La familia y la escuela juegan un rol importante.

La desmotivación  es uno de los factores que está afectando a la población estudiantil

Nota de Prensa / Caracas, 27 de abril de 2019. La motivación es un impulso interno que dirige la acción a un fin, y no sólo se manifiesta con la obtención de una meta, sino que tiene muchos beneficios que influyen en la creatividad, energía,  salud, productividad y estabilidad. Sin duda, tiene varios efectos sobre el comportamiento y aprendizaje de los seres humanos, en especial en los estudiantes.

El estímulo, la percepción y la enseñanza,  interactúan de forma constante, por lo que al incitar a los niños a explorar, a leer y a indagar, estamos desarrollando el aprendizaje de ciertos contenidos, así como las técnicas de adquisición de formación general.  De allí la importancia de la motivación a temprana edad,  la cual será mucho más exitosa si cuenta con el acompañamiento y  atención  que reciban de sus padres y de la escuela.

Para Valentina Ramirez, educadora con especialización en temas de dificultades de aprendizaje, y colaboradora del Valle Arriba Athletic Club (VAAC), en estos tiempos, la desmotivación  está afectando seriamente el aprendizaje, pues señala que los niños no muestran gran interés ni ánimos suficientes para lograr sus objetivos planteados durante el desarrollo de sus actividades académicas.

“En estos momentos me atrevería a decir que la motivación se ha visto mermada en las escuelas, lo que incide directamente en el aprendizaje del niño. Sumado a ello, la  situación país también afecta su desempeño y rutina diaria” explicó la especialista.

El comportamiento de los niños se puede utilizar de indicador para medir la motivación. Cuando el niño se siente desanimado o actúa irritable, su conducta es un indicador bastante íntegro, que los maestros pueden utilizar para evaluarlos y poder actuar sobre ellos.

“Sudoración, insomnio, intranquilidad, falta de atención, agresividad, irritabilidad son algunos de los síntomas que pueden padecer los alumnos cuando se sienten desalentados”  aseveró la licenciada.

Valentina Ramírez asevera que los padres, al igual que la escuela, juegan un papel importantísimo en este aspecto. “Deben brindarle un ambiente seguro en la casa, filtrar conversaciones que puedan causarle angustia, mantener rutinas, realizar actividades deportivas y recreativas que le permitan esparcimiento para que estos niños puedan relajarse y continuar con su día a día”, señaló.

Ramírez ofrece sus conocimientos en el VAAC,  a través de  diferentes talleres educativos, impulsando actividades creativas para los más pequeños, a través de técnicas que propician la participación y motivación de los 45 niños que asisten diariamente,  a los talleres de música y actividades lúdicas, de expresión corporal y relajación. “Es importante destacar que las tareas creativas son  más motivantes que las repetitivas; de allí, la necesidad de  innovar constantemente, para incentivar al niño. Así mismo, la enseñanza efectiva en la clase depende de las habilidades que tengan los profesores para mantener y mejorar la estimulación de cada alumno”, puntualizó Ramírez.

En cuanto a la escuela, es importante aupar la participación del alumno en clases y prestar la debida atención como docente;  planificar trabajos en grupo, donde cada uno pueda colaborar según su nivel y resaltar el reconocimiento al trabajo cumplido, entre otros aspectos.

Con información de Nota de Prensa

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