Caracas, 19 de abril de 2019.

Por: Mariano Crespo Molina

@dialogoambiente

Paul Michelena Foucault  (1926-1984), filósofo, sociólogo, historiador y psicólogo, nació en una provincia francesa, en 1945 fija su residencia en París, donde vivió hasta su muerte,  allá comenzó su dedicación a la Filosofía bajo la tutela del filósofo Hyppolite, un seguidor de Hegel, también de la  corriente del existencialismo humanista, cuyo máximo exponente fue  Jean Paul Sartre, Michel estudió los textos de Marx, luego se dedicaría a estudiar los pensadores más radicales de su época en en Europa, particularmente de los alemanes Nietzsche y Heidegger, Foucault se declaró discípulo del Marquez de Sade, disfrutaba de las pinturas de la guerra del pintor Goya. En 1948 trato de suicidarse,  tras lo cual lo ingresaron en una clínica psiquiátrica según comenta uno de sus biógrafos, la fuente de sufrimiento de Foucault  fue su condición de homosexual, su derrotero intelectual se oriento por la vía del estudio de la transgresión de las fronteras sociales.

El análisis histórico del modo en el cual las sociedades modernas han desarrollado las distinciones entre la ley y el crimen, la salud y la enfermedad, el orden y el desorden, de una manera absolutamente convencional, le llevó al desarrollo de una posición crítica en cuanto al orden moral; otro tema explorado por él y que le condujo a su fascinación  fue el surrealismo, descubrió la posibilidad de explorar personalmente aquello que se encuentra más allá de la frontera de las prácticas burguesas, y de la búsqueda de lo que se denomina <experiencias límites>, Como son las temáticas del erotismo, las drogas, la locura,  el sadomasoquismo  e incluso el suicidio.

Foucault  se distanció del marxismo y asumió el rumbo marcado por Nietzsche, su obra más importante fue «Historia de la locura en la época clásica» (1961),  otras obras suyas fueron «El Nacimiento de la Clinica»(1963), Las Palabras y las Cosas 1966), participo activamente en el Mayo francés en 1968, un movimiento de rebelión juvenil que sacudió lo cimientos de la sociedad francesa, y que tuvo como epicentro la ciudad de París, eran los tiempos de la presidencia de Charles de Gaulle, ya la sociedad de consumo iniciaba la crisis que se extendió en el mundo occidental, «No luchamos para crear conciencia, sino para minar al poder,» afirmo Foucault en una entrevista televisiva en 1972, en los movimientos del Mayo francés, los intelectuales descubrieron que las masas no los necesitaban para acceder al saber, ellas saben perfectamente bien, sin ilusión, saben mejor que los propios intelectuales y son totalmente capaces de expresarse. pero existe un sistema de poder que bloquea, que prohíbe e invalida ese discurso. Otros intelectuales como Louis Althusser, Herberrt Marcuse, influyeron notablemente en la revuelta del Mayo francés. Problematizar el presente, con sus contradicciones y sus complejidades, sin olvidar referentes del pasado, huir de las verdades absolutas, asumir la trascendencia de la subjetividad en todas las facetas de la cultura, proyecta al presente y futuro de Foucault, la actitud crítica y autocrítica debe ser permanente y consustancial al «ser de izquierda», y como dijo el poeta «podrán cortar las flores, pero jamás la primavera», sin lugar a dudas que fue un personaje controversial de la filosofía occidental contemporánea, fue militante del partido comunista francés y abrazo al marxismo, luego transito a los predios de Nietzsche y Jean Paul Sartre refugiandose en las trincheras del existencialismo humanista.

En una oportunidad pude leer una frase del eminente político venezolano que dice «solo los estupidos no cambian de opinión» y hoy recreándome en la biografía de Foucault le doy valor a la citada frase, políticos de las llamadas izquierda se nutren solo de las corrientes marxistas y pseudomarxistas o de la derecha liberal, y las adoptan como cartabones, como escuelas de pensamiento dogmático y no son capaces de entender que no hay verdades absolutas, que hay otros marcos interpretativos y que la realidad es dialéctica, todo cambia, todo se trasforma, Luego entonces como dice el poeta, ya nosotros no somos los mismos.

* Universitario, socialista, bolivariano y humanista, partidario de la no concesión a la derecha golpista

Correo electrónico: mcrespo48@yahoo.es

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