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La dimensión social tiene su Plan de Salvación Nacional. Por: Miguel Rodríguez Torres

La dimensión social tiene su Plan de Salvación Nacional. Por: Miguel Rodríguez Torres

 

La terrible situación que atravesamos nos obliga a asumir como eje transversal de lucha: La erradicación del hambre y la pobreza en todas sus expresiones, mediante la aplicación de planes científicamente preparados y sostenibles financieramente, que rompan las ataduras de la pobreza no solo desde la necesidad humana de crecimiento material, sino desde el plano espiritual, moral, intelectual y la formación de ciudadanía.

Los más vulnerables y excluidos deben ser sujetos principales de atención, prestando especial

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dedicación a nuestros niños, a la mujer como actor estratégico para alcanzar la renovación de nuestra sociedad y al cuidado de nuestros abuelos y abuelas con el esmero que merecen quienes dieron sustento a nuestra existencia. Mejorar la calidad de vida y la protección de la familia venezolana es parte esencial de nuestros objetivos, para ello desde el Nuevo Estado Social se debe desarrollar medios efectivos para vencer el fenómeno de la pobreza y la exclusión social.

Es muy importante partir del principio que la pobreza se instala con más fuerza en el cerebro que en el bolsillo, por lo que le daremos prioridad a la promoción del conocimiento y la educación integral, a la formación de una nueva cultura ciudadana, al desarrollo de las capacidades y habilidades tanto personales como colectivas y a la expansión del potencial creador del pueblo.

Es por ésta razón, que en mi entrega semanal sobre El Plan de Salvación Nacional, hoy me concentraré en la dimensión social, que debe partir de las siguientes líneas estratégicas:

1.- SEGURIDAD Y SOBERANÍA ALIMENTARIA: Uno de los problemas más complejos es cómo garantizar la alimentación de los venezolanos para evitar derivar en desnutrición o hambre oculta como componente de la malnutrición que además trae como consecuencia enfermedades. Asumimos el hambre no como la ausencia de alimentos en la ingesta diaria sino como la carencia de nutrientes mínimos necesarios en la dieta de los venezolanos.

Según refiere el informe de la FAO sobre Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe 2017, en Venezuela más de cuatro millones de personas no cuentan con la cantidad suficiente de alimentos para cubrir sus necesidades calóricas diarias. Si bien esto responde a una tendencia mundial de malnutrición, en el caso venezolano influyen las malas políticas económico-productivas que impiden combatir el flagelo, o peor aún, lo incrementan.

Para leer los artículos anteriores de Miguel Rodríguez Torres dale click aquí

La crisis alimentaria que hoy atravesamos debe considerarse como una emergencia de carácter humanitario, la cual tiene que abordarse desde dos escenarios:

  1. El escenario coyuntural, que corresponde a la implementación de medidas expeditas, entre ellas la apertura de canales solidarios para el ingreso de alimentos que permitan alcanzar los niveles mínimos aceptables de atención, unido a la puesta en marcha de programas de protección e inclusión socioeconómica de la población más vulnerable.

  2. El escenario de mediano y largo plazo obedece a un “Plan Maestro” que permitirá incentivar, mejorar, aumentar y garantizar tanto la producción como el abastecimiento. Este plan irá acompañado de la implementación de un conjunto de medidas en materia de seguridad (física y jurídica), medidas económicas, proyectos de infraestructura, servicios y logística.

2.- LA EDUCACIÓN Y EL TRABAJO: La educación formal e informal junto al trabajo han de ser los instrumentos más poderosos para llevar a cabo esta descomunal tarea. Es un desafío erradicar las condiciones que generan niños no escolarizados y en situación de calle, combatir el analfabetismo y promover el uso de nuevas tecnologías para elevar nuestro sistema educativo al más alto nivel, formar ciudadanos y profesionales integrales con habilidades y aptitudes que le permitan afrontar las nuevas exigencias del mundo globalizado. Dentro de este Desafío, debemos proponernos:

  • POTENCIAR LA EDUCACIÓN PRIMARIA Y SECUNDARIA: La educación primaria es la base donde la persona comienza a adquirir conocimientos, hábitos y valores. Siendo uno de nuestros principales retos mejorar la calidad del proceso enseñanza/aprendizaje. Se debe dar especial atención a esta etapa del sistema educativo donde nuestros niños han de alcanzar y potenciar sus habilidades y competencias básicas.

Una de las propuestas sobre el particular es que la educación primaria o básica vuelva a los dos turnos escolares, lo que garantizará el desarrollo integral de los estudiantes y la nutrición infantil. Esto implica un gran esfuerzo metodológico, político, comunicacional y financiero que permita mostrar al país las metas en el tiempo y la esperanza clara de haber asumido el camino correcto de nuestra emancipación. En la medida que hagamos niños ciudadanos, ejemplares y respetuosos, nuestra condición de vida, nuestra estabilidad, nuestra convivencia, serán bendecidas e irán haciéndonos sentir un bienestar que no está asociado solo a lo material.

Los maestros y profesores venezolanos deben ser los profesionales mejor pagados por el Estado. Asegurarles su bienestar ha de traducirse en mayor y mejor desempeño en su labor.

  • RESCATAR Y FORTALECER LA EDUCACIÓN TÉCNICA: La educación técnica – profesional, importante instrumento para el desarrollo nacional y preparar la mano técnica calificada capaz de cubrir la demanda del Estado y de la iniciativa privada para impulsar el crecimiento productivo. Se debe fomenta la formación de mano de obra calificada para el trabajo. A tal fin recuperaremos el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE), desde una visión exclusivamente capacitadora donde la ideología solo será la producción liberadora.

  • AMPLIAR EL ALCANCE Y MEJORA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR: Nuestras universidades y demás centros de educación superior, deberán ser un punto de atención permanente y esmerada. Allí se forjan los profesionales que asumirán los grandes retos del desarrollo nacional, por tanto, deben recibir todo el apoyo logístico, financiero, técnico, académico y científico que requieren para su completa expansión. Las universidades deben aumir un rol protagónico junto a las instituciones científicas para aportar conocimiento y tecnología capaz de apuntalar el desarrollo nacional. El Estado, a través de las universidades y demás centros de educación superior junto a las instituciones científicas y la empresa privada, deben formar una triada protagónica en la gran misión de conseguir la renovación nacional a través del impulso y desarrollo del conocimiento, la inventiva, la innovación, la tecnología y la cultura humanista.

  • INCLUSIÓN DE LAS IGLESIAS EN LOS PROCESOS EDUCATIVOS: De acuerdo con el artículo 102 de nuestra Carta Magna “la educación es un servicio público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento”. Sobre ésta base, se debe dar la posibilidad a las diferentes iglesias monoteístas que hacen vida en Venezuela de poder desarrollar sus institutos educativos, respetando las leyes y las normas sociales reconocidas en el país. Se respetará la decisión de la familia en la elección del centro de formación educativa para sus hijos.

  • REACTIVAR CONVENIOS EDUCATIVOS CON UNIVERSIDADES EXTRANJERAS: Se debe rescatar e impulsar los convenios que en materia educativa tengan como objetivos principales la profundización y el intercambio de conocimientos y metodología bajo criterios de complementariedad y reciprocidad; la transferencia e intercambio de tecnología y el intercambio estudiantil permitirá promover la formación y la capacitación del talento humano de los venezolanos, prestando especial atención a nuestros educadores, científicos y a la población en general, lo cual les permitirá realizar estudios de pregrado y posgrado en el país o en el exterior, siempre colocando en primer lugar las áreas estratégicas para el desarrollo de la nación, el desarrollo científico, tecnológico, las artes, las letras y toda manifestación creadora.

Sobre el desarrollo cultural como expresión de nuestras costumbres, tradiciones y del arte en general, El Plan de Salvación Nacional debe centrar su atención en la implementación de planes y programas que rescaten, estimulen y preserven nuestra identidad cultural, así como el incentivo a la apertura de nuevos centros y espacios que lleven la cultura artística y recreativa del venezolano al más alto nivel. Renovaremos y fortaleceremos los acuerdos y convenios de intercambio cultural. La cultura debe trascender lo artístico para relacionarse estrechamente con el comportamiento y el desarrollo de las personas. En este sentido, nos hemos propuesto como un gran desafío crear la Nueva Cultura Ciudadana del Hombre Bueno.

Si de EDUCACIÓN FÍSICA Y DEPORTE hablamos, se le debe dar una importancia vital debido a que más allá de los beneficios que puede traer a la salud, debemos entenderla como una actividad que beneficia el desarrollo integral en la vida diaria del ciudadano impulsando sus habilidades motrices y sociales, al contribuir con la formación de valores. La educación física es un medio estratégico para el desarrollo social del país y la acción preventiva directa de flagelos como la violencia criminal y el consumo de sustancias psicotrópicas y bajos niveles de convivencia social. Ampliaremos el catálogo deportivo de nuestro país para incorporar nuevas disciplinas; trabajaremos en la adecuación y construcción de nuevas instalaciones y complejos deportivos; renovaremos y fortaleceremos los acuerdos y convenios internacionales de cooperación deportiva y potenciaremos la Ciudad universitaria del deporte como ejemplo de gestión en la región.

3.- LA SALUD: La salud es requisito indispensable para la vida plena y el desarrollo integral de la persona y la sociedad. El Estado debe garantizar servicios de alto nivel de calidad y en condiciones de igualdad para todos los ciudadanos que viven en nuestro territorio.

Representa una prioridad atender especialmente a los Centros de salud primaria, a través de los mismos rescataremos, se debe poner en marcha y optimizar el plan de salud denominado Barrio Adentro 1. En trabajo conjunto con el ministerio de la salud, universidades, el colegio de médicos y el SAIME hay regularizar la situación de los médicos cubanos residentes en Venezuela, de tal manera de emplear su formación y capacitación en la activación de los módulos ubicados en las zonas más desprotegidas del país. Es indispensable además promover políticas centradas en la educación para la salud y la educación preventiva para garantizar la disminución de los índices de morbilidad en el país. Todo el sistema de atención primaria estará regido por las autoridades municipales.

Los hospitales centrales de cada estado serán descentralizados y estarán bajo la administración de los gobernadores, quienes se regirán por las políticas establecidas por el ministerio de salud.

La dignificación salarial y de beneficios sociales al médico debe convertirse en prioridad de un gobierno que pretenda resolver definitivamen

te la grave crisis que atraviesa el sistema de salud pública.

4.- SERVICIOS BÁSICOS: Si de garantía de los servicios básicos hablamos, se hace necesario asumir como uno de los grandes desafíos en la búsqueda del Bien Común, resolver las grandes carencias de servicios básicos como el agua potable, energía eléctrica, gas doméstico, recolección y tratamiento de los desechos sólidos y las telecomunicaciones. No se puede concebir el fin de la pobreza y el avance de un país, sin que se garantice el acceso de todas las personas, principalmente de los sectores más vulnerables, a los servicios básicos.

Un país con importantes reservas de agua dulce y con una de las reservas energéticas más grandes del planeta no puede permitirse tener escasez de agua y de energía.

5.- VIVIENDA: Un Plan de Salvación Nacional debe velar por el cumplimiento del derecho a la vivienda de los más vulnerables y excluidos, a los sectores de bajos recursos y clase media, para que puedan acceder, indiferentemente de su militancia política, a una vivienda digna en un hábitat saludable. Aquí es clave darle prioridad a las empresas venezolanas Para la ejecución de proyectos de construcción de viviendas.

6.- SEGURIDAD CIUDADANA: No puedo cerrar mi artículo sobre el Plan de Salvación Nacional para aplicar a la dimensión social sin abordar LA SEGURIDAD CIUDADANA, principal problema que afecta todos los sectores. Se debe asumir la seguridad ciudadana como el primer problema de los venezolanos. Sin derrotar el flagelo de la violencia criminal será muy difícil alcanzar los demás objetivos de crecimiento y desarrollo planteados. No hay productor del campo, constructor, comerciante, transportista, estudiante, médico, maestro, ama de casa, madre y padre en general, que no viva la angustia permanente del hampa desbordada. Criminólogos modernos han llegado a la acertada conclusión de que la decadencia del civismo cotidiano” está directamente relacionada con la criminalidad”.

Se debe asumir la violencia criminal como un fenómeno social, no policial. En tanto, debemos lograr la unidad nacional, el compromiso social necesario para poder abordar cada arista del fenómeno. Son muchas las acciones estratégicas y operativas a desarrollar: centros de resolución de controversias sociales, familiares y personales; revisión, remoralización y relanzamiento de todo el sistema de justicia, control estadal absoluto de los penales, revisión y reforma de leyes especiales, revisión de las penas sobre crímenes horrendos, depuración y relanza-miento de los cuerpos de seguridad ciudadana, potenciar los cuerpos de policías municipales, elevar la calidad de los servicios bomberiles, desarrollar científicamente el plan estratégico de prevención y administración de riesgos, aplicación rigurosa de la ley nacional para el desarme, patrullaje inteligente que funcione a la perfección, sistema de video vigilancia en las principales ciudades del país y patrullaje rural permanente con unidades especializadas en el tema. Estas, entre otras medidas que surgirán del debate permanente con los especialistas y las autoridades locales y regionales, irán disminuyendo paulatinamente los altísimos índices delictivos a los que estamos sometidos.

La creación de la policía comunal como una de las estrategias más poderosas para acercar al ciudadano y sus cuerpos de seguridad es necesaria. El policía comunal, apoyado en los centros de atención y resolución de conflictos para la convivencia ciudadana, y a través de la persuasión, el asesoramiento y la educación, conducirá a nuestros ciudadanos a elevados niveles de convivencia pacífica que se traducirá en una reducción importante de la violencia criminal.

Todo lo aquí expuesto es una clara muestra que salir de la crisis en todas sus dimensiones SI ES POSIBLE. No desmayemos, imaginemos desde ya una Venezuela próspera, en verdadera paz, sin violencia y sin miedo!

(*) Fuente de las imágenes: Politika UCAB

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