Caracas, 14 de febrero de 2019.

Por: Elías Santana de radiocomunidad.com

@santanaelias 

Hoy se estrenó una nueva sección en el programa Habla Caracas La 
bitácora de Elías Santana, es el comentario editorial del presentador 
donde sus opiniones no vinculan a las emisoras que transmiten el 
programa. La Bitácora que estrenó la sección el día de hoy la 
compartimos a continuación:

LAS MARCHAS DE LA SAL DE JUAN GUAIDÓ

En marzo de 1930, Mahatma Gandhi inició la que se conocería como la 
Marcha de la Sal. El recorrido fue de 300 kilómetros, llegando al Océano 
Índico en abril para recoger en sus manos un poco de sal.

Con ese gesto simbólico alentó a sus compatriotas a romper el monopolio 
del Estado sobre la sal. Su ejemplo fue copiado por las miles de 
personas que lo acompañaron durante la marcha y luego en todo el país.

La Marcha de la Sal supone para los hindúes el equivalente al motín del 
té en Boston, que condujo a Estados Unidos a la independencia. Un gesto 
de desobediencia civil, de resistencia pacífica como el del pueblo 
caraqueño el 19 de abril de 1810.

Para el sábado 23 de febrero está anunciado el ingreso de la ayuda 
humanitaria a Venezuela Sí o Sí.

Juan Guaidó, que combina rasgos de un buen jugador de póker que 
administra adecuadamente sus cartas y sus gestos con las dotes de un 
experimentado ajedrecista que mueve sus piezas tomándose el tiempo 
necesario para anticipar sus siguientes pasos, viene anunciando poco a 
poco los 4 puntos por los que ingresarían los insumos. Está organizando 
un voluntariado nacional para ir a recoger y distribuir la ayuda 
humanitaria y sigue emplazando a los militares para que cumplan el 
ordenamiento constitucional.

¿Está convocando Juan Guaidó a una especie de marcha de la sal inspirado en Mahatma Gandhi?

No, aún no. Directamente no. Pero todo indica que ya la ciudadanía se 
siente convocada, no a una, sino a múltiples marchas, al menos a 4. Y no 
de la sal, sino de la ayuda humanitaria, pero con la misma potencia y 
significación del gesto gandhiano.

Imaginemos ríos de vehículos de diferente naturaleza, carros, motos, 
autobuses y tractores, gente a pie o en bicicleta o a caballo 
recorriendo el país rumbo a decenas de lugares por los que pueda 
ingresar la ayuda. Miles de personas en cada punto en vigilia y oración 
desde la noche anterior al 23, despertando con cantos y consignas, 
esperando el ingreso de los camiones para escoltarlos 
multitudinariamente  a sus destinos para evitar el decomiso por las 
escasas fuerzas militares que pudieran intentarlo.

Guaidó no necesita convocar directamente, pero en cualquier momento 
puede llamar a una gesta que iniciaría el desmoronamiento del gobierno. 
Ya la ciudadanía sabe que hay una ruta, que hay un camino.

(*) Promotor comunitario en @radio_comunidad. Director de La Escuela de Ciudadanos. Conductor de Habla Caracas.


Suscríbase a nuestro canal de Telegram y YouTube
Estamos también en TwitterFacebook Instagram