Caracas, 28 de mayo de 2019/.- Provea presentó un trabajo elaborado por el economista Manuel Sutherland, en el que se analiza el impacto de las sanciones económicas impuestas al gobierno de facto de Nicolás Maduro.

En el documento el especialista señala que “el profundo colapso económico en que está sumido el país no tiene nada que ver con las sanciones” pues la crisis estalla en 2014.

“Desde el año 2004 se han venido llevando políticas que facilitaron e incentivaron la exportación de la renta petrolera, puntualmente: la sobrevaluación de la moneda, la expansión importadora estatal y privada, la fuga de capitales a través de elementos financieros y la triada: endeudamiento externo, sobrefacturación importadora y sobreprecios en la importación”, describe.

De acuerdo a Sutherland en su investigación “todo ello condujo a la destrucción del aparato productivo tanto industrial como agrícola, ya que la importación tan artificialmente barata hacía imposible que la producción a nivel nacional fuese rentable”.

Además “la caída en el precio del petróleo y la disminución en el ritmo de su extracción (por la falta de inversiones en el mantenimiento industrial de la actividad) evidenciaron que el modelo era insostenible”.

Explica que “en 2014 aún se estaba a tiempo para frenar esa avalancha, pero nada se hizo, y a falta de renta petrolera para mantener el gasto hipertrofiado, se recurrió a la emisión excesiva de dinero inorgánico, para tratar de dar la impresión que el estado podía gastar más aún cuando la sociedad producía menos. Con esas gestas vino la hiperinflación y la producción intensificó su caída. De nuevo, todo ello sucedía al margen de las primeras sanciones de cierta importancia, agosto de 2017”.

Aclara además que “el verdadero efecto de las sanciones económicas está apenas manifestándose, ya que las sanciones financieras de agosto de 2017 vinieron a refrendar legalmente una imposibilidad cierta: nadie desea adquirir bonos de Venezuela y de PDVSA y los tenedores actuales se niegan a negociar una reestructuración. Las sanciones económicas arrancan a finales del año 2018 y las sanciones petroleras (sin dudas las fuertes y destructivas de todas) apenas se han iniciado en enero de 2019, además de contar con “Licencias Generales” emitidas por el DTE, que ofrecen ciertas excepciones hasta finales de abril o mediados de julio de 2019”.

“Por ende, el real efecto de las vigorosas sanciones apenas está asomando su rostro, con efectos considerables, pero lejos de ser la causa de la catastrófica crisis económica”, subraya el economista

Puede acceder al informe completo haciendo Click en el siguiente enlace: Impacto y naturaleza real de las sanciones económicas impuestas a Venezuela

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