Sebastiana Barráez

@SebastianaSin

TORTURA. El problema empezó en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) cuando alguien decidió dejar sin teléfono a los militares y civiles detenidos. Eso fue hace un mes. Ellos podían llamar por lo menos dos veces a la semana. Ahora no pueden llamar a sus familias, no les permiten fotos de ningún tipo, no tienen derecho a la visita conyugal, tampoco les permiten libros ni estampitas. Los torturan con la soledad más absoluta. Ahora no tienen luz y tampoco aire acondicionado lo que significa que se están cocinando en ese calor infernal de los tenebrosos sótanos.

CRUELDAD. Hay hacinamiento brutal. Varios familiares de los detenidos se quejan. “Hacen sus necesidades fisiológicas en bolsas o recipientes plásticos”, porque no les permiten ir al baño con regularidad. Eso fue suficiente para que a un delicado funcionario de la Dgcim se le ocurriera colocarles la poceta en el centro de las celdas, que ya de por sí están hacinadas. El Teniente Coronel Ruperto Molina tiene lesionada la columna y aunque se queja de los dolores en la cervical y los riñones, no lo asisten ni permiten que sea llevado al Hospital. La defensora pública, CC Araujo, dice que ella ha solicitado que el oficial sea asistido médicamente, pero ni respuesta le dan. En la celda del mayor general Miguel Rodríguez Torres “aparecieron” unas pruebas incriminatorias, cuando el oficial fue sacado a recibir sol. El capitán de Navío, Humberto De La Sotta ha sido amenazado por negarse a aceptar que le instalen la poceta en el centro de la celda.

CUSTODIOS. Son siete jóvenes, algunas mujeres. Eran custodios en la DGCIM y fueron detenidos en Investigaciones y torturados. ¿La razón? Se negaron a presentar testimonios contra varios de los militares presos. Los custodios ven las injusticias, las torturas, el trato inhumano de algunos funcionarios. Han hecho una relación de cierta tolerancia ante el trato brutal que reciben los detenidos, quienes a su vez los apoyan con dinero y medicinas.

MILITARES. Son los peores tratados. Les estaban permitiendo que la familia les llevara la comida, pero ordenaron que solo aquellos que tienen dietas especiales por razones de salud, podían recibir alimentos de la calle. Los que  habían recuperado algo de peso, lo están volviendo a perder. Lo único que les dan en la Dgcim en cantidad es arroz y pasta. No les permiten a los detenidos hacer llamadas desde hace un mes. Apenas arrancando marzo le quitaron el acceso a las llamadas al sector “C”. Luego se las prohibieron a las femeninas del sector “B” y luego a los generales y oficiales del sector “A”.

SECTORES. El “A” es el área de los generales y tiene capacidad para 6; hay  5 ocupantes, una ducha, una poceta en un área de 25 metros cuadrados aproximadamente. En el “B” están las mujeres y la capacidad es para 6, pero hay 10, una ducha, una poceta en un área de 30 M2. En el “C” hay 2 duchas y 2 pocetas, una de las cuales no sirve, hay 2 urinarios. En un pasillo de unos 15 m2 hay 15 detenidos durmiendo en el piso. Veamos la distribución de las celdas en ese lugar: Celda 1, con 3,5 M2, con capacidad para dos personas, pero hay tres. La Celda 2 tiene 4 M2, con capacidad para dos, pero hay tres. Celda 3: tiene 4.3 M2, capacidad para dos pero hay cuatro. En la Celda 4, de 4, 3 M2, solo hay capacidad para dos, pero metieron a cuatro. En la celda 5, de 4.3 M2, con capacidad para dos, hay cinco. En la celda 6, igual que ocurre en la 7, de 4.3 M2 solo deben haber 2, pero hay cuatro detenidos. La celda 8 tiene 5 M2, con capacidad para dos, pero hay cuatro. Ahora, en el sector D, de 22 M2 hay capacidad para 15, pero tienen a 19; dos duchas, dos pocetas, un lavamanos y escasa ventilación. En el Sector E, de 10 M2, la capacidad es solo para seis, pero hay 10, con una ducha, una poceta y un lavamanos.

MAYOR. Es el de la Guardia Nacional Abraham Suárez Ramos. Ha sido uno de los oficiales tratado con más crueldad en la DGCIM. Lo han torturado de manera brutal, sin respeto por su dignidad humana y mucho menos por los derechos que tiene. Él inicialmente estuvo recluido  en Dgcim, donde sufrió terribles torturas. Luego lo trasladaron a la cárcel militar de Ramo Verde. Hace 15 días lo regresaron a la DGCIM, donde nuevamente fue sometido a torturas y hace 10 días habría intentado suicidarse o esa es la excusa que dan en la DGCIM. Ninguno de sus familiares ha podido verlo. Se han burlado de su esposa y del resto de la familia. Un médico se atrevió a decir “él está muy delicado”, como si eso fuera suficiente explicación para los seres queridos del Mayor Suárez Ramos.

BORGES. Es Jorge Luis, ese maravilloso e irreverente poeta argentino. Fue él quien un día escribió: “Habré de levantar la vasta vida/ que aún ahora es tu espejo:/ cada mañana habré de reconstruirla./ Desde que te alejaste,/ cuántos lugares se han tornado vanos/ y sin sentido, iguales/ a luces en el día./ Tardes que fueron nicho de tu imagen,/ músicas en que siempre me aguardabas,/ palabras de aquel tiempo,/ yo tendré que quebrarlas con mis manos./ ¿En qué hondonada esconderé mi alma/ para que no vea tu ausencia/ que como un sol terrible, sin ocaso,/ brilla definitiva y despiadada?/ Tu ausencia me rodea/ como la cuerda a la garganta,/ el mar al que se hunde”.

Última Hora

  • Creo que nunca un funcionario, como ocurre con Elvis Amoroso, había sido tan descalificado. Sanciona a Guaidó por lo mismo que le censuran a él y a su hijo.
  • ¿Será que para el general Padrino López la injerencia rusa como la cubana es tolerante, pero no así la norteamericana? Es incoherente, por no decir otra cosa.