Tribunal argentino permitió cárcel domiciliaria para Miguel Etchecolatz. Responsable por crímenes de lesa humanidad

(Buenos Aires, 29 de diciembre, 2017)

La decisión del Tribunal argentino que ha indignado a miles de argentinos y a defensores de derechos humanos en ese país.

En un giro que parece ser un signo coincidente tanto en Argentina como en Perú, un Tribunal agentino decidió la salida de prisión de Miguel Etchecolatz, máximo responsable de las investigaciones de la policía durante el gobierno de la Junta Militar en Argentina.

El inculpado de 88 años le fue permitida la medida de casa por cárcel por presentar un «frágil estado de salud» y estará bajo los cuidados de su esposa.

En el año 1986 fue condenado a 26 años de prisión por crímenes de lesa humanidad, incluyendo torturas, desapariciones forzadas, robo de niños y asesinatos de opositores a la dictadura entre 1976 y 1977.

Según el diario La Tercera:

Entre sus crímenes se incluye el robo del bebé de una pareja de activistas uruguayos.

En la resolución que le autoriza a pasar a cumplir su condena en su casa, el tribunal fundamenta su decisión en la “frágil salud” de Etchecolatz y establece que tendrá que llevar siempre consigo un dispositivo electrónico de localización.

El octogenario tuvo a su cargo 21 centros de reclusión y fue mano derecha del general Ramón Camps, exjefe de la Policía de Buenos Aires.

Luego de su traslado desde la prisión de Ezeiza hasta su residencia en Mar del Plata, se han producido reacciones y manifestaciones.

Por su parte, el diario La Nación expresó:

Entre los cuestionamientos que exigen dar marcha atrás con la medida judicial, la diputada nacional marplatense Fernanda Raverta (Unidad Ciudadana) recordó que Etchecolatz fue declarado «persona no grata» en 2001 en el partido de General Pueyrredón, al igual que otros represores emblemáticos de la dictadura, como Alfredo Astiz.

«[Los marplatenses] no se merecen vivir junto a un genocida», agregó Raverta, que es hija de María Inés Raverta, que se encuentra desaparecida desde junio de 1980.

Organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas convocaron para esta tarde una marcha bajo el lema «si no hay Justicia, habrá escrache para los genocidas», en repudio a la prisión domiciliaria otorgada a Etchecolatz.