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[Pensar Educativo] Las políticas públicas, el arte y la universidad. Por María Margarita Galindo

Por Punto de Corte
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Universidad - políticas públicas

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Caracas, 18 de julio de 2018.

Por: María Margarita Galindo

Sobre la universidad venezolana, pero concretamente en el plano de la educación no son pocas las voces que desde hace un tiempo han venido alertando sobre la equivocada concepción para generar y multiplicar el conocimiento, pero también para hacer de éste una auténtica fuente inagotable, y no una especie de mitificación académica que en determinadas ocasiones no cumple su rol de generar beneficios de la sociedad, sino por el contrario aumenta las brechas de exclusión social. O sea, la universidad en relación con el arte no debe generar con ella, un distanciamiento de la sociedad cultora en sus manifestaciones artísticas, sino un constante y profundo acercamiento que permita en ellas, la concreción para mejorar en el concepto epistemológico del arte, una visión más humana, más sentida de las necesidades de la población.

No obstante, para alcanzar semejante unión entre el conocimiento artístico de cada pueblo, de cada comunidad, y del conocimiento académico movido por su estructura curricular y de programas universitarios, conviene recordar las reflexiones de Pietri (1994), quien disertando sobre Educación para la vida mencionaba sobre las distorsiones de una universidad apartada de lo que debería ser una investigación para un proceso educativo en el cual pudiéramos hablar de un arte humano del conocimiento sobre la base de los recursos que tiene el país.

Las universidades entonces se convierten en un eslabón importante para complementar desde una óptica pedagógica, un quehacer de amplio soporte para el arte siempre que se aparten de dogmas y visiones que puedan separarlas de la sociedad en sus contenidos y propuestas académicas.

En efecto, y en búsqueda de esa aproximación entre la sociedad como un todo, desde la génesis de nuestra cultura creativa que comienza con los trozos que dibuja un niño, pasando por la alfarería que moldean las manos de los cultores populares, hasta la más exquisita dirección de Gustavo Dudamel al frente de cualquier orquesta de renombre internacional, hay que mencionar la creación formal universitaria para el estudio de las artes en Venezuela, cuando el 18 de abril de 1978 se funda la escuela de Arte de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

En ese momento, podemos decir que se marca una búsqueda no sólo por brindar una  profesionalización a los estudiantes deseosos de incursionar de manera formal en el estudio de las carreras artísticas, sino que ellas se sustentan precisamente, en ese conocimiento popular, o sea, en el arte que ha diseñado el pueblo en sus saberes ancestrales.

Por ello, no  es casualidad que en el marco de la (de)construcciones epistemológicas, parte de la filosofía de tan importante escuela haya estado marcada, precisamente por la praxis artística como género del pueblo, cuando encontramos en su reseña histórica (2017) como fundamentación que sus programas de profesionalización tanto de pregrado como de postgrado, investigación y extensión, están basados en una escuela experimental, que tiene como propósito la apertura de diversas posibilidades en el ejercicio de la docencia, la creación, y por ende la investigación. 

Asimismo, la UCV en su página electrónica afirma que no es una escuela que busca  formar de manera exclusiva los diversos artistas tales como: actores, directores, cineastas, instrumentistas, compositores, pintores, escultores, dramaturgos, sino que tiene en su escuela de Artes, un ecléctico diseño curricular afianzado desde un principio sobre la base de la formación de profesionales que realicen labores de docencia, acciones culturales, enfocados en una crítica e investigación en las múltiples áreas de las artes, pero sin obviar lo que evidentemente puede ser considerado como prácticas creativas y artísticas definidas como tales, generando la asesoría pertinente en tales espacios de conformidad con lo dispuesto en Ley de Universidades, y por supuesto, brindando los componentes y contenidos artísticos para todas las carreras universitarias.

Igualmente, la UCV, bien señala que a partir de la creación de la escuela de Artes en su recinto universitario, permitió la secuencia de otras opciones de profesionalización en el ámbito artístico a nivel de educación universitaria. Así tenemos que para 1996 inicia la Facultad Experimental de Artes de La Universidad del Zulia (FADE – LUZ), la Escuela de Artes de la Universidad Arturo Michelena (UAM) fundada al igual que la institución en 2001 y de naturaleza privada, en 2005 Facultad de Artes de la Universidad de Los Andes (ULA), y también la más reciente fundación en 2008 la Universidad Nacional Experimental de las Artes, (Unearte), como producto de la fusión y ampliación en educación de pregrado universitario que para ese entonces se impartía desde el Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas “Armando Reverón” (Iuesapar), también del Instituto Universitario de Estudios Musicales (Iudem), la formación que brindaba el Instituto Universitario de Danza (Iudanza), y el Instituto Universitario de Teatro (Iudet), 

En todos esos casos hay que destacar existe un marcado interés por acercar el arte hacia las realidades sociales, como la acción de 120 horas de servicio comunitario que exige la Universidad Arturo Michelena para que el futuro profesional pueda optar al título correspondiente, o los trabajos de grado que deben ejecutarse en todas las universidades que tienen facultades de arte para finalizar los estudios universitarios. No obstante, cuando revisamos en los propios portales o publicaciones arbitradas sobre trabajos que sean continuos en beneficio de quienes hacen el arte popular, o tratar de entablar acciones vocacionales o de interés grupal sobre nuestros estudiantes de bachillerato o básica, o inicial, son muy pocas la experiencias positivas en la praxis educativa.

En consecuencia, hay que redimensionar las políticas públicas en esta materia para que exista un proceso de participación de la sociedad organizada para darle precisamente ese carácter de públicas. Las políticas públicas son el diseño de las acciones que el gobierno, en representación del Estado, pretende ejecutar para el logro de los objetivos planteados. Las políticas públicas están representadas en acciones necesarias garantes de la organización del Estado.

Las políticas públicas son consideradas las líneas de acción que marcan las decisiones de los organismos e instituciones adscritas al Estado que ejercen el poder decisorio para atender las demandas y necesidades de la población. Las políticas públicas forman parte de la institucionalización del sistema-político de una nación, y en este caso, el arte, a pesar de que emerge desde el corazón de los pueblos y la gente, no podemos obviar que al no existir políticas públicas coherente en este aspecto, y más aún, desvinculadas en el sistema educativo, las posibilidades ciertas de generar un docente-investigador que se apoye en los valores artísticos, será cada vez menor, y con ello tan importante área seguirá a la merced de las condiciones del mercado, del glamour y la moda.

Correo electrónico: mariagalindo2008@hotmail.com

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