Entrevista exclusiva para PuntodeCorte.com

Por: Sebastiana Barráez

@SebastianaSin

El Vicealmirante Pedro Manuel Pérez Rodríguez, es un muy respetado oficial, quien fue Comandante de la Infantería de Marina, con Master con especialización en Análisis Político Internacional de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil. Impecable carrera militar. Se graduó de primero en el Curso de Estado Mayor. Ascendió de número uno para contralmirante y para vicealmirante.

Vicealmirante Pedro Manuel Pérez Rodríguez

Se fue de la Fuerza Armada, luego que el 3/4/14 le comunicara a la entonces ministra de la Defensa, almirante Carmen Meléndez, al jefe del Comando Estratégico Operacional (Ceofanb), Padrino López y al Alto Mando Militar Naval, el testimonio del teniente de navío Wilmer Aguirre Antequera, sobre la presencia de integrantes de las Fuerzas Revolucionarias José Félix Ribas portando armas y equipos de comunicaciones. El vicealmirante manifestó su molestia porque uno de sus oficiales era obligado a coordinar el trabajo con el jefe de los colectivos del barrio, y prohibió a los infantes de marina reprimir las manifestaciones. El Gobierno le ofreció una agregaduría militar, pero el vicealmirante  solicitó la baja. Dos años después la Dirección de Inteligencia Militar lo llamó a raíz de que el alto oficial reveló en una entrevista la injerencia cubana en la Fuerza Armada. Estuvo preso y ahora está en el exterior.

Considera que “Venezuela arriba después de una deriva de 20 años navegando en el lodo ideológico de una izquierda trasnochada y perversa, a una difícil y crítica encrucijada, siendo la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)  un actor determinante para que el proceso de transición sea efectivo,  pacífico y lo menos traumático posible”.

¿Reconoce que hay un sentimiento muy adverso en la mayoría de la población contra la FANB y los militares?

Es humanamente comprensible el actual sentimiento de la población venezolana que raya en el odio y el rechazo hacia la Fuerza Armada. El más significativo éxito del régimen, durante 20 años, mientras se predicaba el fortalecimiento de la relación pueblo-fuerza armada, era que destruía sistemáticamente esa relación hasta los deprimentes niveles actuales.

Es del criterio que la decadencia de la FANB, “ha sido un proceso meticulosamente orquestado por el régimen para convertirla en rehén de sus objetivos de perpetuación en el poder”.

¿A qué está enfrentada hoy la Fuerza Armada?

A un reto sin precedentes en la historia del país. Su obediencia y absoluta subordinación al Presidente tiene rango constitucional con severas normas de actuación.

Pero entonces Vicealmirante, ¿Quién ejerce el Comando en Jefe de la FANB?; ¿A quién deben obedecer?

Eso genera una dicotomía decisoria. O se mantiene subordinada a un gobierno usurpador e ilegítimo, que ha incurrido sistemáticamente en violación de derechos humanos, que ha empujado al país a la peor crisis humanitaria de nuestra historia, que ha hundido el prestigio de la institución, que no es reconocido por la comunidad internacional ni por su propio pueblo con más de 90% de rechazo y que ha mantenido durante años cerrada la ayuda humanitaria internacional bajo el argumento cínico de que en Venezuela no hay hambre ni necesidades, y por otro lado, reconocer al Presidente Encargado Juan Guaido Márquez, legítimamente designado por la Asamblea Nacional, único poder del país elegido de manera directa y legítima por una gran mayoría del pueblo venezolano y constituido de las más variadas corrientes del pensamiento político, legitimado a su vez y de manera inédita por más de 50 naciones y con un apoyo masivo del pueblo venezolano que supera el 90% de aceptación y reconocimiento.

¿Qué opción cree usted que tome la mayoría de la FANB?

Tengo una altísima esperanza, conociendo el alma profunda de la institución, que ante la inminente e impostergable posición que le corresponde asumir, su sabia decisión se decantará por lo más apegado a sus sagrados y nobles propósitos, reconociendo a Juan Guaido como su presidente, para que lidere un proceso de transición con todas las garantías posibles y con la tranquilidad y la paz que se merece el estoico y valiente  pueblo de Venezuela.

¿Qué le pasó a la institución castrense en estos 20 años?

La FANB ha sufrido una terrible metamorfosis, mutando desde la Fuerza Armada que sostuvo desde 1958 a una de las democracias más sólidas, activas y prósperas de América Latina; que fue exitosa en derrotar la insurrección armada de ideología marxista que intentó incubarnos el régimen cubano en la década del 60 y en contener en nuestras fronteras la que afectaba a nuestra hermana Colombia durante más de cinco décadas;  de ser en 1999 la segunda institución mejor valorada del país, siendo la primera la Iglesia, a  ser hoy en día la institución más desprestigiada y para la mayoría de los venezolanos, la responsable por acción u omisión de todos sus pesares.

¿Cómo y qué afecto a la FANB?

Yo me preguntaría lo siguiente: ¿Cree usted verdaderamente que 150 mil mujeres y hombres, que provienen de hogares venezolanos, de la propia sociedad venezolana, educados bajo principios y valores occidentales y liberales, que poseen un índice de rotación anual del 70%, correspondiente a la tropa alistada y cuyo período de servicio solo dura un año, pueden ser lobotomizados de tal manera que en 100 por ciento garanticen lealtad absoluta a un narcorégimen que los ha hundido al igual que a todos en la más denigrante miseria?; Usted cree realmente que el Oficial, el Sargento o la tropa que en este momento con su presencia ejerce soberanía en Isla de Aves a 400 km de la costa, en el archipiélago Los Monjes, en San Carlos de Río Negro, o rescatando a un buque pesquero, desde un barco guardacosta, o simplemente entrenándose en su cuartel, cuidando y manteniendo sus equipos asignados y elevando su apresto operacional, como es el deber de cualquier Fuerza Armada en tiempo de paz, puede ser responsable de que un grupo de oficiales de alto rango, hayan perdido el norte y cuya desmedida ambición los haya conducido a renunciar a  los principios y valores de la institución?

Eso es lo que usted considera que paso.

Está prohibido por Ley a un militar manifestar públicamente desacuerdo sobre actuaciones o decisiones tomadas por órganos del estado. Está prohibido además presentar quejas u observaciones de manera colectiva y solo pueden ser planteadas en tercera persona del singular y en términos moderados y respetuosos. Están prohibidos los sindicatos. No tienen libertad de tránsito.  No poseen límite en el horario de trabajo y no cobran por la sobrecarga de horario. Pueden ser removidos del cargo y al día siguiente ser transferidos a cientos de km de su hogar sin objeciones. Además, las consideraciones de guerra o paz, problemas limítrofes, relaciones internacionales, alianzas internacionales, convenios de cooperación militar, asesoramiento militar, las consideraciones sobre qué países son nuestros aliados, amigos, enemigos o antagónicos, la doctrina de empleo de la Fuerza Armada, entre otros muchos aspectos, son de exclusiva competencia del factor político, es decir que la Fuerza Armada en estos temas solo puede ser consultada y está obligada a respetar estos criterios.

Entonces los militares parecen atados de manos.

Exacto. Por eso hay que entender el porqué resulta normativamente imposible el pronunciamiento por parte de un miembro de la FANB y cuando se realiza, nunca podrá ser en términos colectivos. Y ojo con esto, una cosa es lo que piensa y dice el Alto Mando y otra es lo que piensa y no puede decir el resto de la organización.  

Pero no siempre fue así. ¿Cuándo se marca la diferencia?

Previo al Gobierno de Hugo Chávez la doctrina militar venezolana, los sistemas aéreos, navales, de armas, comunicaciones y los ejercicios operacionales, se realizaban bajo los criterios estandarizados por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), aunque no fuésemos signatarios de este tratado. Esto permitía compatibilidad y ahorro en suministros, mantenimiento y repuestos y facilitaba además la homologación de criterios operativos a nivel hemisférico viabilizando la aplicación del Tratado  Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). 

¿Cambió con el Gobierno de Chávez?

Si, durante el primer gobierno de Hugo Chávez comenzó un cambio radical de la visión geopolítica del Estado venezolano, transitando al principio de manera cautelosa y seguidamente de manera abierta hacia el eje Ruso-Chino-Iraní, cuya franquicia contaba en América con su principal sucursal en Cuba. En el año 2012 los gobiernos del ALBA: Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, renunciaron al TIAR de manera conjunta. Tenemos que ser plenamente conscientes que esas decisiones se toman en el alto nivel político, donde la FANB solo posee voz a través del Ministro de Defensa en los consejos de ministros. La ventaja actual, a diferencia de escenarios anteriores e inédita en nuestra historia, radica en que Nicolás Maduro no ostenta el poder ejecutivo en condiciones legítimas y desde el punto de vista jurídico no es el Comandante en Jefe, por lo cual es absolutamente válido, a cualquier nivel de la escala jerárquica militar nacional, desconocer sus atribuciones de mando, y desconocer también a cualquier nivel jerárquico que intente protegerla contrariando la constitución, las leyes y la voluntad del pueblo venezolano.

Usted dice que la decadencia de la FANB fue “un proceso meticulosamente orquestado”. ¿Puede explicarnos eso?

Por supuesto. Al finalizar la guerra de independencia, el Ejército Libertador es desarticulado y comienza la etapa del “caudillismo” que alcanza los albores del siglo XX, específicamente el año de 1903 cuando el General Juan Vicente Gómez logra reunificar definitivamente el país. Estos sucesos marcan el renacimiento del ejército, pieza fundamental para la transición hacia un Estado Moderno. Durante la primera mitad del siglo XX ocurre una acelerada y traumática transformación, política, social, económica y militar, impulsada por los recursos de una incipiente producción petrolera que vira definitivamente hacia la democracia el 23 de enero de 1958 con la caída de la Dictadura del General Marcos Pérez Jiménez. Esto ocurre mientras el mundo apenas comienza a recuperarse de las heridas de la Segunda Guerra Mundial,  se inicia la Guerra Fría, nacen múltiples conflictos regionales, procesos de descolonización, quedando Venezuela rodeada de dictaduras y conflictos internos como el colombiano.

Siendo decisiva la Fuerza Armada Venezolana.

Si, en ese contexto la Fuerza Armada fue decisiva para transitar durante la segunda mitad del siglo XX como una de las democracias más sólidas y prósperas de América Latina. En 1992 durante la Presidencia de Carlos Andrés Pérez, ocurren dos asonadas militares, en febrero y noviembre respectivamente, que fueron controladas de manera rápida y efectiva por la FAN con una participación insignificante de sublevados. Me atrevo a creer que el movimiento de subversión militar liderado por el Tcnel (f) Hugo Chávez tenía en su origen buenas intenciones lo cual les permitió en sus inicios empatizar con un importante sector de la población y convencer a destacados personajes del entorno cultural, intelectual y mediático del momento.

¿Fue el año 92 un punto de quiebre en el proceso político venezolano?

Yo creo que lo que no pudo lograr la subversión  militar del 92, lo concretó el factor político que en una hábil maniobra aprovechó el descontento social del momento y la exaltación generada por las asonadas militares para defenestrar al Presidente, siendo llevado a juicio y posteriormente a prisión, muriendo en el exilio contemplando cómo sus enemigos entregaron el país a un oportunista. Hugo Chávez sin embargo, fue indultado y habilitado políticamente, se le concedió un protagonismo mediático sin precedentes y se le tendió una alfombra roja hacia las elecciones presidenciales del 98.   

El 2 de febrero de 1999 Chávez recibe formalmente la Presidencia.

Y lo hizo llamando moribunda a la Constitución en su acto de juramentación, en una abierta falta de respeto a la Carta Magna que le garantizó precisamente disfrutar de los derechos y libertades para alcanzar el poder por la vía electoral. En este acto y también con rango constitucional,  recibe el cargo de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional y se le entrega el mando y control absoluto de esta institución. Desde el minuto cero, la FANB comenzó a sentir los efectos del gobierno aún inclusive sin juramentarse.  

¿Cómo fue eso?

Porque sin haber sido todavía proclamado Hugo Chávez como Presidente, ya corrían en los pasillos los comentarios de los primeros enchufados que, saltándose las normas y estando activos, se encontraban flanqueando al candidato la misma noche del evento electoral, siendo este un prematuro mensaje de que los principios y los valores de la institución comenzaban a ser erosionados. Esto creó algo inédito en la historia de  nuestra FANB, promovido desde la propia presidencia, donde se crearon tres grupos diferenciados de militares, a saber: Los grupos del 4F y del 27N que participaron de manera directa en las asonadas del 4FEB92 y 27NOV92 respectivamente y con mayor preponderancia el primero sobre el segundo, que habiendo sido reos, o cometido inclusive asesinatos, graves delitos y violaciones a la ley y a las normas, se elevaban de ipso facto a las alturas del poder, disfrutado de privilegios, cargos y ascensos al margen de toda consideración meritocrática (reconozco en este grupo algunos oficiales cuyos méritos propios hubiesen sido suficientes para ser considerados buenos oficiales), este grupo representa el 2% de la institución.

¿Cuál sería el segundo grupo?

El de los oportunistas, que buscaban a todo trance trabajar en Casa Militar o en algún órgano de la administración pública para acceder al poder por esta vía y poder compartir por lo menos las migajas del enorme entramado de corrupción, traicionando para ello los principios y valores que aprendieron en sus hogares y en las escuelas militares; este grupo es tal vez el más perverso y corresponde aproximadamente a un  5%.

¿Cuál es el tercero?

El 93 por ciento del personal militar, que habiendo sido leales a la Constitución, a las leyes, que habiendo ascendido en base a su desempeño y trabajo, bajo un esquema meritocrático, se constituían ahora en los parias.

¿Y cuál cree usted fue la intención de Chávez?

Más bien la de Cuba, que lo que no pudo lograr en la década del 60, promoviendo la insurrección armada marxista en Venezuela, lo logró con su Caballo de Troya, es decir, Chávez y el cacareado “Socialismo del Siglo XXI”,  utilizando además nuestros propios recursos económicos para oxigenar su economía y expandir el cáncer populista hacia Argentina, Ecuador, Bolivia y Nicaragua y financiar partidos de izquierda en toda América y Europa como Podemos en España, entre otros; En el caso colombiano, brindando a través de  la estructura del estado  toda suerte de facilidades a las FARC y el ELN en sus operaciones de narcotráfico.

Sin duda ha sido determinante en lo sucedido en Venezuela.

Cuba,  a través de la satrapía venezolana que se instaló en Miraflores en 1999 (sistema de gobierno cuyos funcionarios están subordinados a una potencia extranjera), y empleando su dilatada experiencia en materia de dominación, debía ocupar o neutralizar sus objetivos primarios en Venezuela que constituía la “Joya de la Corona” en sus intenciones geopolíticas.. Inicialmente mediante la desarticulación de la FAN y el control de todo el aparato de inteligencia; seguidamente la industria petrolera; el control operativo del sistema electoral mediante el dominio absoluto del sistema de identificación y extranjería y la transición desde un sistema electoral manual hacia un sistema digitalizado que fue materializado por los siniestros hermanos Rodríguez; la introducción de una fuerza de ocupación de más de 40 mil cubanos en todas las áreas estratégicas del Estado; la administración de los Puertos más importantes con control sobre exportaciones e importaciones; el monopolio de la importación de medicinas y equipos médicos; intermediación en todas las compras militares a Rusia y China con enormes comisiones en la triangulación; dolorosamente debo admitir que esta interminable lista delata una de las mayores traiciones y  entrega voluntaria de  soberanía hacia una potencia extranjera jamás conocida. El comando, control, comunicación y cómputo (C4) de todo este conglomerado se realiza presencialmente a través de la ocupación de facto en la sala situacional ubicada en miraflores con la asesoría directa de altos funcionarios del régimen cubano e indirectamente y en tiempo real asumo que deben utilizar el “Cable Submarino Cuba-Venezuela” inaugurado en 2011, evitando de esta manera la vulnerabilidad del espectro electromagnético en las comunicaciones.

Entonces en ese desprestigio de la FANB también Cuba tiene un alto porcentaje.  

Por supuesto, el grado de desprestigio que hoy sufre la Fuerza Armada, ha sido orquestada palmo a palmo por el G2 cubano desde que Chávez asumió el poder. Su aniquilación moral y operativa, dinamitar su unidad de mando, dividir arbitrariamente el monopolio de la fuerza creando paralelamente  un órgano paramilitar y fabricar el odio y el rechazo de la sociedad hacia esta institución, han sido objetivos exitosamente alcanzados por el régimen y que actualmente y de manera desesperada intenta utilizar a su favor.

¿Qué elementos son visibles en ese proceso de deterioro?

Una nómina de más de 2000 generales y almirantes cuyo objetivo es por una parte la compra de lealtades y por otro lado, atomizar la estructura de comando dificultando su articulación  operativa. La degradación de los principios y valores tradicionales de la organización y del sistema meritocrático por un proceso de reconocimientos orientado a premiar en mayor o menor grado la filiación hacia las ideas políticas del régimen. El uso obligatorio de lemas y consignas con marcado acento político y la obligación de asistir a marchas también de carácter político.

Esa situación fue la que lo llevó a usted a salir de la Fuerza Armada. ¿Cierto?

Sí cuando denuncié el empleo de los colectivos armados en abril de 2014, también denuncié el empleo del personal militar en mítines políticos, algo que se estaba convirtiendo en costumbre y que personalmente planteé a la Ministra de la Defensa como una irregularidad altamente cuestionada por todo el personal, hecho también denunciado por el Frente Institucional Militar y admitida por esta vía en el TSJ, según sentencia 651 del 11JUN14. Además el  empleo de unidades militares, sobre todo de la Guardia Nacional, para reprimir de forma violenta y en muchos casos abiertamente en coordinación con paramilitares armados, las protestas que ocurrían en todo el territorio nacional. En muchas de estas actuaciones se cometieron posibles asesinatos,  aprehensiones y graves violaciones de DDHH. Claro, es justo destacar que este tipo de actuaciones están circunscritas a un número determinado de unidades. Sin embargo, el resto y el grueso de la FANB, (Ejército, Armada, Fuerza Aérea y un sector importante de la Guardia Nacional), la que realmente representa la estructura para operaciones de combate, no sólo no ha sido utilizada para reprimir, sino que “no ha podido ser utilizada para reprimir” porque allí se hubiese encontrado con un rechazo vertical, revelando el verdadero carácter de la institución, algo que no se puede permitir el régimen.

Militares deteniendo y atropellando militares.

Si, es un aspecto grave la oprobiosa subordinación del órgano de justicia militar a los propósitos políticos del régimen, siendo utilizado de manera flagrante para aterrorizar y privar de libertad al personal militar, activo y retirado e incluso al personal civil, bajo los más burdos argumentos. (como ex-preso político doy expresa fe de esto).

Y la presencia de la Inteligencia cubana. ¿Cómo influyó?

Mira, se constituyó un aparato de inteligencia eficaz bajo supervisión directa de asesores cubanos a los fines de mantener en tiempo real el control de todas las áreas sensibles y de las unidades de combate, para lo cual se creó una infraestructura digitalizada para la vigilancia del espectro electromagnético, correos, internet, etc, y en 2007 se instauró un vergonzoso sistema de vigilancia presencial y permanente en cada unidad de combate por parte de un funcionario de la DGCIM al estilo de los comisarios soviéticos y cubanos, cuya función además de reportar diariamente cualquier aspecto que resultase inquietante al régimen, ejercer también una  función de carácter disuasiva.

Por eso yo insisto muchas veces en que la Fuerza Armada ha sido quebrada en sus pilares fundamentales.

Ninguna otra institución del país ha estado tanto a merced del régimen ni ha sido sometida a tanta perfidia, sin embargo, tengo convicción de que a pesar de las dificultades, el grueso de la FANB será leal a su pueblo, a sus valores originarios y al legado de nuestros libertadores como siempre lo ha sabido hacer en los momentos difíciles. Tengo la firme convicción de que en las actuales horas decisivas, la gran mayoría de las mujeres y hombres de la institución armada tomarán el camino de la libertad, apoyando con firmeza el cese de la usurpación, el gobierno de transición y elecciones libres.

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