Caracas, 17 de febrero de 2019.

Por: Yasmeli Pernía

@yasmelipg

El Sistema no puede combatir la corrupción, porque la corrupción es el sistema.


Siendo del Pueblo Originario Wasabara de Jamuey en nuestro Continente Abya-yala, donde el Padre Sol y la Madre Luna; el Padre Cielo y la Madre Pashamama, nos ofrecen una familia cósmica para la convivencialidad con toda la diversidad de especies vivas, recursos naturales flora, fauna y  etnogénesis; riquezas pertenecientes a nuestros pueblos.

Hoy, como muchos otros hermanos del mundo, víctima del mestizaje y el proceso de transculturización promovido por los llamados países potencia; reconocemos que estamos profundizando una etapa de testimonio ante, lo que llamamos, el fracaso del actual proceso de neocolonización económica “civilizatoria” en nuestro continente, derivado, de la invasión occidental ocurrida hace más de cinco siglos en nombre del “progreso y desarrollo”, ahora “democracia y libertad.

Cada momento, queremos evidenciar que las acciones que transgreden nuestros derechos han de ser acciones de facto subliminales como históricamente viene ocurriendo en los pueblos del mundo.

En el análisis del Prof. Enrique Contreras sobre los procesos de globalización, explica que es una máquina devoradora de la humanidad y; parafraseando su análisis, refiere que todo ese proceso ha conllevado a desvirtuar las relaciones sociales, inmiscuir a los pueblos latinoamericanos en mecanismos financieros de opresión con competencias de mercado desleal, en uso de la moderna esclavitud laboral, hipotecando las soberanías; donde se evidencia el declive en las diversas áreas de la sociedad: políticas polarizadas, economías rentistas, culturas globalizadas,  sistemas de justicias opresoras y los derechos humanos de salud, vivienda, educación, alimentación, etc, entran en un plano desconocido de total desasistencia.

Es por tales razones que seguiremos denunciando tal fracaso “civilizatorio”, donde EEUU e Israel en contraposición con Rusia y China juegan un papel preponderante en promoción de la confrontación para el hurto de los territorios pertenecientes a los pueblos del mundo.. Nuestra Abya-yala, históricamente ha demostrado, no sólo resistencia; sino, profundos procesos de transformación social, en contra del neoliberalismo.

Hoy los pueblos de Latinoamérica proveen mecanismos con diversos movimientos sociales, accionantes para su emancipación; Venezuela, Bolivia y Ecuador en los últimos 15 años, pese a las perversiones de la ultraderecha mundial, se ha radicalizado hacia una democracia, mucho más participativa contra el método imperialista; sin embargo, la visión elitezca y sectaria internas de los promotores políticos, impuesta también por estos poderes de facto mundiales, han entorpecido tales procesos desde los estamentos jurídicos de cada nación.

Por tales razones las diversas iniciativas populares enfocan su trabajo en la búsqueda de mecanismos propios de organización social en respuesta a sus identidades; vulnerado radicalmente, los últimos 4 años mediante el chantaje mediático de los factores de ultraderecha internos y externos, como verdaderos caballos de troya.

Es por ello, que los diversos pueblos originarios, de la Abya-yala, en constante resistencia contra los procesos de dominación histórica, con Estados y sus leyes de corte neoliberal; las Academias con el conocimiento positivista desapegado, en su totalidad de nuestra esencia espiritual; las religiones bajo la fe de un dios opresor y castigador para imponer el miedo, los medios de comunicación divulgando y fortaleciendo la mentira de los anteriores para someter las mentes; y, para finalizar, los ejércitos que amedrentan, desaparecen, asesinan e imponen el dominio; ante quiénes se opongan de mantener éstos criterios, de dicho proceso de neocolonización “civilizatoria”, y que día a día, cada vez más, demuestra el salvajismo, la inhumanidad, la depresión social, el desorden organizativo; bajo los intereses de quiénes se abrogan privilegios materiales en nombre de la civilidad, y en detrimento de los derechos humanos de nuestros pueblos, nos oponemos rotundamente a seguir siendo denigrados y alzamos nuestra voz contra las actuales políticas.

(*) Licenciada en Administración, Trabajadora Social de la Escuela de Cojimar la Habana. Contraloría Social

Puede leer otros artículos de opinión de Yasmeli Pernía haciendo click aquí


Suscríbase a nuestro canal de Telegram y YouTube
Estamos también en TwitterFacebook Instagram