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¡Ni lavan ni prestan la batea! GNB y gobernación expulsaron a médicos voluntarios que atendían a indígenas waraos en Delta Amacuro

¡Ni lavan ni prestan la batea! GNB y gobernación expulsaron a médicos voluntarios que atendían a indígenas waraos en Delta Amacuro

Caracas 02 de febrero de 2018

Indignante. Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana en estricto cumplimiento de órdenes de la la gobernadora, Lizeta Hernández y el alcalde, Amado Heredia expulsaron a al rededor de 80 médicos que prestaban servicio voluntario a comunidad en Delta Amacuro. Profesionales de la salud voluntarios y miembros de la fundación sin fines de lucro, Nawaraos, fueron expulsados el pasado fin de semana según comentaron nativos de la comunidad Nabasanuka a Radio Fe y Alegría Noticias.

La situación data del miércoles 24 de enero cuando los integrantes de la fundación Nawaraos llegaron a la comunidad Nabasanuka, una localidad indígena retirada y ubicada a 6 horas (por vía fluvial) desde el puerto de Volcán en Tucupita para ejecutar por segunda vez, un abordaje médico integral en ese sector. Los beneficiados serían una cantidad indeterminada de indígenas, pero por los esfuerzos de los efectivos de seguridad y la representación gubernamental la actividad quedó a medias.

El viernes 26 de enero llegaron a Nabasanuka en un helicóptero de la GNB, el constituyente Pedro Carreño, el alcalde Amado Heredia y la gobernadora de la entidad, Lizeta Hernández, al descender de la aéronave percibieron la iniciativa de la ONG. De acuerdo a los comentarios de los locales, la gobernadora y sus acompañantes sostuvieron una reunión privada con la médico dermatóloga que coordinaba el equipo, Zuly de Arocha. La gobernadora habría solicitado tomarse una fotografía con las medicinas, los médicos y voluntarios. La fundación argumentó que el trabajo no estaba relacionado con la política, la respuesta fue una negativa rotunda. Luego de eso la tensión cambió drásticamente.

Con actitud arisca tanto la gobernadora y los otros políticos empezaron a formular preguntas  “¿quién les dio permiso para hacer este operativo?”, “¿quiénes los financian?”. Justo después de ese momento y sin importar lo que la fundación respondiera, la gobernadora ordenó la retención de las medicinas e insumos médicos quirúrgicos, además de la expulsión de los médicos voluntarios.

Los ciudadanos presenciaron la novedad. Uno de los espectadores comentó que los doctores no tuvieron otra opción que obedecer la imposición. No sin antes hacer pública la situación a la comunidad. Seguidamente la gobernadora Hernández reculó inmediatamente ante la idea de retener los fármacos, pero presionó en que debían retirarse y fue lo que ocurrió sábado. Como si de criminales se tratase, los miembros de la fundación fueron escoltados por la GNB hasta el puerto de Volcán en Tucupita.

En acto seguido Hernandez ostentó en sus redes sociales que había donado una gran cantidad de medicinas a varias comunidades del Bajo Delta, incluyendo Nabasanuka, pero como nada se oculta de la verdad, los residentes desmintieron que fueron atendidos por el gobierno nacional.

Dato: Lizeta Hernández comentó que en relación a su sucedido en los caños, afirmó que encaró a un grupo de médicos “falta de respeto”, que  incluso habían maltratando a los originarios del sector.

Voces críticas e indignadas no conciben la razón de porqué a la comunidad indígena se les priva de un derecho tan importante como lo es el acceso a la salud. Las buenas acciones de una fundación son limitadas por el arisco deseo del gobierno a hacerse con los créditos y querer figurar cómo ‘defensores de los más indefensos‘, pero con sus acciones evitan que la ayuda llegue dónde tanto se necesita.

Con información de Radio Fé y Alegría Noticas.

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