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IPYS| La invisibilidad del Zulia: apagones, desconexión y censura

Por Barbara Cordova
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Zulia crisis energética

Caracas, 08 de diciembre de 2019. La “crisis energética” o “emergencia eléctrica” ya cumple nueve años en el estado Zulia. En el segundo semestre de 2010, la Corporación Eléctrica Nacional, S.A. (Corpoelec) emitió un calendario de racionamientos por dos horas interdiarias que, al cabo de unas semanas dejó de cumplirse: los cortes eléctricos eran diarios y de cuatro horas cada uno. Cada sector, en los 21 municipios del estado, distribuidos en cinco subregiones (Capital: Maracaibo, San Francisco; Costa Oriental del Lago, Guajira, Perijá y Sur del Lago). La supuesta causa, el Fenómeno El Niño. 

Zulia era próspero aún. Maracaibo era metrópoli. Los medios de comunicación grandes contaban con sus plantas eléctricas: lo mínimo, eran dos. El servicio de internet de la empresa estatal Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), Inter NetUno (las operadores que funcionaban masivamente en la época) se mantenían, también, con las plantas eléctricas. 

A principios de 2011, ya no había racionamientos eléctricos en el primer estado productor de petróleo de Venezuela. Rara vez se iba la luz. Los racionamientos regresaron a mediados de 2016. Sin calendario. Con bajones intermitentes y apagones imprevistos. 

Los diarios PanoramaVersión Final Qué Pasa contaban con plantas eléctricas. Sin embargo, reducían el consumo, apagando los aires acondicionados y artefactos de cocina, usando menos computadores y desactivando las escaleras eléctricas. Los canales regionales y las emisoras sin planta quedaban fuera del aire. Al volver, también regresaba la censura. Las operadoras de telefonía móvil y las cableoperadoras que también proveían internet comenzaron a fallar. CantvMovilnet NetUno, sobre todas. 

También, a mediados de 2016, se visibilizó con más frecuencia el robo de los cables de Cantv para extraerle el cobre y venderlo como chatarra en Maicao, Colombia. Radio Fe y Alegría, ubicada en el casco central de Maracaibo, fue una de las afectadas. Rogelio Suárez, gerente de Servicios Informativos, precisó a Ipys Venezuela que cuentan con internet por el intercambio publicitario que hicieron con Gandalf Comunicaciones.

WAYUUNAIKI, el periódico de los pueblos indígenas, también afectó sus funciones en 2016 por el robo de cables de Cantv en la urbanización La Rosaleda, al Noroeste de Maracaibo. Debió esperar dos semanas, en diciembre de 2016, para que Inter le instalara el servicio de internet.

Los diarios PanoramaLa Verdad Versión Final, a mediados de 2017, redujeron el personal en sus guardias nocturnas. Panorama eliminó el turno de la madrugada. El primer apagón regional generalizado se registró el 24 de diciembre de 2017. Con él, la desconexión: tampoco hubo señal de telefonía móvil desde las nueve de la noche hasta el día siguiente. El servicio eléctrico se restableció por sectores y municipios a distintas horas.

La Guajira, invisibilizada

El 31 de diciembre de 2017, Radio Fe y Alegría Paraguaipoa quedó completamente fuera del aire por el robo de su antena y su transmisor. La antena la vendieron como chatarra en Maicao y el transmisor lograron recuperarlo tras una intervención del Comité de Derechos Humanos de la Guajira.

Aunado a esto, por la crisis eléctrica que ya sufría el municipio Guajira con al menos 24 horas sin servicio, Radio Fe y Alegría trabajaba a media máquina. Con unos dispositivos Bam de Digitel, los periodistas lograban conectarse a la Red cuando había luz.

En el municipio fronterizo, no hay servicio de Cantv desde 2010 y, desde 2012, tampoco funciona Movistar. La señal de Movilnet fluctúa y la de Digitel llega sólo cuando hay electricidad.

El primer quiebre

Un apagón de cinco días continuos en agosto de 2018 produjo un quiebre en el ejercicio periodístico. Madelyn Palmar, corresponsal de El Venezolano TV Miami, relató cómo deambulaba por Maracaibo para poder enviar sus reportes al medio de comunicación. “Trabajaba dentro de mi carro, en el patio de cualquier casa, en alguna acera donde hubiese señal”.

Las plantas eléctricas de La Verdad y Versión Final funcionaban a medias y los periodistas, incluso, cumplían su labor desde sus hogares en la medida de las posibilidades. A esto, también se le unió la escasez de combustible en la región: sólo funcionaban las estaciones de servicio que contaban con planta eléctrica.

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1 comentario

Abatido violador por el Cicpc en Petare 08/12/2019 - 16:54

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