Articulo exclusivo para PuntodeCorte.com

Por: Sebastiana Barráez

@SebastianaSin

A medida que pasan los días llegan más militares detenidos a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) en la sede de Boleita en Caracas. Están divididos por sectores, de la A hasta la E. Ya estaban hacinados cuando llegaron los funcionarios que detuvieron a Juan Guaidó en la vía hacia La Guaira. Y más recientemente a los guardias nacionales que se alzaron en Cotiza.

Los sectores A, B, C, D y E realmente son celdas y tienen un pasillo central, también usado para ubicar a los privados. Actualmente todo esto está colapsado ya no hay donde más ubicarlos.

Déjenme explicarles cómo están ubicados, según los sectores:

A: tiene capacidad para 6 y hay 6.

B: tiene capacidad para 6 y hay 15.

C: tiene capacidad para 16 y hay 32.

D: tiene capacidad para 15 y hay 19.

E: tiene capacidad para 6 y hay 10.

En el pasillo, que es de unos 15 metros hay 19 privados, ubicados a lo largo, en colchonetas. Lo peor es que se le niega el traslado a todos los que ya pasaron el tiempo de investigación.

En el caso de los comandos, es decir los de la Unidad de Operaciones Especiales (UOPE) de la Armada y la Aviación, a ninguno le otorgaron traslado a Cenapromil (Cárcel de Ramo Verde), porque la juez militar My (Ej) Claudia Carolina Pérez Benavides de Mogollón,  dijo en la audiencia preliminar que la DGCIM cumple con las medidas para que los militares sigan ahí.

Juez Militar My (Ej) Claudia de Mogollón

Parece que la juez no sabe la diferencia entre un centro penitenciario y un centro de reclusión. No ha publicado ni las actas ni la decisión.Es parte de la perversa praxis que se suma a que los jueces dictan medidas, no a través de boletas de excarcelación, sino de oficios.

Condiciones que tienen los detenidos:

  • Solo reciben unos minutos de sol a la semana y eso no siempre.
  • Solo permiten visita a dos familiares del detenido.
  • Está prohibida la visita conyugal.
  • Tres llamadas a la semana por cinco minutos.
  • No tienen acceso al expediente.
  • No reciben aire fresco sino el acondicionado que es contaminado y reciclado.
  • Hay privados de libertad con casi dos meses sin ver la luz solar.
  • Durante el año pasado hasta la salida del coronel Franco fueron torturados, comiendo en la misma celda con excrementos, haciendo necesidades en bolsas plásticas, les rapaban las cabezas y perdieron muchos kilos de peso. Con el cambio de Coronel les han dado un mejor trato. 

Tortura a Bandres Figueroa

Luego de los sucesos de Cotiza, el 21 de enero 2019 en la madrugada, quedaron detenidos 27 efectivos de la Guardia Nacional que se encuentran en la sede de la DGCIM en Boleita.

El líder del grupo es el sargento mayor de tercera Luis Alexánder Bandres Figueroa. Ellos fueron primero detenidos en el Escuadrón Montado de la Guardia Nacional de Cotiza. Eran las 11 de la mañana aproximadamente cuando los detenidos en la DGCIM, integrados por civiles y militares, se percataron de la llegada de los 27 guardias, el área de La Pecera, manifestaron apoyo aplaudiéndolos, mientras coreaban: “y va caer, y va caer, este Gobierno va a caer”.

Los funcionarios de la DGCIM tomaron rápidamente medidas asegurando las celdas, trancándolas con llaves y prohibiendo la salida al patio. Desde entonces funcionarios encabezados por los mayores Gramko Arteaga y Néstor Blanco Hurtado se dedicaron a aplicarles tratos crueles a los guardias nacionales detenidos con cadenas, manoplas, bolsas plásticas y gas lacrimógeno.

Los gritos fueron escuchados claramente por detenidos en los sectores D y E. Los militares y civiles detenidos reaccionaron indignados, empezaron a protestar y a golpear las puertas y objetos. Se elevó la tensión cuando un grupo de custodios, de los que distribuyen la poca comida que llega al lugar, se desmarcó de los torturadores. La custodio Keyla Daza alias La Gocha, fue hasta el sitio donde hay algunos medicamentos de los privados de libertad y sacó de la caja los anti inflamatorios que tienen algunos de los presos y se los dio a los mayores para aplicárselos a los guardias torturados, especialmente al SM3 Bandres Figueroa.

SM3 (GNB) Bandres Figueroa

Es importante destacar qué hay dos mujeres de nombre Keyla entre los victimarios; una es la custodio Keyla Daza alias La gocha y la otra es la capitana Keyla Chacón Bautista que tiene trato cruel con los detenidos.

Resulta curioso que aunque el Coronel Franco, ya no está en la DGCIM, hizo acto de presencia, el martes 22 de enero, para ocuparse de obtener declaraciones personalmente del SM3 Bandres Figueroa.

A los guardias, en las torturas, les han preguntado por los líderes políticos y militares con los cuales se habrían contactado. Han insistido en preguntar por los generales Milano Mendoza, Raúl Baduel, Miguel Rodríguez Torres, Héctor Hernández Da Costa y Pedro Naranjo, además del Coronel Pedro Zambrano, también los han presionado para que vinculen a dirigentes políticos como María Corina Machado, Juan Guaidó, Julio Borges, Antonio Ledezma, entre otros.

Hasta ahora no han logrado que los guardias hayan firmado ninguna declaración. Las viviendas de los 27 efectivos de la GNB han sido allanadas por los hombres al mando del mayor Gramko, que han maltratado a los familiares de los guardias detenidos.

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