Infidelidad Política

Maduro y Cabello ¿Quién entregará a quién?

Por: Javier Vivas Santana

Artículo exclusivo para Punto de Corte

La situación política de Venezuela no sólo es compleja sino de extrema incertidumbre. Los recientes hechos sobre detenciones militares confirman que la cúpula madurista está nerviosa hasta de su propia sombra. Mientras crecen los anillos de seguridad que rodean tanto a Nicolás Maduro como a Diosdado Cabello, el ministro de la defensa, Vladimir Padrino no puede desmentir que su familia vive en el exterior, al igual como viven los hijos de Jorge Rodríguez, o hasta las hijas del presidente fallecido Hugo Chávez, mientras que los hijos del propio Cabello se balancean a sus anchas por el mundo, así como el llamado “Nicolasito”, hijo del presidente de la República.

Un gobierno en el cual sólo la retórica contraimperialista, de la guerra y el sabotaje son sus únicas cartas de presentación ante la desgracia política, económica y social que viven los venezolanos, simplemente es el reconocimiento que el madurismo como doctrina de gobierno, si es que alguna vez la tuvo, ha fracasado estrepitosamente en su forma de intentar controlar a la sociedad conforme ha controlado de manera despótica el poder.

Ahora bien, el madurismo a pesar de haber mantenido el control de las instituciones sobre la base de seudoargumentaciones jurídicas que desembocaron en una ilegal e ilegítima constituyente, la situación de crisis económica va empujando lentamente, pero de forma segura hasta la autodestrucción política de quienes aún siguen en Miraflores y, los diferentes reductos de un Estado podrido y mancillado en toda su condición ética y moral.

Y es que esta la lucha por el control político, llevará tanto a Maduro y Cabello, para que tarde o temprano, o bien, el primero tenga que encarcelar al segundo, o en su defecto, el segundo intente desprender del poder al primero ¿Y por qué? Porque la sobrevivencia del madurismo dependerá en buena medida de que una de las dos cúpulas en las cuales se dividen, una termine por traicionar a la otra, mientras se siga agravando la crisis económica y social.

Acaso podrá desmentir Diosdado Cabello que no hubo una lucha férrea contra Nicolás Maduro por el dominio de la “constituyente”, y esa fue la razón por la cual los integrantes de ésta terminaron siendo casi 600 miembros, y no los 200 “constituyentistas” que habría propuesto inicialmente el moderador de “Con el mazo dando”, porque sabía que con tal cantidad sólo irían los que fuesen postulados por el partido oficialista cuyo control político tiene en casi toda su mayoría. Lamentablemente para Cabello, a pesar de que tenía esa variable a su favor, no pudo contra la influencia de Maduro sobre las presidencias del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), lo que permitió que la tesis del corporativismo pudiera ser aplicada en su totalidad desde todas las estructuras del Estado, que por supuesto, son regidas por los designios del poder Ejecutivo, y allí Cabello terminó derrotado.

No obstante, también hay que advertir que ante una eventual explosión social que pudiera por terminar de arrasar políticamente a Nicolás Maduro, el otro autodenominado “hijo de Chávez” no va a aceptar hundirse con él, y para ello ha venido moviendo sus piezas en el mundo militar, aunque solamente en la Aviación y la Armada, porque tanto el Ejército como la Guardia Nacional son componentes que controla Nicolás Maduro.

Es tal sentido, Nicolás Maduro arremete y ordena detener a oficiales retirados vinculados del 4-F como Miguel Rodríguez Torres, o de quienes estuvieron muy cercanos a Chávez como Alexis López Ramírez, y mantener a Raúl Isaías Baduel, nuevamente condenado por “cualquier delito”.  Sin obviar que debe complementar el espacio de enrarecimiento militar con amenazas sobre Clíver Alcalá Cordones. Es decir, Maduro para imponer el madurismo debe arrasar con todo lo que huela a chavismo, antes de que el chavismo arrase con su cúpula de poder, y mientras eso ocurre, sólo le quedará Diosdado Cabello en caso de que llegue el momento de negociar. Verbigracia, si Maduro quiere sobrevivir en el contexto político tendrá que entregar a Cabello, y ese plan lo está gestando con el resto de quienes son parte de su reducto en Miraflores.

Cabello sabe perfectamente que está en el ojo del huracán político y militar. Esa fue una razón por la que apareció recientemente y,  sin compañía madurista desde el “Cuartel de la Montaña” con otro grupo de militares sin tropa, pero con la fuerza de los colectivos armados lanzando consignas de advertencias ante una posible “división” roja – rojita.

Por ahora, Maduro y Cabello tratan de pasar la tormenta del 20 de mayo, cuyos resultados van a terminar generando un diluvio político sin un “Arca de Noé” en donde puedan cohabitar dos capitanes. Uno de ellos quedará por fuera ¿Quién quedará sin poder sobrevivir al naufragio?

Maduro y Cabello, los “hijos de Chávez”, al parecer sólo les espera un final de traición entre ellos, si realmente alguno quiere mantenerse con vida política. Maduro y Cabello ¿Quién entregará a quién? ¿O será que la historia les reserva una posición a ambos de manera contigua en condiciones distintas a las que ejercen como jerarcas políticos?

El tiempo para Maduro y Cabello sigue corriendo, pero la historia no podrá ser desviada. Lo que va a pasar será inevitable.

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@jvivassantana

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