Caracas, 29 de marzo de 2019/.- En la espera que desespera decidí hacer un alto e intentar ponerme en los zapatos de Nicolás Maduro y su combo, cuando digo su combo, me refiero a todos aquellos que comparten sus acciones en beneficio propio, sin ningún tipo de vergüenza ni arrepentimiento, inclusive me refiero al alcalde que niega cisternas de agua a sus vecinos porque protestan.

Porque si Chávez se “multiplicó en millones”, cuenta la leyenda, su sucesor sembró la semilla en los que faltaban, y también se multiplicó lo suficiente como para recrudecer la tragedia humanitaria en la que estamos sumergidos.

Volviendo al acto de ponerme en el lugar de Maduro y su combo, debo reconocer que es una acción humana compleja, porque implica generar la empatía suficiente con mi agresor, como para obtener la tan anhelada respuesta a la pregunta: ¿Si yo fuese Nicolás Maduro y su combo entregaría el poder?

Si usted al igual que yo, revisa las últimas páginas de una revista para saber el resultado del crucigrama, y decidir después si lo hago o no, una manía absurda pero real, entonces le adelanto que el resultado obtenido fue NO.

Si por el contrario, le interesa conocer porqué aseguro que NO, puede continuar leyendo y saber en qué consistió mi ejercicio, que no es un análisis y tampoco pretende ser la verdad, pues se trató de un acto completamente personal que decidí compartir.

Acto de Contricción

Cuenta la historia que cuando Hitler, Mussolini, Gadafi, Hussein y todos aquellos líderes tildados de dictadores, salieron de escena, no fue precisamente por un acto de contricción.

Si usted es ateo o desconocedor de temas religiosos, le explico que un acto de contricción, es aquel donde nuestro arrepentimiento por mis faltas contra Dios, contra nosotros mismos y contra el prójimo, y que puede ser expresado en acciones o a través de la siguiente oración:

“Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén”.

A pesar de haberlo visto orando en público, no he podido constatar algún acto de constricción, sino que por el contrario, podemos decir que “Por sus actos lo conoceréis”

Mateo 7:15-23 “Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice: «Señor, Señor», entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: «Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?» Y entonces les declararé: «Jamás os conocí; apartaos de mí, los que practicáis la iniquidad.»

Entiendo que usted no sea cristiano, pero yo si, y debo partir de allí para ponerme en los zapatos de Maduro y su combo, y concluir en un plano espiritual, que el arrepentimiento no es una opción en este momento de sus vidas.

Terminamos el capítulo religioso, donde la primera respuesta que obtuve, es que NO se arrepienten y siguen adelante hasta obtener la razón, o alargar su estadía en este plano “con la frente en alto”.

El Exilio

Muchos han sido los destinos planteados como un “exilio” placentero para Nicolás Maduro y su combo, la última propuesta hecha por el vicepresidente de EEUU, Mike Pompeo, y para mi la más absurda, fue México o Noruega, es decir escojan entre mariachis o el país más feliz del mundo.

No voy a nombrar todos los lugares que han saltado en titulares, porque sería infinito este ejercicio, solo haré una lectura de lo que podría significarse para Maduro y su combo, aceptar el exilio.

Además del dinero, lo que más le importa a estos personajes, es el poder y el reconocimiento, entonces ¿dejarán las potencias mundiales que la semilla roja se esparza políticamente por los continentes?, a sabiendas de los resultados a obtener, únicamente para darnos paz y libertad a los venezolanos, NO.

Ustedes se imaginan a Maduro, Padrino López, o Diosdado Cabello, ayudando en Europa a organizar sindicatos para la toma de empresas en el mero centro de Oslo.

O visualicen a Darío Vivas, recorriendo París junto a los Chalecos Amarillos para montar una tarima. Eso definitivamente no existe ni en la imaginación más osada.

Y si queremos hacer un ejercicio con sus aliados, pregúntese si Iris Varela, podrá lidiar con los religiosos ortodoxos rusos y recogerse como mínimo su melena.

Entonces seamos realistas, los destinos paradisiacos para nuestros “insignes” personajes, no son otros que la Orchila y La Tortuga, porque la guerra de Los Vikingos en esas tierras ya terminó.

Crímenes sin castigo

Maduro y su combo, no solo están sancionados, sino que además llevan sobre sus espaldas, expedientes enormes de crímenes de Lesa Humanidad y narcotráfico, que NO PRESCRIBEN NI RECIBEN BENEFICIO, en el resto de los continentes, y si de Latinoamérica hablamos, no existe ahorita, buenos antecedentes que le hagan pensar a Maduro y su Combo, que sin un Tareck El Aissami o un Maikel Moreno en sus países vecinos, podrán salvarse de ser entregados al temido imperio.

Entonces me pregunto, ¿Si yo fuese Maduro y su combo, me expondría a salir del territorio y creer que en horas no me van a cobrar una factura pendiente?, O que los gobiernos del mundo sellarán los expedientes para liberarnos de ese yugo, Las respuestas son NO y NO.

Ley de Amnistía.

Este proyecto planteado por la Asamblea Nacional, antes de haber sido repartido en los cuarteles, debió haber sido discutido ampliamente con los millones de venezolanos afectados, pero comprendo que habría sido muy “inconveniente” que ese 90% de la población dijera que NO los queremos libres, bañándose en La Orchila y lanzándose en todas las elecciones.

Porque si algo tenemos claro, es que Maduro y su Combo, saben hacer muy bien una sola cosa y eso es JODER.

Si Maduro y su combo, están claros que la mayoría ya no los apoya, que existe una sed de verlos pagar las calamidades que la mayoría hemos padecido bajo su reinado, y que en cualquier elección transparente serían revolcados, ¿Estarían dispuestos a entregar? NO.

¿Cuál vida política?

En última instancia le han ofrecido, algunos voceros opositores, que podrán participar en futuras elecciones, eso significa que si entregan, ellos no pasarían ni siquiera por una revisión de su Declaración Jurada de Patrimonio.

Entonces daría lo mismo, dejar a Elvis Amoroso, Tareck William Saab y Maikel Moreno, donde están, y únicamente cambiamos a Tibisay Lucena y lanzamos por las ventanas los sistemas operativos de votación y pedimos un nuevo presupuesto, ¿NO?.

Las millones de víctimas, exigirían “Justicia” para que haya Paz, así como lo grita a cuatro vientos Diosdado, cada vez que quiere enterrar a alguien en vida en este país.

Entonces, si no puedo ejercer una vida política con la “frente en alto”, ni bañarme en la Orchila, ¿Entregaría el poder? NO.

Estoy segura que el método científico utilizado en mi ejercicio personal, no es el más idóneo, pero termina por convencerme que la salida negociada NO EXISTE.

Entonces qué queda, mi respuesta está atada a aquella frase tan sonada en estos días y es que “todas las opciones están sobre la mesa”, pero de Nicolás Maduro y su combo, para perseguirme o encarcelarme si me atrevo a responder.

Y es que de la “corrupción espiritual” al “castigo divino” no hay mucha distancia. Entonces finalizo con la frase trillada, el que entendió, entendió.

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