Caracas, 21 de diciembre de 2018/.- La actriz mexicana, Kate del Castillo, regresó a México, después de casi tres años de ausencia. Y se ha presentado ante decenas de periodistas como una «víctima de una persecución política» del Gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto.

Desde 2016 decidió no volver a pisar su país natal por «miedo» a que las autoridades mexicanas tomaran represalias en su contra tras el encuentro clandestino con El Chapo en plena fuga (en octubre de 2015).

La fiscalía la llegó a investigar por supuestos vínculos con el crimen organizado y, concretamente, por un posible caso de lavado de dinero a través de su recién estrenada marca de tequila..

Sin embargo, Kate mantiene una demanda contra el Gobierno de México pues le acusa de haber filtrado las famosas conversaciones (por mensajes) que mantuvo con el narco mientras él huía del Ejército y la Marina —y que formaban parte de una investigación secreta—, por haberla «estigmatizado» al asociarla con el crimen organizado y por haberle impedido acceder a la investigación en su contra mediante un recurso legal.

En la conferencia de prensa ha anunciado además que la indemnización que le pide a las autoridades por la reparación del daño asciende a 60 millones de dólares. Y ha presentado una queja por la misma causa ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

«Toqué fondo desde el primer día que se hizo público todo eso». Sean Penn fue el primero en saber cómo sacarle partido al asunto. Unas horas después de la tercera captura, y hasta ahora definitiva, de Guzmán Loera, publicó un artículo en Rolling Stone donde se recreaba hasta el límite de los caracteres en aquella electrizante reunión en las montañas de Sinaloa. Kate le ha reprochado de nuevo al actor aquella «traición»: «Se portó muy mal. No me protegió y arriesgó mi vida».

Lea también en Punto de Corte:

Suscríbase a nuestro canal en Telegram a través de https://t.me/PuntoDeCorte
Estamos también en Twitter @Punto_deCorteFacebook e Instagram
WhatsAppTwitterFacebookTelegram