Caracas, 17 de julio de 2019

Por Rafael Hernández

@jrhernandez381

Durante las décadas pasadas el movimiento cooperativo venezolano ha contribuido con un conjunto de sectores que seguramente tendrá que reasumir en una gestión con unos gobiernos que promuevan la organización de los emprendedores individuales y colectivos, en tamaños micro, zonal, regional o nacional. Movimiento cooperativo ubicado en sectores populares del campo y la ciudad. Con aportes de Cooperativistas de otros países, Jesuitas, Curas Diocesanos, con aportes de Grupos que decidieron incorporarse al movimiento cooperativo como opción de vida. Miles de personas en todo el país.

El financiamiento como un mecanismo cercano en barriadas y urbanizaciones populares en todo el país. Eso de tener un banco en mi comunidad, mío y de otros de la zona. Con una gestión discutida, aprobada y cuestionada por todos sus asociados.

Un Servicio Funerario que brinde seguridad social a la familia y esté gestionado por las comunidades locales, regionales y nacionales. Una pequeña cuota mensual (o semanal) que cobije a una cantidad de miembros de la familia con un Servicio digno, con capilla, con carros, con sillas para los novenarios (Si son católicos, o de otras visiones)

La Salud como mecanismo que permitirá cubrir de un servicio autogestionado de Médicos, Especialidades, Quirófano y otras modalidades cercanas a la gente y sus particulares. Experiencias ya tenidas en Barinas, Barquisimeto y otros lugares del país.

Las compras de Electrodomésticos (muchas realizadas por los niveles regionales o por las cooperativas grandes del país) financiadas por las organizaciones crediticias del movimiento.

El mundo del consumo, a través de una serie de experiencias, unas, Las Ferias de Hortalizas o Ferias de Consumo, promovidas por el movimiento cooperativo a nivel nacional desde hace más de treinta años y hoy copiadas por “Los Gochos” u otra gente que semanalmente ofrece descuentos importantes para los compradores de esos eventos. Otras cosas mantenidas, pero por menos lugares, son los sitios tipo supermercados pertenecientes a cooperativas con un cierto desarrollo, allí de la misma manera se puede promover acceso a un conjunto de bienes con precios menores.

Promover la  Agricultura con niveles de desarrollo pequeño o mediana escala. Con agricultura tradicional, hidroponía y otras fórmulas de explotación. La cría y beneficio de aves, ganado, entre otros.

Y existe un amplio mundo de sectores y posibilidades para promover el empleo con una amplia variedad. Desde sectores vinculados a servicios, como limpieza, plomería, carpintería, costura, fábrica de ropa, entre otros, pasando por sectores claves vinculados a la informática, software, hardware…como la fabricación de alimentos. Promover una articulación al país aportando productos, servicios y organización social.

Todo esto es una primera aproximación a cosas en las que el movimiento cooperativo está dispuesto a aportar. Por supuesto con planes gubernamentales adecuados de financiamiento, asesoría empresarial, formación, una legislación que facilite y no que impida la organización en Cooperativas, Microempresas, Empresas Comunales, Empresas en tamaños pequeños, medianos o grandes, para un país que todos estamos llamados a construir con la urgencia de un país que será todo lo grande que queramos…si cada uno aporta su contribución en una nueva patria de todos y para todos.

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