Inicio Informes Informe exclusivo: Escasez y desabastecimiento de alimentos y medicamentos en la Venezuela del 2016

Informe exclusivo: Escasez y desabastecimiento de alimentos y medicamentos en la Venezuela del 2016

Por Heiber Barreto Sánchez

Visor 360 Consultores presenta un pormenorizado informe sobre «Escasez y desabastecimiento de alimentos y medicamentos en la Venezuela del 2016», en el marco de un «Ajuste económico, fuga de capitales y deuda externa».

Desarrollado por Heiber Barreto Sánchez, MSc. en Ciencias Políticas y politólogo e investigador, director de la Consultora y Coordinador de los procesos de investigación, a continuación presentamos completo un trabajo que desmenuza y a su vez sintetiza una investigación desarrollada durante tres meses por el equipo de investigación de Visor 360 sobre las causas reales, en el marco de la Economía Política, de la escasez y desabastecimiento que padece todo el pueblo venezolano, con datos inéditos cuantitativos y cualitativos de los elementos estructural que originaron tal hecho y se reflejaron en el 2016, situación que aún continua.

Escasez y desabastecimiento de alimentos y medicamentos en la Venezuela del 2016

Ajuste económico, fuga de capitales y deuda externa1

La fuga de capitales, el desfalco a la nación y el pago de la deuda externa, constituyen la causa del ajuste económico adelantado por el gobierno de Nicolás Maduro entre 2014 y 2016. La reducción de las importaciones de alimentos, medicamentos e insumos médicos, y el desmontaje progresivo de programas sociales que disminuyeron su alcance a los más pobres, generó una creciente crisis social agudizada por la caída del precio del petróleo y los ingresos de la nación.

En la primera sección abordamos el ciclo del capitalismo rentístico iniciado en 2003 con el auge petrolero, el aumento de la deuda externa y la fuga de capitales. Luego describimos las medidas de ajuste económico instrumentadas entre 2014 y 2016 por el gobierno nacional, en desmedro del derecho a la alimentación y a la salud. En la tercera y cuarta sección caracterizamos el clima psicosocial de familias de estratos medios y bajos, que padecen la escasez y desabastecimiento de alimentos, medicamentos e insumos médicos. La última sección condensa algunas de las reflexiones a las que intentamos invitar a lo largo de este trabajo.

  1. El capitalismo rentístico: auge petrolero, endeudamiento externo y fuga de capitales

Entre 2005 y 2013 Venezuela recibió ingentes ingresos por el incremento del precio del petróleo de US$8 en 1998 a US$85 en 2007, hasta US$ 106,7 en 2011, gracias al fortalecimiento de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep). El aumento de esta renta reavivó un nuevo ciclo de expansión del capitalismo rentístico2, del endeudamiento externo y la fuga de capitales3; siempre recurrente en Venezuela cada vez que se elevó la cotización del crudo a partir de 1950.

En el lapso 1950-1999 se fugaron del país más de US$ 70 mil MM, aunque al final de este periodo los venezolanos poseían en el exterior más de US$ 150 mil millones”4. Subestimadas o no estas cifras5, lo relevante es que la salida de capitales fue mayor en años de auge petrolero (1974-1981) y que a pesar de la caída de la renta a partir de 1981 la fuga no mermó, incluso aumentó al ritmo que creció el endeudamiento externo hasta 19836, cuando se inició la “crisis de la deuda 7.

En 1983 un “Viernes Negro” de febrero se devaluó el bolívar y días después se implementó un sistema de control de cambio8 que se hizo más “estricto” a partir de 1986. Esta regulación para la adquisición de divisas logró disminuir la fuga de capitales, más aún por la “ausencia de un nuevo refinanciamiento de la deuda”9 y la suspensión de empréstitos de la “banca privada internacional”. Esto reveló la existencia de “una relación profunda entre la deuda externa y la salida de capitales”, lo que “implica que más a menudo de lo que se presume los nuevos préstamos huyeron hacia el exterior nuevamente, sin embargo, esta vez con un nuevo atuendo, a saber, en la forma de fuga de capitales10”.

En 1989 este control cambiario se flexibilizó, estimulando en 1990 una de las estampidas de capitales (US$ 7.785 mil MM) más altas desde 1950, cercana a la de 1979 (8.023 US$ mil MM) y muy por encima de 1982 (US$ 6.641 mil MM). Entre 1991 y 1998 la huida de riquezas fue similar a 1977, 1978 y 1982, siendo las de 1997 y 1998 las más elevadas con US$ 5.514 mil MM y US$ 5.045 mil MM, respectivamente11.

El mercado de divisas se liberó finalmente en 1998, luego de once años de regulación, lo que provocó de nuevo un éxodo de riquezas. Esto obligó al gobierno nacional a instaurar otra vez el control cambiario en 2003, pues durante en el lapso 1999-2003 la salida de capitales alcanzó los US$ 34,2 mil MM12.

Este regreso a la regulación cambiaria no impidió que entre 2003 y 2016 se fugaran alrededor de US$ 500 mil MM13, lo que equivale a 10 años de importaciones del país o a 36 mundiales de futbol como el de Brasil 201414. En el lapso 2003-2007 migraron cada año un promedio US$ 26.146 mil MM. En 2008 alcanzó su nivel más alto con US$ 53 mil MM; en 2009 fue de US$ 20.183 mil MM; en 2010 se ubicó en US$ 30.536 mil MM. El año 2011 ocupa el segundo de mayor fuga de capitales con US$ 48.548 mil MM; 2012 con UIS$ 22.543 mil MM, y en 2013 se contabilizaron US$ 14.360 mil MM. En el año 2008 esta trasferencia de riquezas al exterior representó el 46,7% de los ingresos petroleros brutos y en 2011 más del 35%15.

La fuga de capitales ocurrida a partir de 2003 se produjo, en su mayor proporción, por la actuación de sectores empresariales junto a funcionarios de la alta burocracia gubernamental, que se asociaron para la captación y utilización fraudulenta de divisas para importaciones16, otorgadas a través de los sistemas de control cambiario.

En 2012 se destinaron US$ 59.000 MM para importaciones y un 37% (US$ 20.000 MM) fue otorgado a demandantes “artificiales” de divisas de las llamadas “empresas de maletín”17. Este desfalco a la nación18 que prosiguió durante el actual gobierno, se conjugó, por un lado, con la caída del precio del petróleo a partir de inicios de 2015 (US$ 40,3), ocasionando el descenso de los ingresos del país a un tercio de lo percibido en 201419; y por otro, con la pesada carga del pago del servicio de la deuda externa20 que en 2012 representó el 12% de la renta petrolera; en 2013 y 2014 cerca de un 19%; y en 2015 un 40%, hasta remontarse a 57% en 2016 (US$ 13.999 MM)21; similar proporción se estima para 201722. El resultado fue el desplome de las reservas internacionales23 que pasaron de US$ 26.000 MM en abril de 2013 a menos de US$ 11.000 MM en enero de 201724.

En diciembre de 2016 el Presidente informó que la nación había “pasado de pagar US$3.500 millones (en 2014) a US$100 millones mensuales en importaciones. Casi un período especial»25. Entre 2015 y 2016 se canceló en 20 meses unos US$ 60.000 MM en su deuda externa consolidada, que alcanzaba a más de US$160 mil MM. El pago de esos “compromisos ocupó una buena parte de los ingresos externos por petróleo, lo que desvió divisas que se usaban para las importaciones de bienes de consumo e insumos para la agroindustria”26.

Este oneroso pago del servicio de la deuda externa, junto a la fuga de capitales y el desfalco perpetrado a la nación, provocó una crisis que se agudizó luego de 2013 con un creciente costo social. Ese año el gobierno nacional inició la instrumentación de medidas de ajuste económico que se tradujeron en una disminución abrupta de la importación de alimentos, medicamentos e insumos médicos entre 2014 y 201627. Esto generó un extendido desabastecimiento y escasez que viene sometiendo a la población al agobio y las penurias que actualmente atraviesa para paliar la precarización de su calidad de vida.

  1. Alimentos, medicamentos e insumos médicos: el costo de un ajuste económico

En 2016 la importación de alimentos fue inferior que 10 años antes. El valor per cápita cayó en 2016 un 51% (US$ 93) respecto a 2015 (US$ 189), y en 75% en comparación con 2014 (US$ 371). En 2015 se importó 49% menos alimentos por habitante28 y en 2016 apenas el 25% de 201429. Situación agravada por la exigua producción nacional con un Producto Interno Bruto Agrícola (PIBA) en decrecimiento30 sobre todo en 2014 y 2015, cuando se ubicó en -4,6%31 y -14%32. En 2013 se importó más del 50% de la carne y leche consumida en el país33, en 2015 más del 65% del maíz blanco y amarillo; y en 2016 más del 70% del café34.

La importación de medicamentos e insumos médicos también registró un vertiginoso descenso en 2015, cuando se ubicó en US$ 1.993 MM, reduciéndose respecto a 2014, 2013 y 2012 en un 21% (US$ 2.530 MM), 38% (US$ 3.207 MM), y 42% (US$ 3.411 MM) respectivamente. En 2015 el valor per cápita de estas importaciones fue de US$ 65, una disminución de más de 22% respecto a 2014 (US$ 83,78); y de 40% y 50% en comparación con 2013 (US$ 107,67) y 2012 (US$ 116,5)35.

Entre 2013 y 2015 se recortó la inversión en importantes programas sociales de salud y alimentación. El Servicio de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar) aminoró en 2015 su producción de medicamentos a 714.740 unidades, equivalente a sólo el 9% del año 2014 (8.035.701 unidades); al 7% del año 2013 (10.211.616 unidades); y al 1% del año 2012 (813.826.803 unidades)36. Igual ocurrió con la Misión Mercal que en 2015 benefició apenas un 56% de la población atendida en 2014; Pdval a 72% y Abastos Bicentenario a un 15%. El total de beneficiarios de estas redes fue en 2015 un 64% menos que en 2014.

Las Casas de Alimentación37, uno de los más exitosos programas sociales de los gobiernos del presidente Hugo Chávez, fue también objeto de una sorprendente reducción a partir de 2014, a pesar de su significativa importancia en la disminución del hambre y la subnutrición en “menos del 5% dos años antes de la meta del milenio establecida para 2015”, ganándose el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El desmontaje de las Casas de Alimentación fue dado a conocer por el gobierno nacional un año después, en noviembre de 2015, cuando anunció que la meta para 2019 era lograr una “reducción significativa”. Esto debido, según la vicepresidenta para el Desarrollo Social, Gladys Requena, a que “gracias” a esta política social “se ha superado la situación de pobreza”, y que esta reducción en los últimos años “dan cuenta de que a menos Casas hay menos demanda en el sentido de atender las necesidades de nuestro pueblo más pobre (…) ha habido mayor acceso, se ha universalizado más la alimentación en nuestro país”38. Según el método de Línea de Pobreza por Ingreso en 2013 este programa social sólo atendió a un 15% de la población en extrema pobreza; en 2014 a un 16,5% y en 2015 a 9%39.

Estas medidas de ajuste económico de carácter regresivo, rápidamente lanzaron nuevamente a la exclusión social a gran cantidad de familias de los estratos socioeconómicos más vulnerables, a las que se había garantizado, hasta entonces, el pleno disfrute de sus derechos fundamentales.

En 2016 la tasa de inflación nacional se elevó a 720%40, alcanzando 1080% en los rubros alimenticios41. Esto agudizó aún más las críticas condiciones de sobrevivencia de la población que además enfrentó una escasez y desabastecimiento42 de alimentos43 y medicamentos44 que rondó el 80%; incluidos los medicamentos de alto costo suministrados por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) para el tratamiento de enfermedades como el cáncer.

El impacto de esta crisis empezó a reflejarse en las estadísticas oficiales de 2015, mostrando una reducción en la cantidad de comidas realizadas diariamente por la población. Las personas que consumían tres o más comidas al día disminuyeron en casi 2% respecto a 2013, pues éstas pasaron a ingerir sólo dos comidas en 2015, totalizando así un 5,7% de la población45.

No obstante, el consumo de alimentos en Venezuela medido en kilocalorías (Kcal) se mantuvo estable los últimos seis años, con leves variaciones de 2009 a 2015. Ese año cada habitante consumía al día 3.092 Kcal, muy por encima de las 2.720 Kcal establecidas como nivel de seguridad alimentaria por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)46.

En 2015 la atención en salud comenzó a evidenciar deficiencias, por la inexistencia o fallas severas de insumos médicos y material quirúrgico que alcanzó a 61% y 65%, superando entre 4 y 10 puntos porcentuales la de medicamentos. En 2016 esta falla en hospitales públicos se ubicó en 81% y 87%47.

En 2012 las denuncias en centros hospitalarios por la falta de medicamentos e insumos médicos ocuparon el primer lugar con 12% del total. En 2013 éstas se incrementaron a 17%, en 2014 a 18% y en 2015 al 21% de todas las denuncias, sobrepasando más de tres veces la “Falta de personal médico” que llegó a 6%48. En 2015 se redujo en 16% el promedio diario de camas ocupadas y el porcentaje de ocupación fue de 40%, menos de la mitad del año anterior (90%). Los pacientes diariamente atendidos en consulta externa decrecieron un 57% y en emergencia 58%; las intervenciones quirúrgicas en 18% y la atención de partos un 57% 49.

La escasez de insumos médicos se extendió a los centros de salud del sector privado. En 2015 la Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos, Odontológicos, de Laboratorios y Afines (Avedem), reportó que, en diciembre de 2015, “64% de sus 128 productos estaban agotados y el resto por debajo de 30%”. Igualmente informó que “45% de los equipos en centros de salud se habían paralizado por falta de repuestos”. Por su parte la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales (AVCH) aseveró que “75 de sus 274 clínicas habían suspendido cirugías electivas por falta de insumos” y la Cámara de Clínicas del Centro (Cacentro) “que solo contaba con 40% de los 450 insumos requeridos”50.

En 2015 la trasferencia de recursos a centros de salud descentralizados se redujo en casi 13% respecto a 2014. Los estados afectados por esta restricción fueron Yaracuy (-40,76%), Falcón (-32%), Zulia (-33,15%), Sucre (-28%), Aragua (-25,15%), Trujillo (-24,31%), Carabobo (-16,10%), Mérida (-12,36%) y Lara (-2,65%)51. Este recorte del presupuesto para gastos de salud, se expresó en los diversos obstáculos y dificultades que enfrentaron las instituciones de salud en estas entidades federales52.

Ese mismo año la malaria adquirió la categoría de epidemia en la mayoría de los estados. Reportaron un aumento de casos Monagas con un 3426% respecto al 2014; Sucre un 261%, Zulia con 223,8%, Amazonas cerca de 100%, Delta Amacuro más de 100%, Apure 79,48%; y el estado Bolívar un 45%53, de donde proceden más del 80% de los casos, concentrándose en el municipio Sifontes 78% de los afectados en 201554.

Al finalizar 2015 se “habían agotado totalmente” los “medicamentos antimaláricos”, según la Sociedad para el Control de las Enfermedades Endémicas y Asistencia Sanitaria a los indígenas del Estado Bolívar (Cenasai), adscrita al MPPP Salud. Ésta informó que no contaba “con suficientes insecticidas ni transporte terrestre y aéreo para acceder a las zonas”. Los “Informes Mundiales sobre el Paludismo 2014 y 2015”, ubicaron a Venezuela como el país de América Latina y el Caribe con mayor número de casos de malaria por 100 mil habitantes y el único que no avanzó en su reducción55.

  1. Miedo, discriminación y exclusión social56

En febrero de 2017, la mayoría de la población venezolana (83,3%) evaluaba negativamente la situación del país57. Esta opinión la compartían 54% de las personas identificadas como chavistas y 97,4% como de oposición; y un 82% de los estratos más pobres (C y D) tenían la misma percepción. Un 88,7% prefería el abastecimiento de los supermercados y abastos donde pudiera comprar libremente los productos requeridos, frente a sólo un 10,4% que optaba por los CLAP58 como mecanismo de distribución de alimentos.

Estas valoraciones de la población se expresan en los testimonios de personas pertenecientes a diversos estratos sociales, edades, sexo y ocupación59. Algunas describen la agudización de su crítica situación como un tránsito “de la escasez al hambre”, por la dificultad que antes representaba la consecución de los alimentos y que luego se convirtió en la imposibilidad de sufragar sus precios, lo que ha obligado a muchos padres a realizar una o ninguna comida al día para cederla a sus hijos.

Sin embargo, cada vez son más los niños y adolescentes que no sólo comen una vez al día, sino que incluso han pasado uno, dos y hasta tres días sin ingerir alimentos, como atestiguan docentes de instituciones de educación públicas a las que asisten estudiantes que se duermen en clases por la debilidad que padecen. En algunas escuelas esto se agrava entre los niños de menos edad que cursan la etapa primaria, en los que aumenta la cantidad de alumnos en esas condiciones.

En otros casos encontramos familias con ingresos estables y empleos formales, que están contrayendo deudas hasta el límite máximo de tarjetas de crédito para adquirir alimentos, en los que también han invertido los aguinaldos, el adelanto de prestaciones sociales o préstamos en cajas de ahorro. El auxilio que consiguen en estas nuevas modalidades para adquirir los alimentos, se ve disminuido por la dolarización de los precios que desde octubre de 2016 el gobierno consintió a través del Plan de Abastecimiento Complementario (PAC)60, con el fin de incentivar a los comerciantes a importar productos con divisas propias, adquiridas en el mercado paralelo a elevadas cotizaciones.

En sectores más pobres sus habitantes recienten, cada vez más, el desmantelamiento de Misiones de alimentación como Mercal, cuyos establecimientos están desabastecidos. El gobierno al mismo tiempo es permisivo con la expansión del comercio especulativo de los llamados “bachaqueros”, que expenden alimentos en las afueras de mercados municipales o se establecen en espacios urbanos donde conviven con funcionarios de cuerpos de seguridad encargados de sancionarlos.

El fracaso del racionamiento de las compras de alimentos básicos y productos de limpieza doméstica e higiene personal, a través de los últimos números de la cédula de identidad, ha generado desconfianza en las políticas del gobierno, más aún por el limitado alcance de los CLAP. Éstos han provocado, además, la fragmentación del entramado organizativo de los sectores populares, dividiendo o incluso desplazando a los consejos comunales, produciendo enfrentamientos y “odios a muerte” entre sus habitantes quienes compiten férreamente por el acceso al reducido suministro de alimentos.

La discriminación aumenta continuamente en barriadas populares y zonas de estratos sociales de mejores ingresos, debido a la exclusión social a la que están sometidos sus habitantes en la distribución de los alimentos a través de los CLAP, por no formar parte de éstos o no contar con vínculos entre miembros de las Unidades de Batalla UBCH, los que en muchos casos ya constituyen toda una “burocracia popular”. Esta exclusión se combina con el miedo que experimentan aquellas personas estigmatizadas como opositores, otras que son o temen ser execradas por emitir opiniones críticas sobre el gobierno y que incluso sienten amenazado su empleo.

La escasez y desabastecimiento de medicamentos e insumos médicos acrecienta los síntomas de esta subjetividad maltratada, herida y muy sensible. En peligro de vida se encuentran los sectores más vulnerables socioeconómicamente, que transitan por el viacrucis de conseguir los medicamentos o la atención hospitalaria requerida, sobre todo para la población de niños y adultos mayores. Son frecuentes las expresiones de frustración, depresión o tristeza por la impotencia que sufren muchas familias ante el agravamiento de una enfermedad que, por falta de medicamentos o atención hospitalaria, termina en muchos casos con la muerte. La esperanza es la respuesta ante la constante incertidumbre y el riesgo de vida que intentan sortear con la fe puesta en tratamientos caseros para paliar cualquier enfermedad.

  1. Un desabastecimiento hasta de moral

Una conciencia como sujeto de derecho y no de necesidad emerge frente a la dependencia y el control social que se instaura a través del sentimiento de conmiseración y no de justicia, que el gobierno transmite constantemente a la población por los “favores concedidos”. La población ha comenzado entonces a juzgar a la sociedad y al gobierno por padecer “un desabastecimiento hasta de moral”.

Este juicio es el que manifestaba más de un 19% de la población en enero de 2017, cuando consideraba a “la corrupción y la impunidad” como uno de los seis principales problemas del país, mientras que para más del 50% eran “las largas y muchas colas para comprar; inseguridad personal y delincuencia”61. En esa medición de opinión, “la honestidad, sinceridad y apego a la verdad” fueron valores y cualidades que un 16,3% de los venezolanos demandaban de sus representantes y servidores públicos; “probidad y eficiencia administrativa y gerencial” un 30,8%, “confiable y que inspire confianza” un 25,8%. Apenas un 11,9% consideró que el presidente Nicolás Maduro era honesto, mientras que 41,5% opinó que “No es honesto”; un 43% que “No es confiable”. La mayoría (63%) lo tildó de “corrupto” y un 50% de “Falso”.

La probidad de los gobernantes y líderes políticos es abiertamente cuestionada porque “ellos están más gordos” y “no hay equilibrio”. La atribución de responsabilidades por la crisis del país, marca la diferencia valorativa de muchos venezolanos respecto a los últimos gobiernos y sus gobernantes. Por eso “Chávez era mejor que Maduro”, incluso era mejor el periodo de la llamada IV República, cuando “los productos estaban en los anaqueles, pero la gente no podía comprarlos. Hoy no están en los anaqueles y tampoco puede comprarlos”. Es que con Chávez “teníamos la convicción y la confianza de que el país estaba marchando bien”.

  1. La deuda de un ajuste y la fuga de una deuda

El gobierno nacional optó por un ajuste económico en vez de ajustar la deuda externa. Su fiel cumplimiento con los acreedores internacionales, cancelando puntualmente el servicio anual de la deuda, consumió más de la mitad de los ingresos de la nación en 2016 y posiblemente sea similar en 2017. La renegociación del pago de este endeudamiento externo por el desplome de la renta petrolera, constituye una alternativa financiera admisible que se prefirió evadir.

La deuda externa contraída por Venezuela en épocas anteriores nos muestra que estas transferencias de recursos recibidas por la nación, así como las provenientes de la renta petrolera, regresaron al exterior a través de la fuga de capitales que fueron capturados muchas veces de manera fraudulenta o aventajada. Socavadas así las reservas internacionales en momentos en que declinaron los ingresos petroleros, se justificaba siempre la contratación de un nuevo endeudamiento.

El actual desenlace del reciente ciclo del capitalismo rentístico en Venezuela tiene, como antes ocurrió, un elevado costo que prefirió cargarse a una población que paga con el sacrificio de padecer el desabastecimiento y la escasez de alimentos y medicamentos, debido al recorte de divisas para su importación en aras de obtener un remanente de recursos para el pago de la deuda.

El desmontaje de importantes políticas de salud y programas sociales de alimentación igual sirvió al gobierno para financiar su lealtad con los acreedores, mayor a la justicia social que al pueblo adeuda. Los antes incluidos ahora como excluidos están de vuelta. El temor a la discriminación política que subordina la inclusión social de operativos esporádicos para la distribución de alimentos en los sectores más desfavorecidos, se impone y propaga con la conformación de una “burocracia popular”, que reclama el agradecimiento a un gobierno que cambió la justicia por compasión.

Esta perversión de los arreglos sociales tiene su correlato en la lógica política de un ajuste económico que se sustenta en un patrón regresivo en la distribución de justicia social, que pretende imponer el gobierno a pesar de la extendida resistencia que enfrenta en la población. La redefinición que aspira del régimen político a través de una Asamblea Nacional Constituyente, podría ser un intento de purgar las amenazas a su legitimidad para avanzar con el desmontaje de las conquistas sociales, políticas y económicas alcanzadas durante los gobiernos de Hugo Chávez y con la Constitución de 1999.

1 Este trabajo amplía y actualiza los resultados del estudio Alimentos, medicamentos e insumos médicos en la Venezuela del 2016, desarrollado por Visor 360 Consultores entre septiembre y diciembre de ese año. Lo coordinaron Nicmer N. Evans y el autor de este ensayo Heiber Barreto Sánchez. Participaron como investigadores Carlos Carcione, Zuleika Matamoros y Lucero Benítez, y Martha Cambero como apoyo técnico.

2 El capitalismo rentístico es la “experiencia histórica de un espacio nacional” poblado, en “general”, por “comerciantes” que “viven” mayoritariamente “de vender su esfuerzo laboral a cambio de un salario. Pero esta sociedad además produce y distribuye” un conjunto de bienes y servicios, resultante del “esfuerzo productivo nacional, la sociedad dispone” continuamente de “un ingreso de origen internacional” muy “significativo” respecto al “ingreso creado internamente”. Éste “no tiene como contrapartida ni el trabajo ni el capital domésticos, sino sólo la propiedad sobre un medio de producción no producido”, y es también “objeto de distribución entre los diferentes ingresos particulares percibidos” normalmente en la “sociedad capitalista”. (Asdrúbal Baptista. 1997. Teoría económica del capitalismo rentístico. Pág. 13. BCV).

3 La fuga de capitales entendida “de manera amplia” son “todos los flujos privados hacia activos extranjeros hechos por cualquier residente de un país”. Medina Smith, La fuga de capitales en Venezuela, 1950-1999. BCV, 2004, pág. 35.

4 Medina Smith afirma que Las cifras obtenidas (…) sugieren” que la fuga de capitales “en términos nominales ascendió a más de US$ 70.000 millones durante la segunda mitad del siglo XX. Nótese que durante el mismo período la deuda externa de Venezuela –pública y privada– se incrementó a precios corrientes en aproximadamente US$ 35.000 millones, resaltando que se partía de… ¡cero! Esto implicaría que los activos conservados en el exterior por los residentes venezolanos ascienden a por lo menos el doble de la deuda externa total –quizás 150.000 millones de dólares estadounidenses actualmente–“ es decir “por cada dólar estadounidense (US$) de la deuda externa acumulado por el país, los residentes venezolanos acumularon al menos dos dólares de activos en el extranjero. De esto se deduce que, si la FC hubiera sido evitada o atenuada sustancialmente, el país habría podido evadir totalmente la crisis de la deuda externa acontecida durante la década de los 80” (Ob., cit. pág. 72).

5 A juicio de Juan C. Villegas, “Los métodos de medición utilizados por Medina Smith se basan en información publicada sobre la Balanza de Pagos, con lo cual queda excluido el denominado método de la economía oculta que considera fuga de capitales provenientes de actividades ilícitas, esto supone que la medición puede estar subestimada de manera importante” (12/12/2013. Rentismo y la gravísima historia de la fuga de capitales en Venezuela. Centro de Investigación y Formación Obrera. CIFO-ALEM).

6 Medina Smith (Ob., cit. pág. 81-82).

7 Los resultados de la investigación de Medina Smith establecen a “largo plazo” relaciones “claras y cristalinas” “entre la fuga de capitales, la inflación, las tasas de interés foráneas, el tipo de cambio real y la deuda externa” (Ob., cit., 121).

8 El control de cambios es una “Política de la autoridad monetaria orientada a controlar la compra y venta de moneda extranjera. Puede involucrar la determinación del tipo de cambio y/o el volumen de divisas transadas. Tiende a impedir la libre convertibilidad entre la moneda nacional y extranjera” (BCV. “ABC económico”). Disponible: http://www.bcv.org.ve Consulta: 27/01/2017.

9 Thelman, Alvarez Ponte (2005). Las trasferencias internacionales y la economía venezolana, 1974-1998. BCV. Pág. 82.

10 Medina Smith (Ob., cit. pág. 105).

11 Ibid, 79-80.

12 Diputado Elvis Amoroso (s/f). Ley contra los ilícitos cambiarios. Subcomisión de seguimiento y control de las operaciones de CADIVI. Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. Disponible en: http://venezuelagas.net/documents/Impact-2005-01.pdf. Consulta: Marzo, 2017.

13 Esto lo afirmó el ministro para Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Jesús Farías. Véase www.aporrea.org (10/10/2016) Ministro Jesús Faria: “Traeremos 300 millardos de dólares fugados. Disponible: https://goo.gl/bn3WA3. Consulta: 20-03-2017.

14 En el Mundial de futbol de Brasil 2014 se gastó en total unos 13.600 millones de dólares. (Minuto 1, 11/07/14. ¿Cuánto gastó Brasil para organizar el Mundial? Disponible: https://goo.gl/u0YuvV. Consulta: 21-03-17.

15 Marea Socialista (08/09/2014). Sinfonía de un Desfalco a la Nación: Tocata y fuga de Capitales. Disponible: https://goo.gl/bwzj1V. Consulta: 19-03-17.

16 Luis Enrique Gavazut (27/08/2014) La verdad sobre las empresas de maletón publicadas por el Ministerio Público y Cencoex. Aporrea.org. Disponible: https://goo.gl/RMjgvf. Consulta: 20-03-2017.

17 Aporrea (24/05/2013). Presidenta del BCV: Parte de los $59.000 millones entregados en 2012 fueron a «empresas de maletín». Disponible: https://goo.gl/FjmqE1. Consulta: marzo, 2013.

18 El desfalco a la nación lo caracterizamos como: 1) la captación de divisas de manera fraudulenta otorgadas por el Estado bajo regímenes de control de cambio; 2) la importación de bienes con precios sobrefacturados; 3) La utilización de divisas asignadas para la importación de bienes a empresas extranjeras asociadas con las nacionales o que pertenecen a los mismos propietarios; y 4) el ingreso de bienes importados en cantidades inferiores a lo reportado o que son sustituidos por otros de semejantes volúmenes.

19 En 2013 Venezuela tuvo US$ 41.000 MM de ingresos. En 2014 fueron de US$ 37.000 MM. (El Espectador, 02/16) Nicolás Maduro informó que ingresos petroleros de Venezuela cayeron 293,95% en 2015. Disponible: https://goo.gl/jXpHFs. Consulta: 10-03-17.

20 El servicio de deuda externa lo constituye el “Conjunto de pagos por concepto de intereses y amortización de capital que realiza el deudor al acreedor”. (BCV. “ABC económico”). Disponible: http://www.bcv.org.ve Consulta: 27/01/2017.

21 Ecoanalítica (02/2016). Deuda externa: una carga pesada para Venezuela. Disponible: https://goo.gl/YfzG1Y. Consulta: 19-03-17.

22 Ecoanalítica (02/2017). Flujo de caja en 2017: raspando la olla. Disponible: https://goo.gl/HhHxTn. Consulta: 19-03-17.

23 Las reservas internacionales son “los recursos financieros netos en divisas, con los cuales cuenta un país para garantizar los pagos de los bienes que importa y el servicio de la deuda (BCV. 2011. Banca central para periodistas, 2011, pág. 51). Estos recursos y sus activos “constituidos principalmente por oro, divisas, derechos especiales de giro, depósitos en bancos extranjeros y posición ante el Fondo Monetario Internacional, están a disposición” del BCV “para servir como medios de pago de las transacciones corrientes y financieras que realiza el país con el resto del mundo, y a la vez para respaldar el valor interno y externo de la moneda nacional” (BCV. ABC económico). Disponible: http://www.bcv.org.ve Consulta: 27/01/2017.

24 Víctor Salmerón (25/01/2017) Los cinco desafíos de Ricardo Sanguino al frente del BCV. Disponible: https://goo.gl/kR89Mb. Consulta: 19-03-17.

25 E&N (21-12-2016). Venezuela atraviesa su particular «período especial”. Disponible: https://goo.gl/Ll2CoM. Consulta: 19-03-17.

26 E&N, ob., cit..

27 Cálculos propios con base en las importaciones de Venezuela en el primer semestre de 2016 de Brasil, Ecuador y Uruguay, según datos de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Disponible: www.aladi.org. Consulta: noviembre de 2016.

28 Cálculos propios con base en datos del Centro de Comercio internacional (ITC). Disponible: www.intracen.org. Consulta: noviembre de 2016; y en la información poblacional del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Disponible: http://www.ine.gov.ve. Consulta: noviembre de 2016.

29 Ver Nota de Pie de Página No. 16.

30 Datos del Banco Central de Venezuela (BCV) para los años 2013 y 2014. La estimación del PIBA para 2015 fue tomada del informe de ODH Grupo Consultor, Los retos del entorno económico para el sector agrícola. 27/04/2016.

31 Cifras preliminares del Banco Central de Venezuela (BCV). Disponible: www.bcv.org.ve. Consulta: noviembre de 2016.

32 ODH Grupo Consultor (27/04/2016). Los retos del entorno económico para el sector agrícola. Disponible: https://goo.gl/i6GfiI. Consulta: octubre de 2016.

33 Revista Dinero (16/11/13). El 50% de la demanda de carne y leche se cubre con importaciones. Disponible: https://goo.gl/TGrgR6. Consulta: octubre de 2016.

34 Fedeagro (19 /05/16). Importaciones. Disponible en https://goo.gl/As64B6. Consulta: octubre de 2016.

35 El monto de importación de medicamentos e insumos médicos de 2013 fue obtenido del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Los correspondientes a 2014 y 2015 son cálculos propios con base en los datos provistos por esa misma fuente de información. Disponible: http://www.ine.gov.ve. Consulta: octubre de 2016.

36 Ministerio del Poder Popular para la Salud MPPS. Memoria y Cuentas de 2011, 12, 13, 14 y 15. (Pdf). Disponible: http://www.mpps.gob.ve. Consulta: octubre de 2016.

37 Las Casas de Alimentación fueron creadas en el año 2004 por el gobierno nacional con el objetivo de cubrir las necesidades alimenticias de los estratos sociales en extrema pobreza. Se concibieron como “espacios para recibir alimentos gratuitos. Son casas de familia, que en forma solidaria y voluntaria brindan un espacio en su hogar, para que en ellas se puedan preparar alimentos dirigidos a segmentos de la población, que se encuentran en extrema pobreza (indigentes, niños y niñas de la calle y en la calle, mujeres embarazadas, adultos mayores desnutridos y discapacitados) que residen en una comunidad determinada”. (MPPP Alimentación, Memoria y Cuenta 2014. Pág. 8).

38 Instituto Nacional de Nutrición (INN) (06/11/2015). Casas de Alimentación universalizan la alimentación en el país. Disponible en https://goo.gl/3MkXsg. Consulta: noviembre de 2016.

39 Según el método de Línea de Pobreza por Ingreso en 2013 se atendió a 15% de la población en extrema pobreza; en 2014 a 16,5% y en 2015 a 9%. La cantidad de personas en pobreza extrema son cálculos propios estimados sobre una base de 4,6 miembros por hogar, atendiendo al promedio registrado en 2013. La cifra de personas en pobreza extrema estimada con el método de Línea de Pobreza de Ingreso de 2013 fue tomada del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Disponible: www.ine.gov.ve. Consulta: noviembre de 2016.

40 Fondo Monetario Internacional (FMI) (07/10/2016). América Latina y el Caribe: ¿Se prolongará el actual frente frío? Disponible: https://goo.gl/1Y49Xu. Consulta: noviembre de 2016.

41 Cálculos propios con base al peso y comportamiento de la inflación para Alimentos, bebidas y tabaco en relación a la inflación nacional durante los últimos tres años.

42 La diferencia entre escasez y desabastecimiento estriba en que mientras la escasez se debe a déficits de oferta de un producto por insuficiencias en su producción o importación, el desabastecimiento es causado por acaparamiento de comerciantes o intermediarios en la cadena de distribución o por la existencia de un mercado paralelo especulativo que capta una porción significativa de la oferta del producto e, incluso, por la distorsión que genera un contrabando de extracción que ilícitamente desvía el curso de la distribución del producto a mercados foráneos donde se cotizan a un mayor precio.

43 Panorama (27/05/2016). Datanálisis: Escasez de productos básicos en Venezuela supera el 80%. Disponible: https://goo.gl/affyfj. Consultado en octubre de 2016.

44 Finanzas Digital (25/01/2016). Fefarven: Hay 80% de escasez de medicamentos en Venezuela. Disponible: https://goo.gl/yskfpL. Consulta: octubre de 2016.

45 Instituto Nacional de Estadísticas (INE) (Julio, 2016). Disponible en www.ine.gov.ve. Consultado en noviembre, 2016.

46 Ministerio del Poder Popular para la salud (MPPPS) (Enero, 2016), Ob., cit.

47 Observatorio Venezolano de la Salud (OVS). Encuesta Nacional de Hospitales 2016. Disponible: https://goo.gl/UabbKR. Consulta: noviembre de 2016.

48 Programa Venezolana en Educación y Acción en Derechos Humanos (Provea) (25/08/2016). Venezuela. Situación de los Derechos Humanos. Informe Anual, 2015. Disponible: https://www.derechos.org.ve/informe-anual/informe-anual-2015. Consulta: octubre de 2016.

49 Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPPS) (Enero, 2016). Memoria y Cuenta 2015. Cuadro No. 11, Registro de Estadísticas de Movimiento Hospitalario 2012-2013-2014-2015. Pág. 106. Disponible: http://www.mpps.gob.ve/. Consulta: octubre de 2016.

50 Provea, Ob., cit.

51 Provea, Ob., cit. Exposición de motivos de Leyes de presupuesto aprobadas entre 2011 y 2016.

52 Según la Memoria y Cuenta del MPP Salud de 2014, los entes descentralizados de salud en el estado Falcón reportaron poca adquisición de medicamentos, material médico quirúrgico, reactivo para pruebas de laboratorio y repuesto para equipos dañados; Yaracuy: Dificultad de adquirir medicina y material médico quirúrgico para el abastecimiento de la Red Ambulatoria y Red Hospitalaria; Anzoátegui: Insuficiencias presupuestarias para garantizar la dotación de medicamentos a la red asistencia; Monagas: Insuficiente dotación de insumos médico-quirúrgicos a los establecimientos de salud del estado; Carabobo: Dificultad de obtener reactivos de laboratorio normal y especial para diferentes tipos de exámenes requeridos para el diagnóstico de algunas entidades nosológicas existentes en el estado; Táchira: Déficit de reactivos de laboratorio. Inoperatividad parcial del servicio de cirugía en algunos establecimientos de salud; Amazonas: Dificultad en la adquisición de reactivos y material de laboratorio, debido a la baja oferta de las empresas distribuidoras en la región y el resto del país; y Lara: Insuficiencia presupuestaria, que afecta tanto la adquisición de insumos y servicios como la contratación de personal.

53 Provea, 25/08/2016, Ob., cit. MPPPS. Boletín Semanal Epidemiológico, semana No. 26 de 2015.

54 Ídem.

55 Provea, Ob., cit., pág. 27-28.

56 El clima psicosocial generado por la crisis social y económica del país que caracterizamos en esta y la siguiente sección, se basa en los resultados del trabajo de campo efectuado a través de grupos focales y entrevistas calificadas. Un total de 36 personas estuvieron distribuidas entre cuatro grupos focales realizados en Caracas entre septiembre y octubre de 2016. En cada uno estuvieron presentes personas con paridad de género, representación etárea y de diversos estratos sociales. La información obtenida fue complementada con 12 encuestas aplicadas a informantes calificados por su activismo en asuntos vinculados a temas sociales, pertenecientes a los estados: Apure, Anzoátegui, Bolívar, Falcón, Guárico, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Trujillo, Sucre, Zulia y Táchira.

57 Venebarómetro (Febrero, 2017). Encuesta del 23 de enero al 08 de febrero de 2017. Pdf.

58 En el mes de abril de 2016, se crearon los Consejos Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) como una nueva forma de distribución de alimentos en las comunidades más vulnerables. Los CLAP son organizaciones comunitarias que junto al Ministerio de Alimentación tienen como objetivo principal la distribución casa por casa de los productos alimenticios regulados de primera necesidad. Aspiran así combatir el contrabando de extracción, el bachaqueo, las colas programadas y el desabastecimiento inducido. Los CLAP están conformados por un integrante de cada una de estos organismos: Unamujer, Frente Francisco de Miranda, Consejos Comunales, UBCH, y líderes de la comunidad. Todos los integrantes del CLAP deben pertenecer a la Comunidad en la que se conforman.

59 En ésta y la siguiente sección, las expresiones de juicios o valoraciones entre comillas (“) son tomadas de los testimonios expresados por participantes de los grupos focales realizados en Caracas entre septiembre y octubre de 2016, como parte del trabajo de campo efectuado para la investigación desarrollada por Visor 360 Consultores: Alimentos, medicamentos e insumos médicos en la Venezuela del 2016. Diciembre de 2016.

60 El Plan de Abastecimiento Complementario (PAC) es una medida instrumentada por el gobierno nacional a partir de octubre de 2016, con base en la experiencia desarrollada por estados fronterizos como Táchira. Se trata de la liberalización de los precios de productos importados incluidos los alimentos de la cesta básica. De esta manera el gobierno nacional estima poner a disposición de los consumidores productos con precios más elevados a los establecidos como objeto de regulación, pero por debajo de los precios de venta de los “bachaqueros” (Ministerio del Poder Popular para la Información (Minci), 16/10/2016. Arrancó Plan de Abastecimiento Complementario en Caracas. Disponible: http://minci.gob.ve/2016/10/arranco-plan-de-abastecimiento-complementario-en-caracas/ Consultado: noviembre de 2016).

61 Datanálisis (Enero, 2017). Estudio de opinión pública nacional. Enero de 2017. Disponible: http://americanuestra.com/wp-content/uploads/2017/01/Estudio-de-opinio%CC%81n-pu%CC%81blica-HF-1.pdf. Consulta: 15/02/2017.

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Anónimo 14/06/2018 - 9:23 am

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