Una vez introducidos en el mundo web, ya sea como bloggers o cualquier tipo de sitio, nos encontramos con este elemento que no parece ser un requisito, pero donde su uso está completamente extendido. En este artículo, exploraremos los caracteres y propiedades de estos elementos y los usos correspondientes en el mundo de las páginas web.

Para comenzar, es necesario saber de qué se trata este elemento. Un certificado, en cualquiera de sus ámbitos es una probanza que tiene la finalidad de acreditar algo que suele ser difícil de probar con otros medios. Generalmente sirven para acreditar la identidad de alguien relacionado a algún servicio.

Así, como cuando solicitamos un certificado, una entidad con cierta autoridad plasma en un documento o elemento (certificado) una situación particular vinculada con una persona o entidad. La autoridad del ente que la emite es fundamental para que el certificado sea útil y válido, porque lo que se intenta transferir es un elemento crucial: la confianza.

Es un hecho conocido que el mundo web esta lleno de estafas e intentos de robo de todo tipo: de datos personales, cuentas bancarias, tarjetas de crédito, entre otros. Por lo que la necesidad de los usuarios o visitantes de disponer elementos que les muestren que pueden confiar es innegable, además que requieren de la seguridad de que sus datos están a salvo.

Para el caso de la navegación por internet, tenemos sitios web que se diferencian los unos a los otros a través del nombre de dominio, aquel que se utiliza para ingresar por el navegador web, por ejemplo: google.com para acceder al buscador más popular. Pero no todos los sitios web son tan claros y conocidos. Podría pasar que alguien registre un nombre parecido como: googlebuscador.com y monte un sitio similar. Entonces ¿Cómo sabríamos cuál es el verdadero?

Parece algo trivial cuando se trata del motor de búsqueda más famoso y popular, pero no resulta así de sencillo para otras empresas y páginas web. Entonces es aquí donde los certificados de seguridad SSL o TSL entran en juego. Puedes verificar la presencia de un certificado válido en el navegador web fuere cual fuere, ya que aparece con la forma de un candado al lado de la dirección URL. Al hacer clic en él, aparecen los detalles importantes.

De esta forma, se puede verificar el propietario del sitio web y qué entidad con autoridad lo verificó. En el ejemplo de la imagen, para el caso de Google, GlobalSign es la compañía con autoridad que certificó la pertenencia del sitio para Google. Puedes ver más detalles si haces clic en: ver certificado.

¿Qué beneficios brinda?

Como se dijo anteriormente, no es un requisito técnico para tener un sitio web, pero muchas políticas de los gigantes de internet lo están llevando a convertirse en prácticamente obligatorio. Las búsquedas de Google se basan en la presencia de este elemento para posicionarte en esta, premiando a aquellos sitios web que los disponen en una posición más beneficiosa en la búsqueda, mientras que castiga a los que no la tienen mostrando la leyenda: “No seguro”, en el navegador Chrome.

Además, sirven como elemento de protección, ya que las conexiones entre cliente y servidor suelen estar cifradas, por lo que será más difícil para los atacantes robar la información que viaja a través de internet.

Sabemos que hay información sensible de los usuarios que a toda costa debemos proteger, no solo por la responsabilidad como propietarios de una página web, sino también para darles la confianza y el ánimo para realizar ciertas operaciones como compras, donde la información sensible es de tipo financiera y podrían ser víctimas de robo cibernético.

¿Los certificados deben pagarse?

Este tipo de servicio suele acarrear un costo, de renovación anual generalmente. Dependiendo de las prestaciones adicionales, pueden tener un enorme rango de variación en el precio.

Existen muchas compañías que proveen este servicio, pero también suelen ser ofrecidos por los proveedores de hosting, que incluso lo incorporan como parte del paquete de servicios, haciendo de la configuración y mantenimiento algo muy sencillo de practicar.

Existe otro tipo de certificado, sin costo alguno, de emisión instantánea y de renovación automática (cada 3 meses) Parece una dura competencia contra las compañías de certificados web, pero en realidad se trata de servicios distintos.

Estos certificados son emitidos por Let’s Encrypt, un servicio de parte de la Linux Foundation, que promueve la libertad del software y los servicios en internet. Estos certificados permiten que las conexiones sean cifradas y seguras como los de las demás compañías, haciendo la navegación web más segura en general, pero no verifica la identidad del propietario, por lo que el elemento de confianza descrito anteriormente es nulo.

Aún así, es mejor disponer de uno de estos certificados que no disponer de ninguno, ya que tu sitio se cataloga como seguro en el navegador, y eso suele ser más que suficiente para algunos sitios web.

De esta forma, puedes acceder a estos elementos para mejorar tu imagen y confianza en internet, quedar fuera de esta tecnología es un grave error que no podemos permitirnos, menos aun cuando la competitividad del mercado es tan fuerte.

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