Caracas, 29 de enero de 2019.

Por: Tony Rivera Chávez*

@otelo_calas1 

Las luces del auditorio se apagaban y con el sonido característico del rodar de las cintas toda la emoción brotaba para observar las acciones del Ejercito Francés sobre las barriadas argelinas y una que otra escasa escena defensiva del Ejercito de Liberación.

Entonces al culminar la función nos inflábamos de solidaridad y nos hacíamos guerrilleros contra las injusticias. Otro día, la proyección fílmica nos trasladaba a la barbarie contra el pueblo de Viet Nam cuando el ejercito invasor yanqui prendía en llamas las humildes viviendas campesinas del pueblo en combate.

Vueltos a la realidad nos decíamos: ¡Conchale! que crueldad y nos alimentábamos de venganza contra el militar  opresor. Así sufrimos hasta llegar al clímax  cuando nuestro Che fue eliminado por la CIA harapiento y solitario. Siempre pensando en los males del capitalismo y sus brazos armados.

A la vez, que aquí las matanzas nunca dejaron de existir ni en la época de la “tendencias democráticas”, ni nunca. Siempre el hombre uniformado igual disparando sobre el civil y nos decían los teóricos del anti capitalismo que eran ordenes del Pentágono y hasta uno se lo creía  como si nuestros criminales fueran unos caramelitos.

A la larga, llegó la izquierda al Poder y todos los románticos marxistas pensamos: ¡Ahora si! cambiara esto. Lo más prometedor era la presencia de unos lideres hasta el ayer considerados cachorros del Imperio Norteamericano y según la mascarada al lado del pueblo.

Empezó entonces la era de los Judas Iscariote. ¡Vaya! Hombre Nuevo.

Los amos de la violencia o sea “el aparato Libertador” empezó la función desde el gigantesco salón de cine (violando la irreversibilidad del tiempo) donde transformaron  a la Nación para seguirnos reestrenando los mismos films donde los malos eran otros y que si la dependencia, la CIA, el hediondo azufre de Bush, la Patria Libre y otros cuentos de cuartel lo cual  a veces era divertido, otras exageraciones y así entre telones  se preparaba la verdadera cara de quienes no eran ni lo uno ni lo otro sino mas bien lo peor de lo mismo para enchiquerarle la presentación a este hombre nuevo cuyas acciones son mas viejas que la palabra.

El objetivo esencial de estos farsantes no era otro que el dólar y un deseo enfermizo de figuración extrema que los llevo de ser animadores de tarima en tiempos de carnaval hasta las exhibidas hasta en la ONU con el cuento del socialismo y la maldad de los demás.

La vida practica fiel a la verdad dio la primera prueba cuando el civismo se lanzo a la calle para expulsarlos del Poder y como se trataba de esconder la verdadera esencia represiva del militarismo le comisionaron a grupos paramilitares  la tarea de reprimir y allí se produjo en el Puente Llaguno la primera matanza inducida desde estos  criminales que eran los viejos reciclados desde la dependencia al Castro Comunismo.

Al aferrarse al Poder y hacerse “totalitarios” asumiendo el Control Total de las fuerzas armadas se produjo lo esperado. El mismo “musiu” con diferente cachimbo. No solo se uso el tradicional esquema de los cuerpos de la «inseguridad» ciudadana sino que desde esta dependencia se inscribió el matón nuevo en la escuela rusa-cubana y de otras latitudes para ejecutar la orden infernal de someter al pendejo si osa levantar la voz contra la tiranía y dado que el sistema viene del coloniaje cubiche utilizan métodos ya comprobadamente eficientes lo cual deja el saldo de muerte para tal fin.

Sorpresivas innovaciones para algunos que piensan que la esclavitud y las matanzas estaban por lo menos en desuso como forma de organización social. Ahora las películas no se refieren a esos cuerpos selectos de los Imperios y sus afanes de mantener dominados  a sus colonizados sino que solo basta leer las redes sociales para conocer como todo ese espectro criminal  desaparecido por la fuerza de la razón y los Derechos Humanos es vida diaria en la Venezuela actual para hacerse  pesadilla y remordimiento para el hombre de bien. La consigna revivida es: ¡Disparenle es un civil! para hacernos sentir que existe una guerra de exterminio contra el hombre desarmado ,no cuartelario.

Nuevamente engañados y sometidos como si se pudiera ir  contra la irreversibilidad del tiempo desde un Socialismo Salvaje que por anacrónico degenerativo combina los métodos de los piratas caribeños del siglo XVI con las torturas más modernas de uso ruso de tal forma que hasta los niños están empezando a ser atacados, apresados y torturados.

No les importa sexo,edad o nacionalidad. Es un tiempo espantoso insoportable aún para los países vecinos. El civismo sin embargo como factor lógico, ajustado a las circunstancias tiene en un resurgir que llevarnos hacia una Nueva República donde el hombre nuevo no tenga ningún parecido con  Judas. Dado el tiempo y el espacio recorrido bajo la figura del hombre cuertelario reencarnado en  Judas y repartiendo plomo parejo Esperamos que en el porvenir no haya lugar para Cuentos de Cuartel y poder decir: Colorin, colorado, este cuento se acabo.

* Economista egresado de la UCV – año 1.972  

Correos electrónicos: profetanoskagamus@yahoo.com / guaripeterojo@outlook.com

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