Caracas 21 de marzo de 2018/-. La Encuesta de Condiciones de Vida 2017 realizada por Maritza Landaeta-Jiménez (Fundación Bengoa), Marianella Herrera Cuenca (Fundación Bengoa, CENDES-UCV), Guillermo Ramírez y Maura Vásquez (UCV) buscó conocer el desarrollo de hiperinflación en el país, control del Estado sobre la distribución de alimentos mediante los CLAP, el patrón de compra de alimentos y el comportamiento de la seguridad alimentaria, entre otros indicadores.

En primera instancia se evaluó sí el ingreso familiar es suficiente para la adquisición de alimentos dentro y fuera del hogar, a lo que el 89.4% de los encuestados respondió negativamente. Seguidamente se planteó que sí ha alguno de los entrevistado ha sufrido alguna situación como insuficiencia de alimentos y/o falta de dinero para comprarlos y se obtuvo como respuesta dominante ‘Insuficiente’ con un 70.8% delas respuestas obtenidas.

Igualmente en al menos un mes el 63.2% de los hogares algún adulto recortó o saltó sus comidas porque no había suficiente para alimentar a todos los miembros de la familia. En ese sentido, como consecuencia directa de la escasez de alimetnos, el estudio cuantitativo arrojó que el 78.6% de los venezolanos ha comido menos. Al mismo tiempo el 61.2% de los venezolanos se ha ido a la cama con hambre pues lo diponían de suficiente dinero para comprar alimentos.

En el estudio se detalló que el 80% desayuna, el 3% goza de una merienda en la mañana, el 95% almuerza, el 8.6% merienda en la tarde, el 94% cena y solo el 3% merienda en la noche. El 64.3% ha perdido peso. Estudio concluyó que la dieta tradicional continúa perdiendo calidad y cantidad, evidenció la disminución del aporte de harina de maíz, y la que se expende en su mayoría es importada, la cual no está enriquecida tal cual exigen las regulaciones nacionales.

Una realidad aplastante e innegable es que en el quinto país exportador de petroleo del mundo el 80% de los hogares presentan inseguridad alimentaria.

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