Los débiles tienen un arma: los errores de los que se creen fuertes. Georges Bidault (1899-1983)

@NicmerEvans/ nicmerevans@gmail.com

Cuando no hay división de los Poderes del Estado se está en una dictadura, así se intente justificar con miles de elecciones, cientos de proclamas y decenas de marchas. Si a este cóctel le agregas hambre y miseria, incapacidad de resolución de los problemas y un ejercicio del poder en mano de los peores, eso es una dictadura kakistocrática, esto es lo que hoy vive Venezuela.

Lo que soporta a la dictadura es la única capacidad desarrollada con eficacia: preservar el poder al costo que sea.

Sin embargo, son muchas las debilidades de la dictadura que deseo enumerar para ustedes, empezando por la principal:

  1. Su líder ha muerto. Y aunque parezca un asunto del pasado, es ahora que la muerte de Hugo Chávez se siente de manera más determinante dentro del chavismo, que se encuentra absolutamente extraviado con un liderazgo débil, sin credibilidad, sin carisma, y sin enfoque.
  2. Están fraccionados. La muerte de Chávez ha hecho de una “sólida pierna”, una fractura con un yeso duro, sin embargo, hoy ese yeso también está quebrado. Las contradicciones entre Maduro y Diosdado, más las que aguas abajo se generan entre El Aissami, los Rodríguez, Arreaza, Lacava y el otro Rodríguez con afán presidencialista, ya no se pueden ocultar.
  3. No tienen legitimidad. Después del 20 de mayo de 2018, el desprecio de parte de la mayoría de la población que decidió no ir a votar porque no cree en el sistema, y las consecutivas protestas, movilizaciones y acciones de desobediencia civil, e incluso militar, dejan claro que el pueblo le quitó cualquier vestigio de legitimidad, por lo que solo la fuerza bruta es el obstáculo para la libertad.
  4. Son incapaces hasta en lo económico. Una sociedad reprimida pero con posibilidad de sobrevivir económicamente hace que regímenes autoritarios tengan posibilidad de ganar más tiempo, al menos que el incremento de la pobreza sea tan brutal que acabe con la dignidad colectiva convirtiendo al sistema en esclavista, aún estamos a tiempo.
  5. Pretender crear una oposición artificial, cómoda. Cosa que no solo es evidente, sino repudiable por la mayoría de los sectores democráticos, que saben muy bien cuál es la estrategia, por lo que se les revierte.
  6. Los desborda el despilfarro, la corrupción y el desfalco. Cuando aún queda moral y dignidad en una sociedad esto genera el mayor de los desprecios y rechazos, especialmente en pueblo que claman justicia, y en Venezuela aún existe una importante reserva moral.
  7. Son unos asesinos. Y aunque se basan en el terrorismo de Estado con violación sistemática de derechos humanos, se genera una resistencia democrática indetenible.
  8. Pretenden controlar todo. Invaden la privacidad en nombre de la igualdad mal entendida, y las diferencias naturales afloran, para de ellas, elevar una rebelión popular.
  9. Se les ha ido la gente. Cada vez son menos, aunque más peligrosos, su propia gente no los soporta, y esto genera conspiración.
  10. Ya no tienen ideología. En nombre de una, han generado las mayores contradicciones posibles, cosa que impide si quiera adoctrinar.

Este es un momento estelar, porque exactamente en el momento donde el túnel se hace más oscuro, se está más cerca de su salida, no perdamos la orientación, ellos están débiles, por lo que ahora debemos hacernos más fuertes.

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