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(Opinión) Líneas de acciones ciudadanas. Por Américo De Grazia

Por Punto de Corte
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Foro-Debate|Dip. Américo De Grazia: La PNC se ha convertido en el movimiento de masas más importante de Venezuela

Artículo escrito en exclusiva para PuntodeCorte.com

Alcalá de Henares – España, 30 de Junio de 2020.
Por Américo De Grazia*
@AmericoDeGrazia

La sociedad civil, junto a los partidos políticos, tiene una responsabilidad directa en accionar para restituir el hilo constitucional roto por la tiranía de Maduro. Incluso en el marco referencial de la constitución en su artículo 333, cuando cita “todo ciudadano investido o no de autoridad, tiene la obligación de contribuir a la reposición del hilo constitucional”. Ya hemos hablado en nuestro artículo anterior del rol protagónico de los partidos, de la Asamblea Nacional, de Juan Guaidó y de los aliados.

Nos corresponde ahora abordarlo desde el ángulo de la sociedad civil, entendiendo su propia naturaleza y la pluralidad del segmento. Entiendo que nos alinea un interés común, salir de la tiranía.

A diferencia de los partidos políticos que se inspiran en su vocación de poder para cambiar las cosas, la sociedad civil pretende a su manera cambiar la naturaleza del poder. Los conceptos son distintos y no necesariamente antagónicos. Si Martin Luther King, de la sociedad civil, no hubiese impulsado los derechos civiles en los EEUU, Obama no hubiese podido sentarse en la Casa Blanca. Ese es el punto.

La sociedad civil venezolana ha estado muy activa en nuestro país. Gremios, sindicatos, ong, estudiantes, intelectuales, ecologistas, indígenas, empresarios, productores, deportistas y un largo etc, han sido protagonistas de primera fila y víctimas potenciales de la dictadura. La observamos en marchas, protestas y propuestas. Nunca ha bajado la guardia. Héroes civiles que han sido asesinados, presos, torturados, enjuiciado y exiliados. Mujeres, hombres, jóvenes y niños que arrastran secuelas físicas y mentales producto de enfrentar la organización criminal que ocupa la nación.

El tema es ahora. Todo cuanto contribuya a elevar la moral ciudadana, su espíritu de cuerpo, su iniciativa, su capacidad de resiliencia debe ser motivado para las acciones presentes y para recomponer el tejido social capaz de cicatrizar las heridas producto del odio, el resentimiento y la división inducida por el régimen.

El ciudadano del barrio puede perfectamente legitimar en ejercicio una “asociación de vecinos”, toda vez que las asociaciones de vecinos fueron proscritas por el régimen. El solo hecho de reaparecer ya es un desafío. Ahí donde no hay agua, ni electricidad, ni transporte, ni comida, ni gas, debe haber lucha. Es identificar al “Madurito” del sector. Es desbaratarle los mecanismos de control social que ejerce sobre el ciudadano más vulnerable. Es liderar al ciudadano desde abajo, es articular acciones más complejas. Con las enfermeras, el médico, la maestra, el trabajador, el deportista. Sociedad civil es reclamar un ambiente más sustentable, junto al ecologista. Este tiene que ser un debate que trascienda a lo académico porque nos afecta a todos. Y debemos ponerle rostro, en Caracas con el Guaire y el agua envenenada de La Mariposa, en Valencia y su lago, en el Zulia y su lago, en Guayana y la minería que la liquida. En fin.

Los Estudiantes universitarios tienen que convertir el movimiento estudiantil en el principal motor organizativo del pueblo en todas las instancias. No solo como semilla, sino como sembradores. No faltarán los ingenuos que puedan pensar, “¿vamos a tumbar a Maduro con una asociación de vecinos?”. La pregunta es incorrecta. La respuesta que debemos encontrar es a la interrogante ¿por qué el régimen desarticuló a todos los movimientos sociales de masas? Asociaciones de vecinos, juntas de condominios, sindicatos, centrales obreras, gremios de profesionales, centros de estudiantes, organizaciones de productores o patronales? Justamente porque ese es el músculo social que podía impedir de manera legítima la instauración del comunismo, el autoritarismo militarista. Tenían que desmembrarlo y lo hicieron con detalles de orfebrería. Nos corresponde a nosotros un “¡Vuelvan caras!”. Una re-ingenería social de reconocimiento, como estemos y dónde estemos. Los ciudadanos como protagonistas del cambio. Con esa fuerza social actuando en la calle, con los oficiales rebeldes en los cuarteles, los actores políticos en unidad de propósito y los aliados ejerciendo una amenaza creíble. Actuando de modo simultáneo. Sabemos que no es fácil. Esa es la clave del éxito.

(*) Diputado de la Asamblea Nacional por el estado Bolívar

Punto de Corte no se hace responsable de las opiniones expresadas en los artículos, quedando entendido que son de entera responsabilidad de sus autores.

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