(Opinión) Nicolás, el chófer que le cambió al pueblo: ¡El autobús por una perrera!. Por Edgar Perdomo Arzola

(Opinión) Nicolás, el chófer que le cambió al pueblo: ¡El autobús por una perrera!. Por Edgar Perdomo Arzola

Caracas, 3 de junio de 2018.

Por: Edgar Perdomo Arzola.

El fascismo es una forma de resolución que aboga por el control total de las personas. La regla de tus padres de estar en casa antes de la medianoche podría parecerte fascismo, pero los europeos te dirán que podría ser mucho peor. La palabra fascismo viene del latín «fascio» que significa «paquete, o grupo político». En el fascismo, las personas son vistas como un paquete  un cuerpo que debe ser controlado por el gobierno con la fuerza absoluta. No hay opción de votar, no hay posibilidad de destituir a un dictador, y no hay libertad para ponerse de pie contra el órgano de gobierno. Anónimo. Fin de la cita.

¿A quien se le ocurrió poner a funcionar como transporte publico a estas pick-up, y camiones dé cargar ganado, así como  el andar a pie varios kilómetros? son parte de las soluciones que inventaron los camioneros acosados por la falta de trabajo en su ramo, y se decidieron prestar servicios precarios, y de alto riesgo para los usuarios del transporte publico en Venezuela ante la escasez de vehículos  de pasajeros urbanos generada por la falta de repuestos. Aunque en el mundo nadie lo crea, Venezuela el otrora rico país petrolero, que tiene como presidente a un ex chofer de los modernos metros buses de la época, los cuales conducía vestido impecable con corbata, y aire acondicionado, hoy como Presidente de la Republica,  este sector debería ser su carta de presentación, su icono o bandera. Hoy la realidad del país muestra lo contrario: El transporte público venezolano en pleno siglo XXI, así como el Metro de Caracas,  lucen peor que el obsoleto, y deficiente transporte público cubano.

A parte de esto Venezuela  enfrenta la mayor inflación del mundo, los salarios más bajos del continente, aunado a la falta de medicamentos y alimentos, también ahora  se le suma la calamidad del transporte público, y la miserable y deplorable humillación que deben enfrentar los trabajadores para llegar a sus puestos de trabajo.

Los venezolanos pasan horas en las paradas a la espera de algún autobús, perreras o camiones de esos que transportan ganado, para poder trasladarse a sus casas y trabajos.

Pero no solo los camiones de cargar ganado y cochinos son los únicos que prestan este denigrante servicio a los venezolanos para medio paliar la crisis, donde cientos de ciudadanos para llegar a sus hogares y trabajos, asumen el riesgo de subirse a: grúas, ambulancias, cavas cerradas, carros fúnebres etc.

Todo esto sucede bajo la mirada indiferente del gobierno, ya que el transporte público tradicional se mantiene fuera de servicio, por la falta de cauchos, motores, transmisiones etc. debido a la incapacidad que tienen sus propietarios para comprar los repuestos por los elevados costos. Los cauchos para esas unidades sobrepasan los 300 millones de bolívares, el litro de aceite 10 millones de bolívares. El costo del pasaje con esta hiperinflación ni que lo pongan a 1000 bolívares, los transportistas no  logran recaudar para cubrir sus gastos operacionales debido a la crisis económica inflacionaria que destruye a la nación.

El gobierno bolivariano, en vez de solventar la crisis económica eliminando los controles, y permitiendo que la industria automotriz pueda importar sus insumos, para poder ensamblar vehículos, y sincerar el precio de los repuestos, lo que ha decidido, como política de Estado, al igual como funciona el transporte en Cuba, que el pueblo trabajador venezolano  utilicen como medio de transporte los camiones de carga o se las ingenien como movilizarse, utilizando a costa de sus vidas cualquier medio para movilizarse, esta ultima semana de mayo del 2018 en el Estado venezolano de Mérida, se volcó uno de estos camiones donde resultaron muertas 12 personas y mas de 20 resultaron heridos.                                                                                                                                  La deficiencia del transporte el gobierno no la oculta, el descaro ante la mirada del mundo es de un cinismo sin pudor. Hoy los venezolanos sufren por esta  precariedad, luego de 19 años de gobierno, y con los recursos que se han manejado, no se construyeron metros subterráneos, trenes y nuevos autobuses. Los autobuses que fueron importados  se mantienen accidentados, y abandonados en varias regiones del país.

Lo mismo sucede con el sistema ferroviario del país que no funciona, y los que estaban en construcción se encuentran abandonados, estas obras luce paralizadas.

Y ante todo esto, lo que se  busca es que los venezolanos vivan bajo la misma precaria situación que han vivido los cubanos durante 60 años.

Sostengo aunque la censura me aplique el alicate, que Venezuela hoy vive el  “período especial” que vivió Cuba en la década de los noventa en el siglo XX. En esa época  en Cuba  utilizaron como medio de transporte los llamados “camellos” donde la gente iba como sardinas en latas, y guindadas en los estribos de las puertas; conocida también como los metros buses construidos con cabinas de tráiler.

La reciente visita del presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y colocarle  la banda presidencial, es como para decirle al pueblo venezolano, que viviremos al igual que en Cuba, o sea vivir con “la normalidad miserable” creo que esto será imposible de aceptar.

Esta crisis del transporte ha hecho que los asalariados, le sea  más costoso el salir ha trabajar que quedarse en casa. Muchos venezolanos deciden no ir a trabajar para no perder dinero, y así lograr estirar el salario  hasta finales de mes.

Muchos no asisten a sus labores  para ir a las colas para comprar alimentos subsidiados para luego revenderlos, también  están los que no van a trabajar por la escasez de dinero en efectivo, ya que el gasto diario en pasaje,  y escaso transporte público, es superior a sus ingresos. El costo del pasaje a veces se consume todo el sueldo.

La crisis que  azota el transporte público ha desarticulado las líneas urbanas. Más del 80% de las unidades están paralizadas por la falta de repuestos, esto  coloca al parque  automotor público venezolano como el  más obsoleto  de Suramérica al mismo nivel  de Cuba, y al sector transporte  en su peor crisis en estos 20 años.

El transporte público en Venezuela, entre los tantos problemas que se padecen  es uno de los que está sin solución. Bajo el gobierno bolivariano, los ministros  que controlan los servicios públicos son encargados a funcionarios a quienes se les nombra más por su lealtad al presidente, más que por su experiencia o conocimientos para ejercer los cargos.

En la llamada IV republica, a pesar de que el actual discurso  oficial presenta esos años como un saqueo constante de los funcionarios públicos al erario publico, la corrupción galopante y el servicio de autobuses urbanos e interurbanos funcionaban con la exactitud de un reloj suizo.

El actual desastre socioeconómico se debe a que  la revolución bolivariana ha sido  más política que económica. La prioridad del presidente es la ideología y enmarcar a Venezuela en la agenda de sus aliados como Rusia, China, Irán, Siria, Cuba etc.  Los servicios públicos están dirigidos por  la  improvisación. Los ministros y funcionarios ocupan cargos importantes más por fidelidad que por experiencia o conocimientos.

La  construcción del  Metro, Caracas-Guarenas-Guatire,  y otros tramos de la Gran Caracas con asesoría de Odebrecht, todo ha quedado  en proyectos,  y abandonado. La debacle del transporte público llegó para quedarse, con este  “Período Especial venezolano”. Una especie de guerra declarada por Nicolás Maduro sin el rugido de los cañones, pero con hambre, falta de autobuses, y con apagones diarios de hasta 24 horas.

Ojalá que los ñangaras estalinistas retrógrados compararan el servicio de transporte publico y la calidad de vida de Miami y New York, con el Transporte publico, y la Calidad de vida del sufrido pueblo cubano, aquí hay que empezar ha hablar sin hipocresías. ¿Por qué los jóvenes que emigran no agarran hacia Cuba?

Correo electrónico: Percasita11@yahoo.es


 

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