Caracas, 07 de abril de 20187.- La tensión sigue puesta en Brasil. Un día después que se venciera el plazo para que el expresidente Luiz Ignacio Lula da Silva se entregara para ingresar a prisión a cumplir con la condena de 12 años por hechos de corrupción, el exmandatario ha salido de la sede del sindicato metalúrgico de Sao Bernardo do Campo, donde se acuarteló, para participar en una ceremonia en memoria de su esposa, según reportó la agencia de noticias EFE.

Lula se instaló en la sede del sindicato, donde se forjó su carrera sindical y política, en el noche del jueves, después de que el juez Sergio Moro dictara un auto de prisión inmediata y le conminara a entregarse antes del viernes.

El antiguo mandatario, que siempre ha reivindicado su inocencia, desafió al magistrado y se ha mantenido en la sede sindical, arropado por la cúpula del Partido de los Trabajadores, familiares y amigos.

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Este sábado, por primera vez en dos días, salió para dirigirse a una tarima improvisada en un camión instalado frente al recinto sindical, donde se oficiará una misa en memoria de su esposa Marisa Leticia, fallecida el pasado año, que hoy cumpliría 68 años.

Lula parecía tranquilo, vestido con una camiseta azul y un pantalón oscuro, y acompañado por la ex presidenta Dilma Rousseff, la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT) y algunos de quienes ministros en su gestión, como el ex canciller Celson Amorim, de acuerdo con lo divulgado por EFE y publicado por El Mundo de España.

Miles de simpatizantes saludaron al ex mandatario al grito de «Lula, guerrero del pueblo brasilero».

Lula se ha mantenido en silencio hasta ahora sin desvelar si, como apuntan medios locales, se entregará a la Justicia en las próximas horas.

Justo cuando Lula participaba en la misa, el juez Edson Fachin, instructor en la Corte Suprema del caso Lava Jato, por el que fue condenado a 12 años Lula, ha rechazado otra apelación presentada por la defensa contra la prisión del antiguo sindicalista.

El recurso había sido presentado por el abogado José Roberto Battochio, del equipo de defensa del exmandatario, y pedía que el arresto fuera retrasado hasta que se juzgaran otros recursos que Lula pueda presentar en las tercera y cuarta instancia, después de que la sentencia fuera confirmada en dos tribunales inferiores.

También sostenía que la prisión no podría ejecutarse hasta que el Supremo no juzgara otro recurso, en el que se pide revisar una jurisprudencia establecida por esa misma corte en 2016, que permite que un condenado en segunda instancia comience a cumplir la pena.

Según la defensa, ese extremo sólo puede ocurrir una vez que se agoten todas las apelaciones posibles, que en el caso de Lula aún son factibles ante el Superior Tribunal de Justicia y el propio Supremo.

La Corte Suprema aún no ha definido cuándo se pronunciará sobre ese asunto, pero en su despacho, el juez Fachin aclaró que mientras eso no ocurra, sigue en pie la decisión adoptada hace dos años.

«El cumplimiento de la pena, en tales circunstancias, constituye una regla general, que sólo no puede ser admitida en la hipótesis de una excepcional concesión de efectos suspensivos del decreto condenatorio», indicó Fachin, en cuya opinión ese no es el caso.

Con información de El Mundo