Cuando falta un año para la inauguración de Tokio 2020, la preparación para el evento deportivo más importante del mundo va bien encaminada, pero todavía quedan retos por afrontar en el camino hacia los próximos Juegos Olímpicos.

Las mascota de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 Miraitowa (c-izq) y la mascota de las Paralimpiadas Someity (c-dcha). EFE/ Kimimasa Mayama

“Queremos que los Juegos de Tokio sean los más innovadores de la historia, y los robots desempeñarán un rol fundamental para ello», afirmó el vicedirector general de Tokio 2020, Masaaki Komiya, al presentar dos de los modelos de autómatas que serán empleados.

La escasez de mano de obra, la falta de alojamientos turísticos, el calor veraniego o el bajo nivel de idiomas extranjeros en Japón, son algunos de los retos para Tokio 2020.

Los próximos Juegos introducirán las disciplinas del surf, el karate, el skateboard y la escalada, en las que centenares de atletas podrán debutar en el mayor escenario deportivo mundial.

No cabe duda del éxito de convocatoria de las segundas olimpíadas que se celebrarán en la capital nipona -las primeras fueron en 1964- que han conseguido vender 3,2 millones de entradas y reunir a 200.000 aspirantes para voluntarios.

“Con poco más de un año hasta los Juegos Olímpicos, Tokio 2020 sigue generando una gran emoción (…) que demuestra que el país está encaminado a acoger unos Juegos espectaculares”, celebró el Comité organizador a través de un comunicado.

Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en la cuenta atrás para el encendido de la antorcha olímpica. EFE/ Kimimasa Mayama

SE ESPERAN 40 MILLONES DE TURISTAS

Hasta 7,5 millones de personas se inscribieron en una primera fase para adquirir boletos mediante sorteo, quedándose muchas con las manos vacías, aunque tendrán otras oportunidades con una nueva para Japón en otoño y para el resto del mundo en 2020.

El equipo de voluntarios de Tokio 2020 será uno de los más grandes de la historia, tras una convocatoria de tres meses que reunió decenas de miles de solicitudes, superando con creces el objetivo conjunto de 110.000 personas que el Comité organizador requería.

Tantos pares de manos serán pocos, teniendo en cuenta que el país se ha propuesto atraer a 40 millones de turistas en 2020, una cifra 10 millones mayor que el récord de 30 millones de visitantes extranjeros alcanzado en 2018.

La escasez de mano de obra, la falta de alojamientos turísticos o el bajo nivel de idiomas extranjeros en Japón son algunos de los retos que deberá afrontar el país en los próximos doce meses.

Pero sortear algunos de estos problemas, los Juegos de la capital nipona darán un papel central a los robots, que desempeñarán tareas como transportar el equipaje, guiar a los espectadores discapacitados o ejercer de intérpretes para los visitantes.

“Queremos que los Juegos de Tokio sean los más innovadores de la historia, y los robots desempeñarán un rol fundamental para ello», afirmó el vicedirector general de Tokio 2020, Masaaki Komiya, al presentar en marzo dos de los modelos de autómatas que serán empleados.

El fuerte calor del verano tokiota ha sido otro de los retos que ha obligado a los organizadores a actuar, moviendo el horario de algunas de las competiciones a las primeras horas del día.

Con el fin de sortear las altas temperaturas del mediodía, los 50 kilómetros de marcha se correrán a las 5:30 de la mañana, mientras que el maratón será a las 6:00 y el maratón de natación a las 7:00.

Tadahiro Nomura (dcha), tricampeón olímpico de judo, exhibe la antorcha olímpica de los Juegos de Tokio 2020. EFE/ Kimimasa Mayama

LAS OBRAS VAN BIEN, EL PRESUPUESTO NO TANTO

La organización de la próxima edición del evento deportivo más importante del mundo tampoco ha transcurrido exenta de polémica, tras varios escándalos que han enturbiado el último año y medio de preparativos.

El presidente del Comité Olímpico de Japón (JOC), Tsunekazu Takeda, anunció en marzo que dejaría el cargo al terminar el mandato en junio por estar relacionado con la compra de votos para que la candidatura olímpica de Tokio fuera elegida en 2013.

También el ministro nipón responsable de los Juegos, Yoshitaka Sakurada, presentó en abril su dimisión tras pronunciar una serie de declaraciones desafortunadas que pusieron en duda su idoneidad para el cargo.

Sin embargo, los múltiples inconvenientes no han conseguido descarrilar los planes del comité nipón, que a un año del comienzo de los juegos ha anunciado el fin de la construcción de cinco de los nuevos recintos.

Se trata de los edificios que acogerán las pruebas de remo, piragüismo, piragüismo en eslalon, hockey, tiro con arco, esgrima, bádminton y baloncesto sobre ruedas.

El estadio olímpico, emblema de los Juegos y sede para las ceremonias de apertura y clausura, el atletismo y algunos partidos de fútbol, se encuentra al 90 % de su levantamiento con fases como la instalación del césped y la pista de atletismo pendientes.

Quedan por terminar también la Ariake Arena, que acogerá el voleibol y el baloncesto paralímpico, y el Tokyo Aquatics Centre, donde tendrán lugar los deportes acuáticos.

La mayoría de las nuevas sedes se erigen sobre las islas artificiales de la bahía de Tokio, una zona que ha visto un fuerte incremento de la edificación de infraestructuras y viviendas desde que dio comienzo la carrera hacia 2020.

A pesar de los avances, a los organizadores de Tokio 2020 les cuesta no salirse del gasto programado para el enorme proyecto, que mantiene en los 1,35 billones de yenes (12.360 millones de dólares).

El presupuesto ha sido redistribuido para incrementar el gasto en algunas áreas y reducir en otras, con los costes de transporte en 35.000 millones de yenes (309 millones de dólares) y los de operaciones en 105.000 millones de yenes (928 millones de dólares).

En total, 345.000 millones de yenes (3.049 millones de dólares) están destinados a las nueve sedes nuevas, incluido el estadio olímpico.
Los próximos Juegos serán particularmente especiales para centenares de deportistas cuyas disciplinas debutarán como olímpicas: el surf, el karate, el skateboard y la escalada.

El boxeo, cuya permanencia olímpica todavía está siendo sometida a debate, tuvo que ser introducido en el calendario a contrarreloj por decisión del COI, mientras que el béisbol y el sófbol volverán al programa para esta ocasión.

Vista del nuevo Estadio Nacional de Tokio para los Juegos Olímpicos de 2020, el pasado 2 de julio. EFE/ Kimimasa Mayama
El Estadio Olímpico de Tokio 2020 el pasado 2 de julio, a un año del comienzo de los Juegos. EFE/ Kimimasa Mayama
Imagen del exterior del Estadio Olímpico de Tokio 2020, el pasado 2 de julio. EFE/ Kimimasa Mayama
Imagen del exterior del estadio Olímpico de Tokio 2020 a un año de la inauguración de los Juegos. EFE/EPA/KIMIMASA MAYAMA
A falta de un año para el comienzo de los Juegos Olímpicos, Tokio se ha volcado en los preparativos del gran acontecimiento deportivo. EFE/ Christopher Jue

Por Nora Olivé.

EFE/REPORTAJES