Inicio Noticias Exclusiva PDC| ¡Aberrante! Una infección por abuso sexual habría acabado con la vida de una niña de 8 años

Exclusiva PDC| ¡Aberrante! Una infección por abuso sexual habría acabado con la vida de una niña de 8 años

Por Nurelyin Contreras
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Caracas, 9 de julio de 2020. A las 8:20 de la noche del domingo 5 de julio, el corazón de una niña –que por respeto a su memoria e inocencia, vamos a omitir su nombre-, de tan solo 8 años de edad, se paralizó, dejó de latir. Tenía “muerte cerebral” luego de haber convulsionado por una fiebre de alta temperatura, que le habría ocasionado una infección vaginal tras ser abusada sexualmente. Un hombre de 64 años de edad, Gilberto Flames, presuntamente sería el autor de esta aberración.

La madre de la niña y de tres menores de edad más, Rosa Angélica Medina Castillo, de 24 años de edad, dedicada a la siembra y agricultura en Santa Fe de Puerto Píritu, estado Anzoátegui, relató durante una conversación vía telefónica con nuestra periodista Nurelyin Contreras para Punto de Corte, todo lo que sufrió su hija en silencio, sin que ella supuestamente no se diera cuenta.

“Todo empezó el sábado 27 de junio. Yo la llevé al CDI de Clarines, aquí Anzoátegui, porque tenía bastante fiebre, pensé que era porque tenía varicela -lechina pues-. Ahí los doctores le mandaron sus medicamentos y a bañarla con sangría; y nos fuimos a la casa. Pero a eso de las 12:00 de la madrugada, la niña empezó a decirme que no podía orinar, la fiebre alta continuaba, nunca se le bajó”, comentó a Medina.

En vista del estado de salud de la niña, la madre el domingo 28 de junio, decidió llevarla al ambulatorio de Capachal, otra población de la entidad oriental. La pequeña seguía sin poder orinar, “su vagina ya estaba inflamada”, agregó.

“Cuando llegamos ahí, los doctores me dicen que tienen que sondear a la niña, porque se le podía reventar la vejiga, que por eso no podía orinar”, continuó relatando Medina Castillo. Pero todo cambió cuando “los doctores le abrieron las piernas a mi hija”.

“Se dieron cuenta que ya no era señorita, que mi hija había sido violada. En presencia de una enfermera, porque los doctores al ver la situación, decidieron que no podía estar yo sola con mi hija, la niña empezó a llorar y dijo que quien había abusado sexualmente de ella, era Gilberto Flames. Yo me quedé en shock, le preguntamos que si estaba segura de que era él y volvió a decir que sí. Nunca me lo imaginé”, expresó la madre de la infante.

Gilberto Flames, como ya dijimos, es un sexagenario de 64 años de edad, también dedicado a la siembra y agricultura en Santa Fe de Puerto Píritu. Él era cercano a la familia debido a que trabajaba con la madre de la pequeña, en algunas ocasiones, visitaba la casa donde vivía la niña con su mamá y sus tres hermanos (de 6 y 3 años, y uno de 7 meses).

De acuerdo a la versión de Medina Castillo, a “Gilberto nunca lo vi sospechoso. Sí iba a mi casa, a veces, porque trabajamos juntos, pero es que ni siquiera se mostraba cariñoso con mis hijos, ni mi niña se les llegó a sentar en las piernas o que la cargara para jugar, que yo viera. Nunca me di cuenta. Por eso me sorprendió cuando mi hija nos contó en el ambulatorio, no supe que decir ni que hacer, me puse a llorar”, sostuvo la madre la pequeña.

Una travesía por los hospitales

El cuadro de salud de la niña continuó empeorando, por lo que los doctores firmaron la orden de traslado al Hospital Dr. Pedro Gómez Rolingson, ubicado en Puerto Píritu. En horas de la tarde de ese domingo, la niña es ingresada a dicho centro de salud, “pero ahí no había médico forense para que la evaluaran, tampoco había para que le controlaran la fiebre, entonces, el lunes en la mañana decidieron referirla para el Hospital Dr. Luis Razetti, en Barcelona”, todos situados en Anzoátegui, acotó la madre.

En este último centro de salud, atendieron a la niña. Sin embargo, la fiebre no pudo ser controlada, pese a darle los medicamentos. El martes 30 de junio, al persistir el cuadro febril, ocasionó que la pequeña convulsionara y esto a su vez, produjo la muerte cerebral.

“Cuando esto pasó, los doctores me fueron sinceros y no me dieron esperanza de vida de mi hija”, señaló Medina Castillo al detallar que la niña fue ingresada a terapia intensiva del Hospital Dr. Luis Razetti, donde permaneció cinco días, hasta morir de un paro respiratorio.

Mientras la infante estuvo en terapia intensiva, otra situación se había registrado. La niña conectada al respirador artificial, “empezó a botar un flujo o moco vaginal, como le dicen los doctores, de color amarillo. Era espeso y con un olor muy, pero muy feo, fuerte, era un olor putrefacto, como que si algo se fuese podrido”, describió la mamá de la menor.

El día de su muerte

El domingo 5 de julio, cuando los latidos del corazón de la niña se paralizaron. Sus padres, Nelson Jesús Solórzano Canache, de 33 de años y Rosa Angélica Medina Castillo, en medio del dolor por la pérdida de su hija, recordaron que no tenía recursos para poder costear el velatorio y sepelio de la menor.

El pequeño cuerpo de la niña, de piel blanca, ojos marrones claros y cabello de color amarillo, permaneció en la morgue del hospital Dr. Luis Razetti, hasta las 11:00 de la mañana del lunes 6 de julio y fue trasladado al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF), de la Tronocal 3, en Barcelona, donde le martes 7 de julio le realizaron la autopsia.

Alrededor de las 12:00 del mediodía de ayer, 8 de julio, fue que entregaron el cadáver de la niña. “Hubo un poco de retraso porque no podían hacerle la autopsia, debido a que estaban ocupados con los muertos por Covid-19 y debían limpiar primero todo el lugar, entonces a esa hora no las dieron y nos fuimos al cementerio de San Francisco de Píritu. La alcaldía del municipio Fernando De Peñalver, nos ayudó. Cubrió todos los gastos del entierro de mi hija, porque nosotros no tenemos nada de dinero, pero no pudimos velarla”, puntualizó la madre la pequeña.

Irregularidades

Hasta los momentos las autoridades del SENAMECF ni del CICPC no han entregado a los padres de la niña, el informe forense ni la autopsia. Permanecen a la espera para corroborar si efectivamente Gilberto Flames, habría cometido el abuso sexual contra la menor.

Los padres tampoco saben desde cuándo su hija habría sido víctima de abuso sexual, por lo que hicieron un llamado a las autoridades competentes, especialmente, a Douglas Rico, director del CICPC, para que investiguen el caso de la niña.

Medina Castillo, pidió que también sea investigado un adolescente de 14 años de edad, quien también habitaba en la zona.

“Después de la muerte de mi hija, mis otros dos hijos, me contaron que él le hacía grosería a mi hija y de repente, desapareció. Sus familiares lo escondieron y si él no tiene nada que ver, no entiendo por qué lo esconden. Quiero que se haga justicia para mi hija, que se investigue bien. Ya la comunidad sabe todo lo que pasó y si no recibimos respuesta estos días, vamos a protestar, cerraremos la calle hasta tener respuesta”, indicó la mamá de la niña.

Por su parte, el padre de la pequeña también hizo un llamado a la justicia. “Quiero que investigue por completo a Gilberto Flames, que comprueben quien abuso de mi hija, desde cuándo y si es culpable, pido que pague en la cárcel todo lo que le haya hecho a mi niña”, dijo Solórzano.

“La infección que tenía mi hija fue a raíz de la violación, hizo que convulsionara y le destrozó el cerebro. Sí tenía lechina, pero eso no la mató”, fueron las palabras que pudo decir el señor Nelson Jesús Solórzano Canache, tras romper en llanto por lo que le había tocado vivir a su primogenitora.

Con respeto al sexagenario, acusado de presuntamente haber abusado de la niña, los padres de la menor explicaron que se encuentra detenido por averiguación. Vivía en Santa Fe de Píritu con su mamá y los fines de semanas viajaba a la población de Caigua, en el estado Anzoátegui, a visitar a su esposa y sus 12 hijos.

El lunes 6 de julio, Rosa Angélica Medina Castillo, asistió al CICPC, donde fue interrogada por los efectivos de la policía científica y este jueves 9 de julio, asistió a la Lopna, donde también fue interrogada por la autoridades.  

El caso quedó a la orden de la Fiscalía 16 de Anzoátegui. Los padres de la víctima también piden que le sea asignado un abogado público, debido a que no cuentan con los recursos para poder costear los honorarios de un profesional del derecho.

“Nosotros pensamos en vender mi casita, pero dejaríamos a mis otros hijos sin un techito, por eso pido que me ayuden con un abogado, que me ayude hacer justicia para mi hija”, expresó la mamá la pequeña.

Mientras Medina Castillo se encontraba en el hospital, en compañía del padre de la pequeña, sus otros tres hijos quedaron al cuidado de una tía, por lo que su casa quedó sola y antisociales aprovecharon para presuntamente robarle los pollos que criaba, una segueta y un motor de una lavadora que tenía en la vivienda.  

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