentación que las que viven en otros lugares”.

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