Caracas, 2 de enero de 2019. Aunque muchos tratan de capitalizarla políticamente o hasta de negar su misma existencia, la migración masiva de venezolanos es muy real y no tiene que ver con sentimientos, patriotismo o rechazo al Gobierno (aunque mucho de eso haya): en lo inmediato la emigración busca ingresos en divisas y desde ese punto de vista está justificada.

Es que la gente común no tiene tiempo para esperar si las promesas gubernamentales de recuperación o las de la oposición de alguna “transición” darán frutos en algún momento.

Además del alejamiento de los seres queridos, es un hecho que la emigración siempre se “paga” con esfuerzos, dificultades y a veces penurias.

La situación económica en el continente no ayuda: nos rodean países también subdesarrollados sin condiciones para recibir una inmigración masiva, además de tener mercados de trabajo desregulados y precarios sistemas de salud.

Pero ¿cuáles son  los países donde emigrar cobra un precio más alto?

Panamá

Fue uno de los primeros destinos para los venezolanos por las facilidades en su papeleo de migración.

Sin embargo, este es un caso particular en que una primera oleada de venezolanos pudientes arruinó la cosa para los que tratarían de entrar luego en la oleada de migración masiva: ya los venezolanos habían dañado la economía local mediante la especulación inmobiliaria y habían creado una desagradable impresión de ser prepotentes.

El aumento del número de los inmigrantes hizo lo demás y surgió una de las más tempranas y agresivas campañas contra los venezolanos como “Panamá para los panameños”, que pidieron al Gobierno establecer mayores regulaciones migratorias.

Estos movimientos xenófobos han promovido agresiones contra venezolanos: una publicación en la prensa ofrecía descuentos de hasta el 50% en tragos en clubes nocturnos para aquellos que se atrevan a golpear venezolanos en la calle.

Eventualmente, las normas migratorias fueron modificadas y ahora los venezolanos que deseen ingresar a ese país deben tener una visa, y el país ha rechazado la mayoría de las solicitudes.

Perú

Hace poco circularon imágenes de una peruana que agredió brutalmente a una adolescente procedente de Venezuela, con una hojilla le hizo cortada en todo el rostro dejándola desfigurada.

En países como Perú y Ecuador los venezolanos frecuentemente recurren al comercio informal y esto ha exacerbado el rechazo, pues les hace más visibles.

Inexplicables videos en que venezolanos demuestran su desprecio por los peruanos y ecuatorianos han echado gasolina al fuego de la xenofobia.

Y la decisión, poco prudente, de vestir un “uniforme” tricolor no ayuda mucho y hace un blanco fácil de venezolanos que venden arepas u otros productos.

Adicionalmente se ha hecho difícil la entrada a Perú que solía ser uno de los países más receptivos.

Ahora se está pidiendo pasaporte, requisito que no fue necesario durante mucho tiempo.

Aruba, Curazao y Trinidad

Solo en los últimos días desde la isla caribeña han sido deportados cerca de 100 venezolanos que han sido sorprendidos sin la debida documentación.

En 2017 el Gobierno de Curazao repatrió a 1.203 venezolanos, y otros 386 fueron deportados durante los primeros cuatro meses de 2018.

Pero en Trinidad es donde existe la línea más dura ante la emigración venezolana: en septiembre de este año el Gobierno trinitario reportó que había 118 personas en el Centro de Detención de Inmigración, ubicado al oeste de la capital, Puerto España, el 75 por ciento de ellos por entrar al país ilegalmente y casi todos venezolanos.

Eso sin contar con los riesgos de echarse al mar para llegar a estas islas.

Colombia

Este es un caso paradójico: por un lado es la gran puerta de salida para la mayoría de los emigrantes y por eso los Gobiernos de Santos y Duque no se han decidido a cerrar la frontera o a complicar los requisitos de entrada.

Con alrededor de un millón de venezolanos, Colombia es el principal receptor de la migración venezolana, conteniendo entre el 30 y el 50% de la misma.

Pero las declaraciones de solidaridad de la Casa de Nariño y los recursos entregados por la ONU no hacen que Colombia sea más acogedora.

La “larga marcha” que inicia en Cúcuta y, en general, circular por Colombia son de las pruebas más riesgosas para los emigrantes venezolanos: robos, accidentes y hasta peligro de morir de frío en los páramos andinos están entre los más frecuentes peligros.

Además, como continuación de 40 años se reconcomios, odios, prejuicios, chistes malos y hostilidades absolutamente pendejas entre venezolanos y colombianos, la antigua Nueva Granada es uno de los más importantes focos de xenofobia antivenezolana: allí ocurrió el primer ataque contra un campamento de emigrantes venezolanos en el exterior.

Norte de Brasil

No hay muchos venezolanos en Brasil, de hecho parece que hay más brasileros en Venezuela.

Pero en el pobre y aislado estado de Roraima se dio una situación particular que le convirtió en un infierno para los emigrantes.

En efecto, los pocos miles de emigrantes venezolanos en Brasil no son nada comparados con los que entran a Colombia y no se sentirían si estuvieran en la inmensidad de Sao Paulo o de las ciudades del sur de ese país, pero estaban concentrados en una de las zonas más pobres de Brasil.

Para mayor mala fortuna no solo no había ningún aliciente para que el Gobierno Federal los movilizara o apoyara, y los locales y regionales son de extrema derecha y vieron en la xenofobia una excelente plataforma electoral.

Todo esto culminó en el dantesco episodio de Pacaraima en que los venezolanos fueron expulsados por una turba ante la complacencia de las autoridades locales.

Muchos fueron repatriados en el contexto del Plan Vuelta a la Patria.

Sin embargo, ni la violencia ni lo remoto de la zona ni lo difícil del tránsito interrumpieron el flujo migratorio.

El 10 de diciembre, finalmente, el Gobierno brasilero decretó la intervención en Roraima,  pero dado que Temer va de salida habrá que ver qué ocurrirá tras la toma de posesión de Jair Bolsonaro.

Nota de tomada de Supuesto Negado.

Lea También:

Suscríbete a nuestro canal en Telegram a través de https://t.me/PuntoDeCorte
Estamos también en Twitter @Punto_deCorteFacebook e Instagram