El presidente de la República, Nicolás Maduro, se refirió a las recientes declaraciones hechas por obispos y sacerdotes durante la procesión de la Divina Pastora, en la ciudad de Barquisimeto, asegurando que uno de ellos llamó “al pueblo chavista, pestes”.

Al respecto, ordenó al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), a la Fiscalía General de la República y a las autoridades del Poder Moral Ciudadano, evaluar dichas actuaciones, que a su juicio fueron violentas y que podrían constituir delitos de odio.

“Habría que ver… si las palabras emitidas por algunos de estos personajes no corresponden a verdaderos delitos de odio que pretenden generar enfrentamiento entre venezolanos, guerra, muerte, persecución como sucedió con las guarimbas, por el color de piel, aspecto social o ideología”, advirtió.

Durante su Mensaje Anual a la Nación correspondiente al año 2017 ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el jefe de Estado enfatizó: “Ya no creemos en estos diablos con sotanas”.

“Amamos al Jesús creador, al Jesús redentor, a nuestra Divina Pastora, a la Chinita, a las fuerzas celestiales, pero viene un Diablo con sotana a llamar a enfrentamientos entre venezolanos, a la guerra civil”, reclamó Maduro.