Caracas, 26 de octubre de 2018. El ex presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero volvió a defender el diálogo como salida a la crisis iberoamericana, sin hacer en principio alusión directa a la situación de Venezuela.

“Vivimos tiempos en los que el diálogo como gran categoría política empieza a estar criminalizado en la región”, señaló Zapatero este viernes en la conferencia ‘El reto de la integración, ¿hacia dónde va Iberoamérica?’.

“Pediría a la política en general, a la diplomacia pública en particular, a mi Gobierno de manera singular, a la Unión Europea que se conviertan en quienes lideren el diálogo, la capacidad de entendimiento, de coexistencia en América Latina”, agregó en unas declaraciones reseñadas por el diario español El Mundo.

En la conferencia se analizó las relaciones con EEUU, la paz en Colombia, las próximas elecciones en Brasil y las crisis de Venezuela y Nicaragua, temas que marcan actualmente la agenda latinoamericana.

Fuera del evento Zapatero dio declaraciones más directas a los medios y se refirió concretamente al caso de Venezuela.

“El diálogo en Venezuela tiene que continuar y tiene que ser defendido”, aseguró. “Parece que la palabra diálogo pudiera estar también incursa en algún tipo penal, lo cual indica hasta qué punto se quiere desplazar la política. Porque la política es diálogo, por muy adversario que uno se considere, por muy distante que esté de unas posiciones, de unas políticas, si no hay diálogo no hay futuro de convivencia”.

Defendió que sin diálogo es inminente un conflicto e insistió en su posición: “Dialogar hasta el final”.

Zapatero también contó un poco de lo que vivió como testigo del fallido diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición con las reuniones en República Dominicana.

“Yo soy el único que estuvo en Dominicana, y las condiciones del diálogo que fueron redactadas por mí fueron rechazadas a última hora por un líder de la oposición”, confesó, sin revelar nombres.

“Soy el único que lo sabe, el único que lo conoce, el único que lo tiene en los documentos. Entonces, no admitiré jamás faltar a la verdad”, insistió, sin dar a conocer más detalles. “Yo sé que soy un testigo incómodo en el caso de Venezuela”.

Zapatero defendió su posición en el caso venezolano. Diversos sectores tanto dentro como fuera de ese país han criticado su participación en la política nacional.

“Resulta que lo soy (incómodo) después de hacer un esfuerzo ingente durante más de tres años para que allí no estalle un conflicto, para que de allí salgan presos de la cárcel, a lo que me he dedicado de una manera muy directa y facilitando la liberación de muchas personas o a evitar, como fue en junio de 2016 y julio de 2017, que hubiera allí un auténtico conflicto civil cuando hubo grandes movilizaciones”, apuntó.

Consultado sobre las condiciones en las que se plantearía un escenario electoral, el ex presidente español ve que hay garantías de transparencia.

“Las condiciones electorales que estaban previstas para las elecciones que fueron en mayo, incompletas porque la mayoría de la oposición no participó, eran las mismas con las que la oposición ganó en las elecciones legislativas de diciembre de 2015″, zanjó.

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