Caracas, 09 de octubre de 2017/.- Los docentes universitarios venezolanos, se suman a la larga lista de profesionales que, toman la difícil decisión de abandonar el ejercicio de sus carreras, para dedicarse a otras actividades que le generen mayores ingresos, o de emigrar en busca de nuevas opciones laborales, que dignifiquen su calidad de vida.

Ejemplo de ello, es lo que ocurre en la prestigiosa Universidad de Los Andes, donde su Dirección de Asuntos Profesorales (DAP) informa con preocupación que, desde el año 2016 hay un ingreso prácticamente nulo de docentes, mientras los egresos siguen produciéndose.

El director de dicha dependencia, Jean Francois Dulhoste, señala que “durante los 9 meses que llevamos de este año, ya hemos perdido cerca de 80 profesores…. con el agravante de que los profesores que han renunciado a la ULA son profesores titulares o asociados, lo que implica que estamos perdiendo el personal formado de la universidad. Vemos que esta tendencia se pueda acelerar en estos 3 últimos meses del año tomando en cuenta todo lo que ha sucedido en el país”. Reseña prensa ULA

La problemática alcanza un nivel tan alto en dicha casa de estudios, según nota de prensa, que el Consejo Universitario decidió darle un límite a los permisos no remunerados, ya que en los años 2015 y 2016 se habían solicitado 50 permisos no remunerados.

“La principal causa de la deserción de profesores se debe a las condiciones económicas, ya que el sueldo que perciben no les alcanza para vivir, sobre todo en los niveles de los escalafones más bajos, pero igual hoy día afecta también a los titulares con mucha jerarquía porque con lo que ganamos no llegamos a cubrir la canasta básica…. y las expectativas de alguien para entrar a la universidad con estos sueldos es muy baja”, indicó el profesor Dulhoste.

Sobre esta situación, se han pronunciado varias autoridades universitarias en lo que va de año. Entre ellos, el decano Nelson Silva de la Universidad Pedagógica Experimental Luis Beltrán Pietro Figueroa de Barquisimeto (UPELIPB), quien expresaba que “son tantas las solicitudes de permisos no remunerados, que se está haciendo un seguimiento… suplir a los docentes tampoco es fácil, ya que la contratación es proporcional al número de estudiantes en las aulas de clases”, reseñó El Informador.

Por su parte,  Gonzalo Meléndez, presidente de la Asociación de Profesores de la Unexpo, entrevistado por El Informador, también manifestaba en marzo su preocupación, porque entre el último semestre de 2016 y el primer trimestre de 2017,  habían renunciado 87 profesores a dicha casa de estudio.

“Muchos colegas están resolviendo sus problemas para irse del país. Las universidades se están quedando sin profesores y sin alumnos. La matrícula en algunas universidades también ha venido decayendo”. Expresó Meléndez.

Víctor Márquez, presidente de la Asociación de Profesores Universitarios, explicó recientemente que entre 30% y 50% del profesorado se está yendo del país. “Los cargos se están quedando desiertos. Los decanos nos informaron que tienen entre 30 y 50 renuncias por facultad cada año”. Reseña el Nacional.

Asimismo, denunció las irregularidades sobre la aprobación de una contratación colectiva que no fue consultada entre los gremios universitarios. “Es un documento que nadie conoce y que no existe entre las publicaciones del Ministerio de Educación Universitaria”.

Por su parte, Fanny Aguilar, coordinadora de Derechos Educativos, citada por El Nacional, señaló que el más reciente estudio del Cendas, precisa que para julio el ingreso mensual de un docente, fijado en 442.947 bolívares, alcanzaba solo para comprar 30% de los productos de la canasta básica familiar, mientras que en agosto cubría 21%, lo que revela 9% de disminución del poder adquisitivo en un mes.