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Nicmer Evans: «Hay condiciones para que emerja una fuerza distinta a la MUD y al gobierno»

Por Punto de Corte
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Maracaibo, 23 de julio de 2017. (noticiaaldia.com) El chavismo descontento (compuesto por dirigentes políticos, intelectuales y funcionarios que se mantienen fiel a los preceptos del proyecto político comandado por Hugo Chávez, pero que se deslindan de los cauces contrarios a la Constitución que ha asumido Nicolás Maduro) se va consolidando como una tercera vía ante una posible transición democrática. Nicmer Evans, politólogo y director de la firma Visor 360, en constitución de una nueva organización política, forma parte de este grupo del que todavía es difícil dimensionar su fuerza y tamaño.

A principios del mes de julio, Evans publicó un comunicado donde anunciaba que abandonaba las filas del partido Marea Socialista, él ha mantenido una posición crítica en contra del gobierno nacional y ha rechazado la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente. Asimismo, el dirigente político ha mostrado su apoyo a la fiscal Luisa Ortega Díaz desde que el Tribunal Supremo de Justicia anunció el antejuicio de mérito al que sería sometida.

¿Cuál es su posición frente a la forma y el fondo de la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente?

La Asamblea Nacional constituyente está convocada de manera inconstitucional porque no se le consulta al pueblo si la desea; por lo tanto, todo lo que se está desarrollando en torno al 30 de julio va en contravía de cualquier democracia participativa y protagónica, establecida en la Constitución. Y va en contravía de incluso el propio proyecto político que el gobierno del presidente Maduro dice defender. Atentar en contra de la constitución es atentar en contra de su propio proyecto político. Lo que está claro es que hay un desvío del gobierno de Maduro en relación a lo que él dice defender, que es el proyecto de Chávez y su legado.

¿Qué le recomendaría al presidente Maduro para manejar la crisis actual a corto plazo?

El presidente Maduro lo primero que debe de tener es una verdadera voluntad política. Tiene que volver a la raíz de las necesidades del sujeto de sus políticas, es decir, la gente, y no Rusia, China, Cuba, Wall Street o la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para poder sostener el poder.

Lo primero que tiene que dejar es el fetiche por la obsesión del poder por el poder mismo, sino el poder en función de los objetivos, que es generar bienestar. Si no tiene ese objetivo claro, es muy poco lo que puede hacer. A parte de eso, hacer Política, con “p” mayúscula, significa negociar. Él tiene que negociar, tiene que empezar a hablarle a la gente para ganarse la voluntad de la gente y, si quiere hacer política ganándose la voluntad de la gente democráticamente, lo primero que tiene que hacer es hablar con los diversos sectores políticos que hacen vida en el país. No es solamente con la Mesa de la Unidad Democrática, es con el chavismo crítico, con la izquierda democrática de este país, con la necesidad de que efectivamente sea un estadista. Y que ese jefe de Estado permita realmente ser un articulador de la diversidad que existe en el país, no solamente ser representante de sus egoístas intereses.

¿Qué piensa sobre el cambio de rumbo de la fiscal Luisa Ortega Díaz, alejado de los intereses del gobierno nacional, y sus acciones consecuentes?

Es un rol de reinstitucionalización que debe respetarse y apoyarse. Ella está cumpliendo un rol importante en un momento de crisis de la institucionalidad del país. El hecho de que una institución de un Poder Público empiece a hacer su trabajo como es, debe ser aplaudido, debe ser celebrado, y debe ser cuidado. Tenemos que ser cuidadosos de producirse que a ella la saquen completamente de la fiscalía, y tenemos también que pedirle que oriente sus acciones para develar la corrupción en el país y a imputar y presionar para que haya condena de aquellos que han defalcado a la nación y aquellos que han violado derechos humanos. Yo creo que esos son los elementos fundamentales sobre los cuales se debe soportar la gestión de la fiscal en esta nueva etapa. Creo que lo está haciendo, pero creo que lo puede hacer de manera más acelerada, creo que lo puede hacer de manera mucho mas pertinente para poder conectarse con las necesidades del país.

La lucha contra la corrupción es un elemento fundamental que puede permitir al venezolano sentir que hay institucionalizad y que explique también que el origen de la situación económica de este país hoy se debe, fundamentalmente, al hecho de que se han robado el dinero de la nación producto de la renta petrolera.

Creo que la fiscal puede hacer mayores esfuerzos. Yo entiendo que ella tiene que garantizar cumplir su labor y además también preservar su integridad física y la posibilidad de que ella se quede en ese espacio. En eso la apoyamos. Pero también es cierto que es necesario que haya pronunciamientos más fuertes en contra de la corrupción en el país. Ya avanzó pero sabemos que el control de cambio es un elemento importante sobre el cual deben desarrollarse y hacerse públicas las investigaciones que existan. También es importante la visibilización de la violación de derechos humanos, no solamente en contra de la MUD, sino también en casos recientes en contra de gente de izquierda que también ha sido víctima de desapariciones como Alcedo Mora, encarcelamientos, o persecuciones que se han desarrollado en contra de dirigentes comunales o campesinos. Ademas, también atender el problema de derechos humanos que se está suscitando como consecuencia de las protestas que se están desarrollando y la actuación de la Guardia Nacional Bolivariana.

¿Cree que el chavismo descontento debe sumarse a los esfuerzos de la MUD o formar una tercera vía política o institucional ante una posible transición?

Yo creo que si es el chavismo crítico y democrático el que tome la decisión, creo que estaría conduciendo al hecho de que aquí emerja una fuerza distinta a la de la MUD y a la del gobierno porque el pueblo lo está demandando. El pueblo no se siente identificado con la conducción política de Maduro y hay un porcentaje también importante de la población que ve a la MUD como un mal necesario. Pero yo creo que hay capacidad en este momento y hay condiciones para que emerja un sector político que plantee una cosa distinta al país y necesaria; que el país sienta que hay una ruptura de la polarización, y que hay muchos otros actores que tienen muchas más cosas que decir.

Como especialista en psicología social, ¿cómo piensa debe manejarse la conflictividad que vive actualmente en torno a las protestas de calle?

Lo primero que hay que pedirle a la gente es que no sienta y que no haga de cada acción la última porque eso nos pone en un extremo difícil. Pensar que el 16J era la batalla final, que el 30J será el último día, y estas cosas que nos ponen zozobra, en tensión, que tensan la situación y que al final terminan dando atributo a los intereses de unos dirigentes que no están pensando en el país, sino en sus intereses, es algo que acelera el estrés, las condiciones de inestabilidad, de malestar, más allá de las condiciones objetivas que existen en relación con la escasez de medicamentos, de comida. El crear falsas expectativas de que las cosas se van a resolver de manera inmediata porque alguien o algo pase. Al final, la esperanza tiene que estar centrada en el esfuerzo común y en el desarrollo de estrategias y articulación de organización que permita avanzar en la resolución de los problemas de manera conjunta, construir colectivamente, y no esperar que venga otros a resolvernos el problema, aportar en la medida de cada uno de nosotros para la solución de los problemas.

Yo creo que aquí estamos siendo parte del laboratorio de una serie de intereses que son ajenos al país; por un lado hay un laboratorio que piensa instaurar un modelo político cubano sin ideología, y por el otro lado se pretende generar un modelo de revolución ucraniana sin tener las condiciones sobre las cuales realmente poder generar algún tipo de transformación del poder, como consecuencia del hecho de pensar que solamente por reproducir una serie de pautas y de esquemas preestablecidos en manuales, tenga algún sentido poderlo desarrollar y aplicar de manera textual en el país.

La oposición quiere seguir un manual para sacar a Maduro del gobierno, como lo trató de hacer con Chávez, y al final no ha tenido la capacidad de interpretar la realidad venezolana y, a partir de ella, poder generar modelos mucho más asertivos, participativos y consecutivos para la salida de la crisis. Su objetivo es salir de Maduro y no salir de la crisis, y ese es el grave problema. Salir de la crisis es un objetivo más trascendente que salir de Maduro y por el camino se lleva a Maduro pero no es primero el huevo antes que la gallina.

Por otro lado, el gobierno está tratando de implementar también un modelo absolutamente ajeno a nuestra realidad, tratando de aplicar tecnologías en el área de control social que pueden dar resultados a corto plazo pero que más bien, en una sociedad como la venezolana, va a generar profundo descontento. El pueblo venezolano es un pueblo rebelde por naturaleza y además profundamente libertario, y eso lo dice la historia de manera muy clara. Es difícil imaginar, sobre esa realidad y caracterización del país, alguien que con 10 o 15 % de popularidad pueda instaurar una dictadura en el país porque tiene el control de la fuerza. Estamos entrampados en dos modelos, dos arquetipos, que tratan de ser implementados que no se adaptan a la realidad venezolana, mientras que hay un gran sector del pueblo venezolano que está tratando de imponer sus necesidades aún a pesar de que no hay todavía interlocutores validos para ello. Están naciendo nuevos actores políticos y algunos estamos asumiendo ese rol de tratar de generar conducción política en un sector amplio y diverso. No podemos decir que somos representantes de ese sector todavía, pero sí podemos decir que estamos haciendo el esfuerzo por tratar de organizar el sector más grande del país y que no tiene representación hoy en la pugna política por el poder.

¿Cuál fue el punto de inflexión que lo llevó a renunciar a Marea Socialista y asumir una posición crítica frente al oficialismo?

Yo asumo una postura crítica desde el momento en que Maduro se convierte en candidato porque es evidente que no tiene capacidad de ser un estadista, puede ser un excelente gobernante pero no es un estadista, no tiene la capacidad de poder conducir el país y lo ha demostrado desde el punto de vista de las políticas que son necesarias para poder beneficiar a la mayoría de la gente y generar felicidad. Segundo, porque simplemente ya estaba claro que iba en contraría de los principios constitucionales establecidos en el procesos constituyente del 99.

En relación con Marea Socialista, con una estrecha vinculación desde el punto de vista político, después de haber venido siendo chavistas y que nos encontremos en una visión de izquierda democrática, simplemente decidí tomar un cambio de rumbo en relación a la forma de organización. Creo que tenemos que tener una visión mucho más incluyente, y más diversa para poder hablarle al país entero y no solamente a una parcialidad desde una perspectiva ideológica.

Esto no desmerita que uno tenga su posición ideológica y política, pero lo que sí es necesario es poder ofrecerles al pueblo venezolano interlocutores que tengan la posibilidad de hablar a un espectro mucho más amplio de la sociedad venezolana y no solamente caer en el dilema de la discusión del socialismo o el liberalismo, o temas ideológicos que hoy son necesarios debatir pero que no es la prioridad de la gente, porque la gente lo que tiene es hambre, ausencia de medicinas e incapacidad de poder cubrir sus necesidades con el salario.

Estefanía Reyes

Noticia al Día 

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1 comentario

Anónimo 23/07/2017 - 18:25

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