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Sebastiana Barráez

@SebastianaSin

El grupo de oficiales que se trasladaban en el helicóptero que se estrelló en la plaza de toros de Maracaibo, regresaba de comisión desde Casigua El Cubo, capital del municipio “Jesús María Semprún” del estado Zulia. Los dos generales habían ido a inspeccionar la zona de Casigua y el Catatumbo, para un operativo de seguridad que se está preparando implementar en el lugar, luego de un enfrentamiento que hubo el pasado lunes 22 de abril, entre la guerrilla y la Fuerza Armada.

La comisión militar se trasladó en ese helicóptero de la Policía porque la Guardia Nacional no cuenta con ese tipo de aeronaves en los estados del interior del país. No hay una explicación oficial sobre las causas que motivaron el siniestro, solo que el helicóptero “El Patriota” se estrelló en la plaza de toros de Maracaibo, a pocos kilómetros del Comando Regional Nro 3, donde hay helipuerto.

Ahí resultaron muertos el general de la Guardia Nacional Alfonso Torres Páez y el comisionado de la Policía Municipal de San Francisco, Luis Urdaneta. Resultaron heridos el jefe de la Zona de Defensa Integral del Zulia, general Dilio Rodríguez Díaz y el capitán Alfreyin Ojeda.

El enfrentamiento

El lunes 22 en horas de la noche, ocurre el enfrentamiento en Pampanito, que está cerca de la población del municipio Catatumbo del estado Zulia. La situación inicialmente resultó confusa porque hasta ahora la guerrilla, específicamente el Ejército de Liberación Nacional (ELN), actúa en la zona sin que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, lo impida. El territorio se lo disputa el ELN con el grupo paramilitar Los Rastrojos.

El incidente se inicia cuando la comisión de un batallón del Ejército, que está en el km 52 vía al Guayabo se dirigía hacia Pampanito, en un camión particular e ingresaron por la hacienda La Esperanza; ahí estaba una columna de la guerrilla acampando. No se sabe si fue la guerrilla o el Ejército el que primero disparó, pero ahí se originó el enfrentamiento. La guerrilla asumió que los estaban atacando, lo que también creyeron los militares venezolanos. Durante el enfrentamiento, el Ejército pidió apoyo a la Armada, la cual llegó con dos tanquetas. El hecho causó la presencia de tres generales.

Como resultado del hecho hubo un guerrillero muerto, alias Nacho,  y un soldado gravemente herido, que fue trasladado al hospital de Encontrados, que es la capital del municipio Catatumbo.

Entre la población se habla abiertamente del pacto de no agresión entre funcionarios de la Fuerza Armada y los irregulares colombianos, incluso de que los elenos patrullan junto con militares del Ejército y del puesto naval de Encontrados.

En los últimos años especialmente, la guerrilla ha ido tomando posesión del territorio, avanzando sobre las poblaciones de Santa Bárbara (parroquia del Municipio Colón del estado Zulia), San Carlos (capital del municipio Colón), Encontrados, El Guayabo (poblado del municipio Catatumbo) y Casigua El Cubo (ubicada estratégicamente en Zulia, pero muy cerca de Encontrados, La Fría y Coloncito del Táchira).

Como consecuencia del incidente entre guerrilla y Ejército, se presentaron en la zona el comandante de la 99 Brigada de Fuerzas Especiales “General en Jefe Félix Antonio Velásquez”, el General de Brigada General Pablo José Bravo Parra y el G/B Aquiles Leopoldo Lapadula Sira, Comandante de la 12 Brigada de Caribe de Caribes del Ejército en Machiques.

La invasión silenciosa

Lo que ha ocurrido en esa zona del Sur del Lago en el Zulia es el avance y la invasión silenciosa de los grupos irregulares, sobre los municipios Catatumbo y Jesús María Semprún.

Por una parte están los paramilitares que habían ido tomando posesión sobre el territorio venezolano, por otra están los elenos que llegaron a la zona enfrentándose con los paramilitares para disputarles el territorio.

Eso ha ocurrido ante la inacción de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que aunque tiene la obligación constitucional de defender el territorio y la soberanía, no lo hace con la contundencia que debe.

En la población se sabe que los militares venezolanos han sido y son complacientes con la guerrilla, con la excusa de que son aliados para enfrentar el paramilitarismo.

No es sólo la cercanía con Colombia y la millonaria industria del contrabando lo que hace atractivo el lugar para los grupos irregulares. La más poderosa fuerza que se mueve en la zona es el narcotráfico, que ha permeado la frontera, que conquista a civiles y militares para trasladar su inmunda mercancía a través de nuestro territorio. Esa es la verdadera guerra que se libra en el Sur del Lago.

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