Caracas, 28 de julio de 2017. Según Datanalisis, para el mes de junio del presente año, Hugo Chávez gozaba de 55% de popularidad. Un líder carismático, que muere en medio de una terrible enfermedad, se encuentra hoy en medio de una serie de especulaciones sobre las razones reales de su muerte, y sobre las consecuencias de sus últimas decisiones políticas, la de haber delegado a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello continuar su legado, que hoy se traduce en una de las crisis más agudas que ha vivido Venezuela en su vida republicana.

Son muchas las especulaciones que se desarrollan sobre cómo estuviera Venezuela hoy si el estuviese vivo, pero hay dos realidad concretas: 1. Fuese distinto, 2. Está muerto y no podemos basar las esperanzas y los análisis en hechos que nunca se consumarán.

A pocos días de ser concretada la violación más flagrante de su proyecto político plasmado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela por los que se autodenominan sus hijos, lo recordamos.

A los 63 años de su fecha de nacimiento, una parte del pueblo aún lo añora y extraña, otro lo hace responsable de todo lo que sucede, pero lo seguro es que no pasa desapercibido de la historia contemporánea de nuestro país y aún hay mucho que estudiar sobre su gobierno, sus discurso y sus ideas, para mejorarlas o para superarlas.