Caracas 16 de julio de 2018. El periodista Eleazar Díaz Rangel, señaló a través de un artículo publicado en Aporrea, que no le quedaba clara la propuesta del economista y diputado constituyente Jesús Faría, de eliminar el control de cambio y promover la unificación cambiaria.

“Cuando Chávez ordenó establecer ese control se estaban escapando las divisas y el Estado hubiese quedado sin un dólar o un euro si esa situación continuaba”, reiteró.

Rangel también cuestionó que si al eliminar el control de cambio, “la posición de los multimillonarios, ¿habrá cambiado?”.

Al respecto, el constituyente le respondió a través de un extenso documento lo siguiente:

La sustitución del control cambiario es inevitable, porque no pudo preservar el ahorro de divisas del país ni garantizar un precio de la divisa que le ofrezca estabilidad al país.

El esquema propuesto de mercado libre de divisas es solo para los actores privados que actualmente tranzan al dólar «negro». El Estado no pondrá divisas ahí, entre otras cosas, porque no las tiene. Las divisas en manos del Estado se contrajeron brutalmente con el control de cambios.

La tasa de cambio se establecerá en un mercado normado de manera transparente por las instituciones monetarias y cambiarias del país, lo cual permitirá desplazar al dólar «negro», restringir sustancialmente la especulación cambiaria y, con ello, la presión alcista de los precios.

¿Qué ha cambiado entre el 2003 y la actualidad en relación a las reservas internacionales y el tema cambiario? En aquel momento teníamos un nivel importante de reservas internacionales (RI), q estaban en peligro de agotarse por la fuga de capitales en el marco de la guerra económica en medio del golpe de Estado contra del comandante Chávez.

Era obvia la necesidad de protegerlas con el control, se activaba una corrida que apuntaba al corazón financiero del país. A diferencia del 2003, en estos momentos estamos en uno de los niveles más bajos de reservas internacionales per cápita de toda nuestra historia (cerca de US$ 8,5 millardos).

Es decir, el control de cambios cumplió una función importante en una coyuntura muy concreta y luego se agotó. Uno de los síntomas de su agotamiento se expresa en su incapacidad de preservar nuestro ahorro en divisas.

De nuevo, para que quede claro: El Estado no intervendrá en ese sistema cambiario. El mercado libre de divisas es solo para crear un esquema legal y muchísimo más transparente (aunque nunca totalmente trasparente, pues la transparencia absoluta es una ficción en los mercados financieros) para esas operaciones cambiarias. De tal manera que no estamos proponiendo un sistema que afecte el ahorro internacional de la nación. Ese ya fue dilapidado en tiempos de control de cambio.

Lea la respuesta de Jesús Faría completa en Aporrea


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