Caracas 12 de marzo de 2018-. El gobierno de Colombia publicó una resolución en la que se establecen reglamentos relacionados a la eutanasia en niños y adolescentes, únicamente cuando posean enfermedades terminales y cuya esperanza de vida no supere los 6 meses.

En la redacción de la resolución participaron varias entidades y estuvo establecida por la Corte Constitucional, y dispone «la expedición urgente de la regulación que garantice el derecho a la muerte digna de los niños, niñas y adolescentes. Además, se establecieron las edades en las que un menor puede solicitar la eutanasia”.

También contaron con el apoyo de varios profesionales de la Defensoría, la Procuraduría, el Icbf, las universidades, las ONG, los pacientes, el Instituto Nacional de Cancerología, las IPS y el Instituto de Evaluación Tecnológica en Salud.

Rescatamos del portal El País que la decisión constitucional se da para cerrar un vacío legal 20 años después de aprobarse la eutanasia, siendo la regulación para menores de edad. Colombia se convierte en el primer país de Americalatina que apenas comienza a convivir con el derecho a una muerte digna, y se suma, junto a Holanda y Bélgica, que regula la aplicación de esta práctica a pacientes menores de edad que se no deseen padecer los sufrimientos de una enfermedad terminal o cuya esperanza de vida sea menor a 6 meses.

En términos generales,la eutanasia se aprobó hace 20 años en Colombia. Pero solo se había estipulado para ser solicitada por adultos, y desde entonces 40 pacientes se han sometido al procedimiento. Los que deciden tomar esta decisión, enfrentan a varias opiniones; el rechazo de los sectores más religiosos y conservadores refiriéndose al procedimiento como «cultura de la muerte«, y por otro lado los que lo ven como un triunfo de la empatía y la compasión.

El año pasado la Corte Constitucional ordenó al Gobierno “hacer efectivo el derecho a morir con dignidad de los niños, las niñas y los adolescentes”. La resolución publicada el viernes 09 de marzo establece lineamientos y situaciones particulares, en las que se segmenta con rangos de edad, y siempre bajo la condición de que la enfermedad sea terminal y el sufrimiento constante, insoportable y no pueda ser aliviado.

En ese sentido, se estableció que los menores de 6 años quedan excluidos, así como aquellos con discapacidades mentales o trastornos psiquiátricos. Mientras que desde los 6 a los 12 años solo se podrá practicar en casos excepcionales y entre 12 y 14 años prevalece la autonomía del menor, pero será obligatoria la atención de los padres. Finalmente a partir de los 14, la decisión responderá a la voluntad del adolescente.

«El derecho a vivir en forma digna implica también el derecho a morir dignamente«,  indica la ponencia del recordado magistrado Carlos Gaviria, que enfatizó el carácter terminal de la enfermedad y la plena voluntad del paciente, durante 1997. En a una emblemática sentencia de la Corte Constitucional conocida por muchos como una significativa defensa de las libertades individuales.

«Nada tan cruel como obligar a una persona a sobrevivir en medio de padecimientos oprobiosos, en nombre de creencias ajenas” argumentó Carlos Gaviria.

Con información de El País.