Caracas 21 de febrero de 2018-. El arzobispo de Caracas, Jorge Urosa Savino conversó con el portal católico Aleteia y rechazó expresamente la convocatoria a elecciones presidenciales emitida desde la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y la describió como «adelantada, ventajista, totalmente abusiva e irregular«. El cardenal justificó su razonamiento apoyándose en la poca transparencia que genera la organización del proceso en menos de tres meses, sin condiciones de equidad  igualdad, con líderes políticos/partidos invalidados y, por si fuera poco, con la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) invalidada.

«Realmente, es un atropello a los derechos políticos (…) Es imposible competir con esas condiciones tan  desventajosas que el Gobierno, a través del CNE y de la ANC, quiere imponernos”, expresó Jorge Urosa Savino.

Savino se sumó al análisis del sacerdote jesuita Luis Ugalde, quien llamó a los venezolanos a defender «nuestros derechos políticos a través de un firme rechazo a esas elecciones manipuladas (…) la exigencia firme y masiva de elecciones presidenciales bien organizadas, equitativas, en tiempos adecuados y necesarios, en condiciones de justicia, equidad, libertad para los electores y los candidatos«. Igualmente, extendió su agradecimiento a la comunidad internacional al plantarse firme con el rechazo de esa propuesta a elecciones.

También le puede interesar: «El CNE anunció ‘garantpias electorales’ para comicios presidenciales»

Avocarse a la crisis humanitaria 

“En vez de estar cerrando el cerco anti-democrático contra el pueblo venezolano debería, más bien, resolver la pésima situación económica de paralización del transporte, de inflación desbocada, de precios por las nubes, de hambre y carencia de medicinas (…) debería ocuparse de que en los hospitales no mueran los bebés, y que  no haya niños desnutridos, ni gente que muera por comer yuca amarga” reclamó el arzobispo Savino.

Denunció cerco anti-democrático

Jorge Uroza Savino expresó su profunda preocupación por la radicalización del cerco anti-democrático contra la disidencia, a la libertad de opinión y a la oposición política. Seguidamente reiteró la denuncia de la iglesia en relación a las ejecuciones extrajudiciales realizadas durante el operativo de El Junquito realizado el 15 de enero donde fue liquidado el policía rebelde Óscar Pérez, seis compañeros de armas y una civil encinta.

«La ejecución sumaria, totalmente ilegal y anticonstitucional de un rebelde opositor, el señor Oscar Pérez, el 15 de enero, en el Junquito, cuando ya se había rendido y estaba negociando su entrega» destacó el arzovispo Savino.

En ese sentido recordó que la comisión de justicia y paz del Episcopado Venezolano apuntó el rechazo a esa acción y destacó que ese tipo de medidas represiva violan «Los derechos fundamentales de las personas allí ejecutadas”.

Le invitamos a leer: «Movimiento JUNTOS propone la necesidad de un frente amplio más allá de la MUD»

Persecución eclesiástica

El arzobispo de Caracas recordó que el mismo 15 de enero el presidente, Nicolás Maduro, atacó directa e injustificadamente al arzobispo de Barquisimeto, monseñor Antonio López Castillo y al obispo de San Felipe, monseñor Víctor Hugo Basabe. Para esa oportunidad, el máximo mandatario los acusó de fomentar el odio durante uno de los sermones, por el hecho de hacerse eco de la situación de dolor y sufrimiento del pueblo venezolano, finalmente calificó las acusaciones como falsas.

Además aseguró que se ha intentado amedrentar a los obispos de Caracas. Las víctimas de ésta arremetida fue el obispo auxiliar, monseñor Tulio Luis Ramírez Padilla y el párroco de la iglesia de la Candelaria, el padre Miguel Acevedo. El ataque sucedió durante una reunión en el Ministerio de Relaciones Interiores.

“Allí se acusó injustamente al Padre Acevedo de algo falso: haber agredido  a una señora que había entrado en la Iglesia protestando contra sus palabras en la homilía» aseguró Jorge Urosa Savino.

Para profundizar en ese hecho, aseguró que el padre Acevedo en ningún momento se acercó a la señora, por lo que no la agredió «como se ha querido inventar una falsa matriz de opinión»sentenció. En relación a los roles políticos dentro de las instalaciones de la iglesia aseguró que los sacerdotes no participan en la diatriba partidista, pero sí defienden los derechos del pueblo, pero puntualizó «con el debido respeto a las autoridades y sin incitar a la violencia o a la rebelión política».

Lea también: «Alarmante deserción de enfermeras en el Hospital Central de San Cristobal»

Disfrute de los titulares más destacados mediante nuestro Telegram