El informe mensual de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indica que las persistentes perdidas de cosecha por causa del fenómeno El Niño aumentaron la Inseguridad Alimentaria Aguda (IPC) en Centroamérica; y ha contribuido al deterioro de los medios de vida en los hogares más pobres de la región.

Las proyecciones para marzo-junio 2019 de la Clasificación de Fases de Inseguridad Alimentaria Aguda (IPC) muestran que 3,158,000 personas en Guatemala, Honduras y El Salvador encaran una crisis de inseguridad alimentaria IPC fase 3.

Específicamente, 2,4 millones de personas de Guatemala, 424 mil personas en Honduras, y 239 mil en El salvador; están en Inseguridad Alimentaria IPC fase 3.

“IPC fase 3” es la tercera fase de la Clasificación creada por la OCHA para determinar el nivel de seguridad alimentaria de los habitantes de una región. En este caso, la fase 3 indica que “los hogares de esa región tienen brechas en el consumo de alimentos que se reflejan en la desnutrición aguda alta o por encima de lo normal; o son marginalmente capaces de satisfacer las necesidades mínimas de alimentos, pero solo agotando los activos esenciales de los medios de vida o mediante estrategias de afrontamiento de crisis.

También puede leer en Punto de corte:

Suscríbase a nuestro canal de Telegram y YouTube
Siguenos en TwitterFacebook Instagram